El problema con la tipificación en el Eneagrama – Parte II

6° Capítulo de su Libro The Dynamic Enneagram 2, publicado en Ennegram Monthly, la primera parte en la edición julio-agosto y la segunda en septiembre de 2002. Traducción libre de Fercho Uribe, para la comunidad de estudio: ENEAGRAMA 2001

Idealizando el Eneagrama

Idealizando el Eneagrama

Tengo una gata propensa a la amnesia respecto al contenido de su plato para el alimento. El plato puede estar muy a la vista, colmado y con morro de concentrado para gatos, pero Kitty-San se arrimará al humano más cercano y quejumbrosamente le llorará para que la alimente. A veces algún miembro de la familia, todo él muy bien intencionado, intenta recordarle a Kitty su alimento señalando con un dedo hacia su plato. Kitty siempre mira atenta el dedo de la persona, jamás hacia su comida.

Si el Eneagrama señala la localización de nuestro verdadero nutrimento, todavía hay una manera de confundir el dedo con el alimento, desarrollar reverencia por el sistema en sí mismo; «romancing the Enneagram«, llama a eso el autor Riso. A menudo los estudiantes imbuyen de poder al modelo, considerando que él tiene una vida propia. Invariablemente esto los aleja más de su función y utilidad reales puesto que el Eneagrama es un medio para un fin y no un fin en sí mismo.

Cuando usted lee sobre el sistema, puede encontrar su leyenda. Algunas versiones del Eneagrama vienen con empaquetado arcano, esotérico y demandan atención a que el sistema data de muchos siglos atrás, posiblemente desde la antigua Babilonia. Actualmente El Eneagrama se traslapa considerablemente con la psicología moderna. El niño adentro de nosotros goza de una buena historia y llamar al Eneagrama «sabiduría antigua» ciertamente es mercadeo atractivo. Pero mucha gente cree la leyenda e inviste el Eneagrama con una aureola mística y lo convierte en una mini-religión.

La tendencia a proyectar significado espiritual sobre el Eneagrama es un error. Él es un sistema de diagnóstico. Si usted le imbuye al diagnóstico una energía transformativa, usted se enrolla para arriba en una posición paradójica de exaltar las heridas y la neurosis, mientras esté pensando que esto algún día le traerá la sanación y la salvación. Algunos estudiantes de Eneagrama actúan como si disfrutaran de un culto sin guía. Hablan en tonos quedos sobre las verdades ilimitadas y las energías misteriosas del sistema, como si el Eneagrama viera todo y supiera todo. Generalmente suenan como niños describiendo al papá, en una relación pasiva hacia un ser mayor, más sabio.

Idealizando el Eneagrama

Cuando la gente comienza a adorar el Eneagrama, a menudo dejan de usarlo. Abrigar una fantasía sobre las capacidades mágicas del sistema de alguna manera me releva de la responsabilidad personal de cambiar. Si el Eneagrama es mi religión, entonces todo lo que tengo que hacer es leer sus libros, hablar acerca de él con mis amigos y visitar el altar de sus profundizaciones. Algún día, cuando aprenda completamente el sistema, «él» me transformará a mí.

Una proyección relacionada considera la sabiduría espiritual inherente a los profesores de Eneagrama, como si su maestría del material los hiciera personalmente desarrollados o espiritualmente iluminados. Los profesores de Eneagrama son propensos exactamente a las mismas distorsiones psicológicas descritas a través de este artículo. Si un profesor de Eneagrama parece creerse un Gran Iluminado, usted tendría razón de preguntarse qué significa eso en cuanto a su enredo personal y sus rollos de la infancia sin resolver.

Cuando las personas hablan de una manera espiritual romántica sobre el Eneagrama, a veces se están refiriendo al símbolo y no al tema. Parte del mito del Eneagrama es que su círculo de nueve puntos establece los soportes para la «transformación cósmica.» Dado que los orígenes exactos del sistema permanecen nublados, es posible proyectar toda clase de significancias sobre el símbolo, imaginándolo un oráculo de la sabiduría divina o la cara de Dios.

