En el Mes de la Biblia, últimas noticias de la vida de Jesús

En el Mes de la Biblia, últimas noticias de la vida de Jesús

 

Los últimos estudios brindan nuevas hipótesis, como que nació en Nazaret y no en Belén, que viajaba acompañado por mujeres que predicaban con él, y que su ingreso a Jerusalén no fue para morir en la cruz. La nota en el suplemento Valores Religiosos.

 


 

Jesús de Nazaret ¿Existió realmente? ¿Hay pruebas de que haya vivido y predicado en Palestina? Son preguntas que desde hace doscientos años se viene haciendo la teología bíblica. El primero en poner en duda su existencia histórica fue el estudioso francés Charles François Dupuis, en su obra El origen de toda adoración religiosa, escrita en 1782. Decía que Jesús no fue un personaje real, sino una divinidad solar antigua, como Horus o Mitra, a la que se le dio existencia histórica. Desde entonces muchos han tratado de defender esa opinión. Sin embargo, hoy ningún historiador serio niega la historicidad de Jesús de Nazaret. Pero ¿qué podemos saber con certeza sobre él? Esa es otra cuestión. En este tema los estudiosos no se ponen de acuerdo. Sin embargo, poco a poco se va arribando a ciertos acuerdos.

 

Uno de ellos es sobre su lugar de origen. Cada vez son más los biblistas que defienden que Jesús nació en Nazaret, y no en Belén.

 

Es cierto que dos evangelistas, Mateo y Lucas, afirman expresamente su venida al mundo en Belén.

 

Pero los otros dos, Marcos y Juan, lo presentan como nacido en Nazaret. Por ejemplo, siempre lo llaman «Jesús de Nazaret»; y en la Biblia cuando después del nombre de una persona se menciona una ciudad, se refiere a su lugar de nacimiento, como en el caso de Pablo de Tarso (Hch 9,1), José de Arimatea (Mc 15,43), Simón de Cirene (Mc 15,21) o Lázaro de Betania (Jn 11,1). Por otra parte, cuando Marcos relata el viaje que Jesús emprende a Nazaret, dice que «se fue a su patria» (6,1); y patria significa en griego «la tierra natal», «el lugar de nacimiento». En esa misma línea, también el Cuarto Evangelio presenta a Jesús como «un profeta de Nazaret» (1,45); dice que Natanael no acepta creer en él porque «de Nazaret no puede salir nada bueno» (1,46); y que los judíos lo rechazaban como Mesías por haber nacido en Nazaret, y no en Belén (7,42). Debido a estos indicios, es que los estudiosos sostienen que el nacimiento de Jesús en Belén es más bien un dato teológico, no histórico. Mediante esta afirmación, lo que pretendieron Mateo y Lucas fue decir que Jesús era el Mesías esperado, descendiente de David. Por eso lo presentan naciendo en Belén.

 

Un segundo consenso entre los biblistas es que Jesús no sólo tuvo discípulos varones sino también mujeres, que recorrían Galilea con él, y escuchaban sus enseñanzas junto a los demás apóstoles. Aparte del famoso pasaje de Lucas, que las menciona (Lc 8,1-3), tenemos un indicio de ello cuando Marcos, al contar la crucifixión de Jesús, dice que «había allí unas mujeres mirando desde lejos… que seguían a Jesús, lo servían cuando estaba en Galilea… y habían subido con él a Jerusalén» (Mc 15,40).

 

Lo primero que nos dice de ellas es que «seguían» a Jesús. El verbo «seguir» es un verbo reservado exclusivamente para los discípulos.

 

No se trataba de un seguimiento simbólico, como cuando nosotros decimos «yo sigo a tal autor» para indicar que seguimos sus ideas.

 

Ariel Álvarez Valdés (Biblista)

 

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