Especialista Instituto Butantan advertencia sobre los riesgos de la «vacuna-el sapo»

El Instituto Butantan, ha advertido de los riesgos de la vacuna-el sapo, la técnica indígena que promete proporcionar fuerza, resistencia e incluso curar varias enfermedades, como el cáncer y la depresión. Según el profesor Carlos Jared, director del Laboratorio de Biología Celular del Butantan, no hay estudios que confirman la eficacia global de la rana veneno verde Phyllomedusa bicolor, también conocido como kambo.

Para el especialista, la presencia comprobada de los opiáceos producidos por las glándulas del veneno del animal, puede conducir a una sensación momentánea de bienestar, que se ha vuelto más popular en Brasil y en todo el mundo. Explica que un número de otros componentes se pueden encontrar en la sustancia, pero la mayoría de ellos tienen una función desconocida por la ciencia.

La secreción de la rana kambo versiones es un veneno con cientos de componentes. Existen varias contraindicaciones que serían las sustancias de la glándula del veneno del animal, y puede causar vómitos, diarrea, taquicardia, sudoración y cambios en la presión, entre otros síntomas, dice Jared.

Las reacciones son variables y, si bien no hay estudios que demuestren su eficacia en adelante, es necesario actuar con cautela. La tendencia de la investigación científica actual es pasar este veneno por un proceso de separación bioquímica, identificar sólo el farmacológicamente activo, lo que podría servir como una terapia alternativa. Es un trabajo difícil que requiere mucho tiempo y esfuerzo, destaca el director del Laboratorio de Biología Celular del Instituto Butantan.

La técnica de la vacuna-el sapo tiene origen indígena y es ampliamente utilizado por los indígenas de la Amazonía peruana y brasileña. Sin embargo, su comercio está prohibido por la ANVISA y su uso a gran escala es un riesgo ambiental, ya que la captura indiscriminada de especies puede provocar su extinción. Debido a extracciones sucesivas, las glándulas productoras de veneno pueden romperse y dejar de funcionar. Con esto, el animal pierde su sistema de defensa primaria en el medio ambiente y es más susceptible a los depredadores, el experto concluye el Butantan.

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