Los símbolos no maduran y caen de los árboles; la gente los hace. La figura del Eneagrama tiene muchos siglos, pero hay poca evidencia de que haya significado siempre lo que ahora es. El símbolo familiar de la svástica, apropiado por los Nazis para sus horrorizantes fines modernos, ha sido remontado hasta Zoroastro y ha significado diversas cosas en diferentes épocas. En la India estuvo establecido alguna vez para la «buena suerte». También hay poca evidencia que la presente forma psicológicamente detallada del Eneagrama, vaya mucho más atrás de los años cincuenta. Hay rastros de él en el trabajo teosófico de la escritora Alicia Bailey y el líder espiritual George Gurdjieff, pero el rastro sigue básicamente frío hasta el autor Oscar Ichazo. Desde entonces, el Eneagrama ha sido ampliado perceptiblemente por otros: por Claudio Naranjo en especial y por Cathleen Speeth, Helen Palmer y Don Riso.

Los egipcios antiguos proyectaron gran poder espiritual sobre gatos domésticos, en parte debido al hábito gatuno de mirar fijamente a la gente con una mirada clara, constante, enigmática. A veces mi gata mira de esta manera pero a menudo resulta que sobre lo que ella está pensando es acerca del atún.

Los sistemas espirituales son constructivos pero necesitan ser comparados con y supervisados contra la simplicidad de la experiencia inmediata. En últimas, no hay mayor misterio que la vida de cada día.

 

Nueve Buenas Maneras de Maltratar el Eneagrama

Nueve maneras de maltratar el Eneagrama

Una compañía mercantil especializada en listas de correo para promociones me envió una carta ofreciendo sus servicios. Las marcas en el sobre indicaban que la carta ya les había sido devuelta una vez porque tenían errada la dirección. La segunda vez la dirección estaba bien pero habían tergiversado el código postal y deletreado mi apellido «Condón.» Impreso bajo su logo de negocios estaba el lema de la compañía: «¡Sólo somos tan buenos como lo es nuestra información!»

Una manera para que su ego pueda sabotear al Eneagrama, es ponerlo al servicio de su fijación. Esto lo lleva a situaciones donde está haciendo simultáneamente dos cosas contradictorias: con la idea de estarse liberando lo que está es utilizando el material para reforzar sus defensas. Algunas distorsiones del Eneagrama son más «específicas del estilo» ya que surgen desde las características de su estilo particular y son expresiones de sus tendencias neuróticas. Aquí están las rodadas cuesta abajo más típicas:

Eneatipo 1A veces, los UNO retuercen el Eneagrama convirtiéndolo en criticismo a ultranza. Pueden utilizar el modelo como parámetro para juzgarse a sí mismos y a los demás, postular un nuevo ser ideal para esforzarse en ir hacia él y comenzar. Son capaces de ver los estilos del Eneagrama de forma demasiado negativa, hiper enfocándose en que está equivocado y mal; no permitiendo a la gente ser más que su estereotipo. También formar juicios absolutos de los otros estilos del Eneagrama: «Los Nueves son perezosos, Los Tres son mentirosos, Los Sietes son diletantes (aficionados a temas que no dominan)». También pueden fijar su atención en los demás como una forma de no mirarse a sí mismos. Algunos Unos convierten el Eneagrama en una ortodoxia. Dejan de utilizar sus propias palabras y adoptan los adjetivos «eneagrámicamente correctos» para describir su experiencia personal y a la vez imponen sobre los demás la terminología del Eneagrama. Los Unos pueden ponerse tan mentalmente cuadriculados respecto al sistema, que pierden la naturaleza metafórica de su personalidad, creyéndose tan concretos como mesas y sillas.

Eneatipo 2A veces, los DOS retuercen el Eneagrama convirtiéndolo en un instrumento de seducción. El conocimiento de los estilos de personalidad ayuda al Dos a aliñarse mejor con otros criterios de la gente para crear conexiones personales sintéticas. Algunos Dos son autocríticos y pueden sentirse mal innecesariamente acerca de su propio estilo. Ellos se odiarán a sí mismos por ser un Dos, especialmente si otros alrededor de ellos no aprecian eso. Otros Dos se sienten completamente demasiado bien acerca de su estilo de personalidad, saborean ser un Dos como una clase de identidad y alegremente se licencian a sí mismos para manipular a los demás. Ellos pueden conformar un sutil orgullo de sus poderes interpersonales y actuar eximidos de la necesidad de autoobservar su conducta. A veces los Dos también se unirán a comunidades de Eneagrama y se perderán a sí mismos en un contexto social, evadiendo la necesidad de la introspección independiente y solitaria.

