EL PRESIDENTE Y LAS MAESTRAS PEDIGUEÑAS

Un grupo de maestras es recibido en audiencia por el Presidente de la República, doctor Julio Herrera y Obes. No bien el mandatario las invita a exponer el motivo de su visita, todas a un mismo tiempo le descerrajan como en cataratas las quejas de sus apremios económicos, los sacrificios de su profesión que son tantos como usted sabe, lo pésimamente remuneradas que estamos teniendo en cuenta que. El tumulto y el vocerío van creciendo hasta hacerse ensordecedores. El pobre Presidente, abrumado bajo aquel aluvión, trata sin ningún éxito de imponer orden en medio del caos de voces y ademanes destemplados. Hasta que consigue a duras penas colocar una frase por encima del coro: “Pero señoras” Así no podemos entendernos! Les ruego que, en nombre de todas, hable la de más edad”. Fue automático: todas las bocas se cerraron. Circunstancia que aprovechó con toda agilidad el baqueano Presidente para adueñarse de la situación. Desde ese momento condujo él a audiencia con su señorío acostumbrado (y una sonrisita

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *