EL URUGUAY INDIGENA

Cuando se habla de los indígenas del Uruguay, todos evocamos los mapas etnográficos escolares, en los que aparecen nombres de charrúas, yaros, bohanes, guenoas, minuanes, chanáes y arachanes, cada uno situado en la zona que supuestamente ocuparon. Descartado el hecho de que tales mapas comporten muchos desajustes espacio-temporales por mezclar las ubicaciones que tuvieron los grupos en épocas distintas, hemos de ver qué realidades sociales y culturales suponen tantos nombres, es decir, si efectivamente , habitaron nuestro país tantos pueblos diferentes. Ofrece dificultades el deslinde de los pueblos indígenas cuando se parte de las denominaciones atribuidas por el conquistador y dado el nomadismo de aquellas, que aumentó las confusiones. Podemos señalar a partir de la época de la conquista tres entidades culturales perfectamente diferenciables:

La macro etnia charrúa , compuesta en nuestro país por los charrúas propiamente dichos, los guinuanes (nombre dado a los minuanes o guenoas) , los bohanes y los yaros, y en las zonas próximas de la Argentina por otras parcialidades que recibieron denominaciones variadas. El nivel cultural de las entidades correspondientes de la macro etnia charrúa era el de los cazadores superiores, presentando rasgos comunes con los otros pueblos también cazadores del Chaco , Pampa y Patagonia.
Los chanáes , cuyo hábitat se sitúa preferentemente al occidente del río Uruguay. Su nivel cultural correspondía probablemente a una etapa de tránsito entre la economía basada en la caza a distancia (arco) y probablemente la pesca, y la agricultura incipiente.

Los enclaves guaraníes situados en el bajo Uruguay y en las costas del Plata hasta la desembocadura del Santa Lucía, formados por pueblos de este origen procedentes de la región del Delta del Paraná. Se ubican también en el nivel e los agricultores inferiores aunque en grado que el correspondiente a los chanáes. Tanto los chanáes como los guaraníes dejaron una cerámica más elaborada que se halla siempre relacionada con otros rasgos culturales correlativos: agricultura y sedentarismo. Dado su nivel primario, esta modalidad socioeconómica no prescinde de otras actividades complementarias como la caza y la pesca. En este sentido se admite de modo general que tales fueron canoeros.

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