Eneatipo 3Los TRES pueden retorcer el Eneagrama quitándole su profundidad y en su lugar ver a las personas como estereotipos bi-dimensionales o enredos de información que caminan. Algunos Tres fijan su atención sobre los comportamientos superficiales de las personas y son incapaces de reconocer sus individualidades y sus almas. Pueden también fascinarse por la manera como «funciona» el Eneagrama, concebir el sistema de forma excesivamente esquemática y convertirlo en recetario. A veces los Tres usan el conocimiento del Eneagrama para manipular a los demás al servicio del logro. «Busca simplemente uno de los signos reveladores que lo colocan a él o a ella en una de nueve categorías,» leo en un aviso promocional del Eneagrama especial para interesar tipos Tres, «entonces tú sabrás todo lo que necesitas saber de ellos y serás capaz de cambiar su comportamiento ¡sin que se den cuenta!» . Algunos Tres se ponen competitivos tipificando gente con el objetivo de hacerlo eficientemente veloz; son capaces de hacerle a alguien cinco preguntas y luego, confidencial pero erróneamente, anunciar el estilo de la persona en el Eneagrama.

Eneatipo 4A veces, los CUATRO retuercen el Eneagrama creyendo que sus introyecciones los curarán. Pueden utilizar el sistema para perseguir la penetración ulterior que explicará por qué ellos se sienten tan carentes o tan diferentes. Convierten el estudio del Eneagrama en licencia para conseguir sumirse nuevamente en la subjetividad; una excusa para posponer el trato con la realidad hasta el día que ellos se comprendan a sí mismos completamente. Los Cuatros pueden encontrar el modelo deprimente y maldecir o sentirse insultados con eso de ser «nada más que otra persona extraordinaria». Algunos Cuatros se convencen a sí mismos de ser especiales por pertenecer a una «rara» especie del Eneagrama, citando o inventando estadística que compruebe que hay menos Cuatros que cualquier otro estilo de personalidad. Grupos de Cuatros pueden reunirse para celebrar su singularidad colectiva, una multitud para quienes saben.

Eneatipo 5A veces, los CINCO retuercen el Eneagrama manteniéndolo intelectualmente a distancia, disfrutándolo como un sistema analítico pero sin permitir que los toque personalmente: «Podría ser un Cinco o por lo menos uno de los tipos del miedo. Está muy interesante para pensarlo…» Igual que los Cuatros, los Cincos pueden sobrevalorar la introyección, creer que lleva automáticamente al crecimiento personal, como si saber acerca de usted mismo fuera la misma cosa que autoconocerse. Si su defensa es evitar tanto la intimidad como la acción escondiéndose en el estudio de un asunto complejo, entonces el Eneagrama es un refugio perfecto. Los Cincos pueden perderse en el estudio del Eneagrama, confundiendo la maestría en el detalle con la profundidad, ver el sistema como un conjunto de principios esotéricos que están divorciados de la vida diaria. Algunos Cincos tratan el Eneagrama más como una teoría que como una descripción de personas reales; entonces la teoría limita lo que el Cinco pueda aprender verdaderamente acerca de los demás. A veces, los Cincos utilizarán el Eneagrama como una manera de saber acerca de la gente sin involucrarse con ellos. Una vez removido eso, pueden conformar afiliaciones sociales para intercambiar información acerca del modelo. Unos pocos Cincos evitarán decidir su número del Eneagrama como una manera de resistir la definición social; su temor es que admitir su estilo podría darles a los demás un arma del control.

Eneatipo 6A veces, los SEIS retuercen el Eneagrama convirtiéndolo en excusa para evitar responsabilidad por sus acciones. Ellos pueden sobreidentificarse fatalistamente con su estilo, pretender ser una víctima de su seisedad de una manera que los absuelva de la necesidad de reclamar su poder. Un Seis dijo, «Tengo miedo todo el tiempo porque soy un Seis. Pero no puedo cambiar siendo un Seis o, ¿sí puedo?, ¿puedo yo?» Algunos Seis rechazan el Eneagrama o sobrerreaccionan contra la tipificación, crecientemente preocupados con los peligros potenciales de tal sistema. Otros Seis lo pueden romantizar, deificando tanto al Eneagrama como a sus maestros. Un sistema que parece explicarlo todo produce seguridad imaginaria en un mundo incierto; los Seis puede pensar que el Eneagrama es La Verdad y volverse dogmáticos en su defensa. Lo Seis pueden también maltratar el Eneagrama al servicio de la paranoia, utilizarlo principalmente para justificar sus sospechas de las motivaciones ocultas de las personas.

