Encontraron quince obras de Soldi falsificadas por un mismo pintor

Raúl Soldi, Víctor Chab, Stephen Koek–Koek y Zrdavro Ducmelic tienen varios atributos en común. Los cuatro, cada uno a su manera, han dejado una huella grande en la historia de la pintura argentina y sus obras valen miles de dólares. Pero mal que les pese –a pesar de sus marcadas diferencias de estilo– comparten el mismo falsificador.

Ese es el resultado que hasta ahora arrojó la investigación de la división Protección del Patrimonio Cultural de Interpol, que depende de la Policía Federal. En el marco de dos causas judiciales, incautaron durante varios allanamientos en la ciudad de Buenos Aires once cuadros falsificados de los pintores mencionados y algunos más, cuyos nombres no trascendieron. Algunas de las pinturas están valuadas en aproximadamente 20 mil dólares. Soldi no sólo es el más renombrado, también es el más falsificado. En la misma causa, aparecieron catorce láminas con su firma, en un intento por reproducir sus serigrafías, que alcanzan una cotización de 3 mil dólares. “El falsificador técnicamente es muy bueno y está identificado”, confirmaron ayer a Clarín fuentes de los juzgados intervinientes. Pero por ahora no fue detenido. Tampoco, los integrantes de la banda que lo habrían contratado por encargo, quienes también fueron individualizados. “Las pericias químicas –sobre la pintura y la tela– y las técnicas –a expertos en la obra de los pintores– así lo demostraron”, confirmaron las mismas fuentes.

La causa judicial, que todavía no fue unificada, la tramitan dos juzgados, entre ellos, el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción número 34, a cargo de Mariano Scotto; también interviene la Secretaría número 117 de Verónica De Rosa. La Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción número 2, a cargo de Jorge Luis Ballesteros, es la que impulsó la investigación.

Semejante descubrimiento, sin embargo, es obra de la viuda de Zrdavro Ducmelic (1923–1989), que el año pasado y por azar reconoció en el catálogo de una subasta la pintura de su difunto esposo Mujer joven del pasado. El único problema era que ella misma había vendido por 14 mil dólares ese óleo sobre tela al Banco Velox, que se fundió escandalosamente en 2002. La entidad bancaria vendió antes de quebrar a un coleccionista privado, que todavía tiene la obra y la documentación que certifica su autoría. Así lo constataron los miembros de la división policial que visitaron su casa.

Tras un allanamiento a la casa de remates, cuyo nombre no trascendió, se secuestraron un mandato de venta de cuatro obras de arte, es decir: las órdenes de venta de los supuestos dueños. Enseguida se ordenaron nuevos allanamientos en domicilios particulares y aparecieron obras de Stephen Koek–Koek (1887-1934), entre otros. En esos registros aparecieron las 14 láminas de Soldi, que emulaban serigrafías. “Algunos habían comprado las obras de buena fe, sin saber que eran falsas”, señalaron allegados a la causa.

Expertos del Banco Ciudad, en tanto, confirmaron que el cuadro Perfil femenino, de Soldi, que un hombre había llevado para subastar, era falso. Los investigadores constataron que se trata del mismo sujeto que llevó a rematar los demás cuadros y –siempre– del mismo pintor.

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