Entre la trinchera y la polémica

Cuenta Horacio Jaunarena que antes de subir al púlpito de la capilla Stella Maris para responder al vicario castrense, en 1987, Raúl Alfonsín preguntó por lo bajo: “Che, ¿aquí se puede hablar?”. Hubo que recurrir a la opinión de un tercero, José Ignacio López, experto en cuestiones religiosas, quien al parecer manifestó que la Iglesia no prohíbe el uso de la palabra a los fieles en tales ocasiones. No se trataba de una misa, donde la tradición, más que la ley, indican que debe permanecerse en silencio y comulgar. Así pues Alfonsín subió al púlpito y articuló una defensa de su gobierno, haciendo, de hecho, de la congregación un parlamento.

A diferencia de lo que se ha opinado sobre el acto de apertura de la Feria del Libro, cuando se enfrentaron verbalmente el ministro de Cultura de la Ciudad con el ministro de Educación de la Nación, pienso que eso no estuvo mal; eso es política. Por lo demás, así haya sido con chicanas y arrestos de antiguos tribunos, los funcionarios hablaron del libro y su industria, no de una cosa espuria. Es cierto que las barras bullangueras de ambos dos se retiraron cuando cesó el combate, sin importarles el discurso del escritor Luis Gusmán. Y es cierto, como escribió Jorge Fernández Díaz en La Nación, que la Feria de algún modo repitió este esquema de cotos cerrados, donde las “hinchadas” vinieron a ser reemplazadas por intelectuales, oficialistas u opositores, complacidos en oír multiplicados sus propios argumentos. Pero una cosa son las barras y otra los intelectuales. Nadie va a un acto político para ser convertido, y nunca escuché que alguien aplaudiera al adversario en tales ocasiones. La función intelectual es otra, sin embargo, y sí, es allí donde uno espera ver tendido un puente, no para coincidir, sino para confrontar con alguna consistencia y sin más notas altas que las que tolera un debate cara a cara. Pero en tanto unos crean que Buenos Aires fue invadida por los nazis y otros sospechen que el relato oficial no tiene espesor intelectual, ese debate no será posible.

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