Eneatipo 7A veces, los SIETE aprenden Eneagrama intensa pero apresuradamente, adquiriendo una rápida panorámica general del modelo y concluyendo demasiado pronto que comprenden los estilos de personalidad o despachando el sistema como un conjunto de categorías restrictivas. Si ellos estudian más el Eneagrama pueden tratar de permanecer esquivos, rehusando «ser encajonados en» por su tipo, insistiendo en la posibilidad de que podrían tener varios estilos de personalidad. Algunos Sietes se enfundan en «el rasgo feliz» y permanecen enganchados con las características externas de la gente. Pueden ser atraídos hacia fórmulas y ecuaciones como una forma rápida de aprender el Eneagrama, con la esperanza de poder evitar la lucha de arar por el campo entero. Algunos Sietes van a entender el Eneagrama filosófica e idealísticamente pero no de manera experencial . Ellos pueden hacerle un giro positivo al material sobre enfocándose en el potencial de cada estilo, como expediente para evitar horadar en la profundidad diagnóstica del Eneagrama, saltando sobre los detalles paraevadir sus verdades más oscuras.

Eneatipo 8Los OCHO que tienden a pensar en caricatura, a veces verán los estilos del Eneagrama como un conjunto de tiras cómicas demasiado simplificadas. Llega a ser otra manera de ver la gente de solo dos formas posibles. A menudo, los Ochos externalizan sus conflictos psicológicos y así pueden ver las fijaciones del Eneagrama en todas las personas, menos en sí mismos. Están muy especialmente propensos a determinar que estilos les gustan y cuáles no, como si eso tuviera alguna relevancia. Un Ocho quizás localice su propia sombra en otros pero luego, en vez de llevar más lejos esa percepción (más adentro) utilizará el Eneagrama para justificar sus tendencias y limitaciones («Nunca pude llevarme bien con mis colegas profesores, ahora sé por qué; son toda una pandilla de Cincos pendejos»). En el trabajo o en casa, los Ochos pueden utilizar el Eneagrama como herramienta para culpar o castigar. Algunos, inicialmente despachan el sistema como sin sentido y más lueguito andan torciéndolo para justificar por qué no pueden cambiar.

Eneatipo 9Los NUEVE pueden permitir al Eneagrama existir en una atmósfera a su alrededor, sin tomar ninguna responsabilidad por lo que él les muestra acerca de sí mismos. «Otras personas me dicen que soy un Nueve…», es a veces el estribillo. Algunos Nueves podrían ser crónicamente «incapaces» de decidir su estilo de personalidad. Otros lo admiten pero posponen enfrentarse a las implicaciones, enfocándose en a cuánto trabajo suena eso, o diciéndose a sí mismos que ser un Nueve no es tan malo como algunos otros números. Hay una calidad de casi voluntariosamente malinterpretar el asunto, de agregar el Eneagrama a un plato ya repleto de cosas que no importan. Algunos Nueves reaccionan como si el Eneagrama los hubiera dado repentinamente una identidad documentada. Son capaces de encontrar falso reconocimiento de la sobreidentificación con su estilo, blandiendo sus deformaciones neuróticas de personalidad como una insignia de orgullo confundido, como si dijeran «Mire, esto demuestra que yo existo: vea cuán jodido estoy.»

No consiguiéndolo… precisamente

Algunas personas estudian el Eneagrama pero fallan en identificar su estilo de personalidad. Hay varias razones para eso, comenzando por la simple inexperiencia. Algunas personas que se topan con el Eneagrama se desconocen totalmente a sí mismas y simplemente no están acostumbradas a observar su conducta de la manera que el material se los pide. No han tenido una concepción o no la han usado para el autoconocimiento; ése no ha sido su camino por la vida. Quizás han estado ocupadísimos criando chicos o han tenido una carrera exigente; pudo ser que las cosas les funcionaron relativamente bien y así no hayan tenido la oportunidad o el motivo para cuestionar sus premisas. Entonces, por cualquier razón, apenas empiezan.

