Es mejor dar que recibir

Hay en Tierra Santa dos lagos alimentados por el mismo río:

el río Jordán.

Están situados a unos kilómetros de distancia el uno del otro.

Pero, ambos poseen características asombrosamente distintas.

Uno es el Lago de Genesaret, conocido también como Mar de Galilea

o Lago de Tiberiades.

El otro es el llamado «Mar Muerto».

El primero es azul, lleno de vida y de contrastes, de calma y de borrasca.

En sus orillas se reflejan delicadamente las flores amarillas de sus bellísimas praderas.

El Mar Muerto es una laguna salitrosa

y densa, donde no hay vida y queda estancada el agua que viene del río.

¿Qué es lo que hace tan diferentes a los dos lagos alimentados por el mismo río?

Es sencillamente esto:

El Lago de Genesaret trasmite generosamente lo que recibe.

Su agua una vez llegada allí, parte inmediatamente para remediar la sequía

de los campos.

Sacia la sed de los hombres

y de los animales.

Es un agua altruista.

El agua del Mar Muerto se estanca.

Se adormece.

Es salitrosa.

Mata.

Es agua egoísta, estancada, inútil.

Pasa lo mismo con las personas.

Las que viven dando y dándose a los demás, generosamente, viven y hacen vivir.

Las personas que, egoístamente, reciben, guardan y no dan, son como agua estancada, que muere y causa la muerte a su alrededor.

Muchas gentes se parecen al Mar Muerto: sólo reciben, acumulan, no se dan y así se fabrican una vida amarga, desdichada e infeliz.

Hay otros que dan y se dan

a sí mismos con generosidad

y sin esperar recompensa…

Esta gente es la más feliz

de nuestro mundo.

Cuánto más damos más recibimos.

Cuanto menos repartimos de lo nuestro, más pobres nos volvemos.

El que acumula para sí solo, llama a gritos

a la infelicidad y ésta llega.

El que reparte, abre la puerta

a la felicidad.
Publicado por Dubraska en 14:59 0 comentarios
Deseos para el 2009
Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.

…o de una nueva pareja.

…de un nuevo lugar donde vivir,

Por eso te deseamos y nos deseamos…

…de un nuevo amigo,

Quizás dé lo mismo si se trata de un año nuevo…

…o de un nuevo grupo de pertenencia,

Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena.

Nadie vino a este mundo…

… a “matar el tiempo”.

… a encerrarse en un lugar seguro,

… a lograr la aprobación

El tiempo es algo precioso:

un recurso no renovable.

Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes.

… decir lo largamente callado,

… hacerse cargo de los errores

… reconocer lo recibido

Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo Nuevo.

Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:

… dejar ir lo que ya no es.

y pedir disculpas,

y dar las gracias,

… comprender lo no comprendido,

Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre nuestros propios pies.

Dejarse ayudar es un buen antídoto para la omnipotencia o la necedad.

Que sepamos ayudar a quien lo necesite…

… sin perdernos en el otro,

… sin generar dependencia,

… sin forcejear para que nadie

Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.

… sin invadir ni manipular,

cambie lo que no está dispuesto a cambiar.

Como decía Vinicius: “La Vida es el arte del encuentro”.

Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines a nuestra más íntima Esencia.

No nos escondamos de la Vida.

Vivir Vivo es poco frecuente entre los humanos. Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia.

Que seamos parte de aquellos que, más que un “Año Nuevo”, celebran cada día un Día Nuevo, intensamente Vivos.

Y es que hay un único tiempo:

AHORA.

Te deseamos lucidez para cada día. Que elijas bien, que tu sensibilidad se abra y florezca.

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