A veces la gente no reconoce su estilo a causa de la cantidad o la calidad de su exposición al Eneagrama. Se autotipifican erróneamente fundamentados en la lectura de uno libro o dos. Si usted no ha visto el Eneagrama en acción, es posible que se identifique erróneamente a usted mismo porque le falta una vivencia tridimensional de la energía y la expresión de cada estilo. Como lo expuse en el capítulo sobre los Nueves, ocasionalmente, una persona estudiará el sistema durante mucho tiempo pero se mantendrá sin saber su propio estilo en el Eneagrama.

Ellos dirán, «He estado expuesto a muchos profesores de Eneagrama, he leído todos los libros; sé todo acerca del Eneagrama pero aún no sé cuál es mi estilo. Este profesor dice que soy un Siete, aquél otro dice que soy un Nueve. ¿Qué piensa usted?» Cuando ellos dicen esto, a veces se les insinúa una sonrisita en la comisura de sus bocas mostrando un silencioso desafío. Cada vez que alguien me ha planteado este desafío, ha resultado que ellos sabían inconscientemente su estilo del Eneagrama pero eran reacios a admitirlo. Siempre había disimulada en la negativa una objeción inteligente y auto protectora; la persona, o presintió que la revelación de su estilo sería muy agobiante o les aterrorizaba sentirse atascados o atrapados de una manera resonante con su historia personal. Una mujer dijo, «Mi padre solía llamarme con diferentes nombres todo el tiempo y esto se asemeja a darme a mí misma un nuevo nombre.»

Una persona podría saber su estilo del Eneagrama muy al fondo pero no gustarle. He conocido Dos manipuladores y dependientes que consideraron ser autosuficientes Cincos y esta creencia era una expresión del dosesco orgullo. Algunos Sietes dicen ser Ochos inicialmente porque es más halagüeño considerarse a sí mismos como agresivos que como miedosos. La gente a veces pregunta, «¿No es exclusivo, verdad?¿No somos nosotros los nueve estilos hasta cierto punto?» Aunque puede ser su verdad idealizada, frecuentemente las personas que plantean esa pregunta, no están dispuestos a encarar las implicaciones de su estilo central. Si estoy conectado a todos los nueve estilos, entonces el estilo que a mí me enerva mayoritariamente no es tan potente.

De vez en cuando usted oirá un cuento extraño acerca de algunos que creyeron por años que tenían un estilo del Eneagrama y luego se dieron cuenta que era un error. A menudo, la persona había aceptado el diagnóstico de un profesor o un amigo más experimentado con el Eneagrama. Si usted descubre que aceptó que alguien lo tipificara mal, podría preguntarse»¿cuál ha sido mi beneficio secreto de permitir que otros me definieran?» Quizás le refleje un poder que usted regaló a un profesor o a alguien que usted deseaba complacer. Casi invariablemente esto es una velada repetición de la relación en el pasado con un progenitor.

Una mujer trajo una vez a su hija crecidita a un taller. Estaba convencida que la hija era un Cuatro, pero durante el taller la hija se dio cuenta de ser un Seis. Esto asustaba y trastornaba a la madre que, por alguna razón, seguía necesitando que la hija fuera Cuatro. Después me interpeló: «¿Está de veras seguro que ella es un Seis? ¿Realmente no cree ella sea un Cuatro?» Contesté, «Usted sabe… En últimas, es probable que su estilo en el Eneagrama no sea asunto ni suyo ni mío…»

El Eneagrama no es para todos. Si una persona es reacia a admitir su estilo eneagrámico, quizá él o ella no esté exactamente listo para esta clase de auto-examen.

No tiene objeto alguno forzar el asunto prematuramente. Si usted está listo, es importante permitirse ser tocado por la parte que lo perturba, para tener la experiencia de un «Ay, Dios mío».

El Eneagrama no es arbitrario; si no lo ha hecho sentir incómodo, usted puede no haber entendido aún completamente su propósito. El signo físico más constante de que usted «lo ha conseguido» es un malestar estomacal.

Usando apropiadamente el Eneagrama

Como dice el autor Clarence Thomson, descubrir alguien su estilo del Eneagrama es en últimas un acto de interferencia, una especie de intromisión cortés. Aunque no exista una forma inequívoca de hacerlo, hay algunas indicaciones y pautas útiles.

La gente familiarizada con las principales constelaciones de estrellas, suelen reportar confusión cuando se aventuran en el desierto. Lejos de la competencia de las farolas de la civilización, muchas más estrellas son visibles al punto que las constelaciones más obvias llegan a ser menos fáciles de ver.

Si usted es un principiante le es especialmente importante auto restringirse a investigar una sola cosa: el patrón central de alguien, lo que hace una y otra vez. De otro modo es fácil agobiarse bajo demasiada información y demasiadas distinciones secundarias. Los buenos identificando estilos de Eneagrama suelen comenzar su evaluación de alguien buscando una emoción fundamental. Cincos, Seis y Sietes son fundamentalmente temerosos, mientras que Ochos, Nueves y Unos reaccionan desde la rabiaDos, Tres y Cuatros, a menudo muestran o una ausencia de sentir o un sentido de drama sin profundidad. Si usted presiente que alguien está fundamentalmente enojado, quizás signifique que él o ella sea un Ocho, un Nueve o un Uno. Escoger entre tres alternativas, es más fácil que escoger de nueve. Otra manera de eliminar las posibilidades es recorrer mentalmente el círculo del eneagrama cuando esté tratando de diagnosticar el estilo de alguien: «No es un Uno, no un Dos, no un Tres, quizá un Cuatro, quizá un Cinco, no un Seis, no un Siete, no un Ocho, quizá un Nueve.»Aún sin estar completamente seguro del estilo central de una persona, usted sí puede encontrar claramente cuáles otros estilos pueden ser descartados.

La confusión entre estilos eneagrámicos es posible porque algunos son exteriormente parecidos. Tres y Siete pueden parecer semejantes porque ambos pueden ser exteriormente organizados y tienden a perderse a sí mismos en la actividad. Unos y Cincos pueden parecer semejantes cuando el Uno es introvertido y tímido. Nueve y Dos, a menudo ponen las prioridades de otros por delante de las propias. De nuevo, aún cuándo el comportamiento externo es semejante, lo crucial es saber qué motiva a la persona. Internamente estos estilos ven el mundo de maneras inmensamente diferentes.

A veces es difícil identificar el estilo de alguien muy cercano a usted. Me tomó años identificar a uno de mis mejores amigos; tuvimos demasiada historia juntos y por eso no lo podía ver claramente. Desde que lo conocí, él era propenso a las iras juzgadoras. Por años asumí que él era un Uno, aunque ese diagnóstico nunca lo sentí suficientemente correcto. Al final, la única solución que encontré fue mostrarle pasajes de un libro de Eneagrama. Gradualmente se hizo claro que él es un Nueve ocasionalmente explosivo.

Si usted está tratando de tipificar a sus amigos, lo mejor es que se acerque al tema respetuosamente. A veces esto significa alentar un diálogo. Quizás abrir un libro de Eneagrama y decir: «Este amiga nuestra, a ella le ajusta realmente esta descripción que hay aquí. Yo encajo aquí en esta descripción; ésta se parece a ti. Veo qué te parece.» Su amigo o conocido pueden sorprenderlo con el estilo que escogen. Si piensa más al respecto quizás tenga un darse cuenta como: «¡Por supuesto! Lo he estado mirando fijamente todo el tiempo pero no había sido capaz de verlo.»

A veces un contexto confundirá las cosas. Si cree que su padre fue un Cinco, pero hubo doce niños en su casa, quizás debería preguntarse: «¿Se retiraba él a su estudio por días sin fin a causa de su hábito temperamental…o por tener doce hijos?» El más gregario de los Dos puede necesitar alejarse un poco de vez en cuando de una familia tan grande.

A menudo, por ser especialmente sano, no es fácil identificar el estilo de alguien. Obviamente, la persona está menos atrapada en un patrón compulsivo. De todos modos siempre tendrá una orientación particular y no otra. Estudiar las personas sanas también puede enseñarle mucho a usted sobre los regalos de sus estilos en el Eneagrama.

Hay publicados muchos tests de Eneagrama que parecen funcionar igualmente bien. Así ninguno sea 100% exacto, si estimulan por lo menos la discusión sobre lo que el Eneagrama describe. Ofrecer a alguien un test es otra manera discreta de involucrarlos y lo alivian a usted de la interpersonal y chocante tarea de decidir por sus amigos el estilo del Eneagrama que tengan. Es sabia cualquier cosa que pueda hacer usted para evitar esa posición.

Ha sucedido que entusiastas eneagramólogos se embarquen en proyectos de cuadriculación mental con el objetivo de identificar con precisión absoluta los adjetivos correctos que mejor definan cada tipo. Detrás de esa idea se está asumiendo que en alguna parte existe un «Eneagrama objetivo» tan real como mesas y sillas. Actualmente, los escritores ofrecen versiones del sistema notoriamente diferentes. Algunos autores de Eneagrama contradicen a otros o cortan el mismo pastel de maneras diferentes. Algunos escriben en primer lugar sobre personas, mientras otros describen una teoría a través de la cual filtran a la gente.

Se ven tipificaciones en el Eneagrama realmente incompetentes pero aún sus más reconocidos expertos van a discordar sobre los estilos eneagrámicos de personajes famosos, lo cual significa que alguien está equivocado. Los expertos del Eneagrama son como los ciegos que describían al elefante, cada uno de ellos tocando una parte diferente del mismo animal. En parte esto significa que no hay ninguna certeza por haber ahí un sesgo de usted mismo. Haga lo suyo y tenga en cuenta en su aventón otras versiones diferentes a la suya.

Hay algo con el Eneagrama que impulsa a las personas a creer que lo comprenden, antes de que ello sea real. Desgraciadamente para la reputación del sistema, esto lleva a veces a que una persona decida enseñarlo demasiado pronto, inevitablemente de una manera locuaz y meramente intelectual cuadriculada.

El Eneagrama se empareja con usted en la mayor profundidad que usted tenga, por así decirlo; pero no va a decirle lo que aún usted no sabe de él.

Durante los primeros ocho años que trabajé con el modelo, lo aprendí de nuevo cuatro veces diferentes. Cada vez que decidí que entendía completamente la materia, una trampa se me abrió, haciéndome caer a nuevas e insospechadas profundidades. Ahora, ya he trabajado con el Eneagrama por diecinueve años; a veces el estilo en el Eneagrama de una persona nueva es obvio para mí inmediatamente. Con otras, me toma tiempo y paciente atención antes de tenerlo claro. Por ejemplo, alguien puede manifestar su nueveidad de una manera a la cual yo no estoy acostumbrado, pero eventualmente de todo modos se me hará evidente que su estilo es el Nueve. Suele ser sabio no apresurarse en programar su mente; determinar el estilo de la personalidad de alguien no es un concurso y asirse a una «certeza» prematura, ciertamente no lo apoyará ni a usted ni a los demás.

Siempre que tenga usted un claro éxito en una identificación, preste atención a su experiencia interna y memorice tanto el sentimiento de haber acertado como las indicaciones sensoriales que le llevaron al diagnóstico correcto. Asegúrese de distinguir esto del mero deseo de acertar. En el futuro, usted podrá utilizar la experiencia de la verdadera certeza como piedra de toque, una guía para percibir si se está o no tras el rastro. Como ya se lo imaginará, las personas que son hábiles para identificar el estilo del Eneagrama practican mucho. Leen biografías, observan entrevistas de televisión y buscan el Eneagrama en películas, novelas y en la vida diaria.También le trabajan a revisar su propio pasado de que les agradaba o disgustaba, evitando hacer juicios e interpretaciones repentinos en provecho de prestar atención a lo que llega claramente de otros.

Al final De The Book of the Grotesque (El Libro de lo Grotesco), el narrador dice que el viejo que había escrito el libro acerca de la gente que había caído en lo grotesco, había pensado tanto acerca de su teoría que él mismo estaba en peligro de ponerse grotesco. «No lo hizo», dice el relator, «por la misma razón de que nunca publicó el libro. Fue la Cosa Joven dentro de él, lo que salvó al hombre viejo». Si usted utiliza el Eneagrama personal o profesionalmente, es importante mantener viva una Cosa Joven dentro suyo. Parte de eso implica mantener unamente abierta, permanecer alerta a lo que la gente revela acerca de sí mismos, tratar de ver lapersona total aún cuando ellos residan en un estilo de personalidad en particular.

Ayuda mucho recordar que el Eneagrama siempre es más profundo de lo que parece ser. Por ser un sistema que se lo puede trabajar por años y mantener aún secretos subyacentes. Es tan apoyador para comprender como incompleto y vivo de una manera que nunca mentirá completamente sobre el papel. Si usted permanece abierto, el sistema le seguirá enseñando. A Milton Erickson en las postrimerías de su vida le preguntaron: «¿Qué es la hipnosis?» Como solía hacerlo, fingió pensar por un momento para luego decir: «He estudiado la hipnosis apenas por 50 años. Es muy pronto para decirlo».

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