El poder del pensamiento negativo

¿Pueden nuestras expectativas referentes al futuro modificar el recuerdo del pasado? Según un estudio publicado en Journal of Experimental Psychology, así es: recordamos más negativas las experiencias desagradables si esperamos volver a sufrirlas.
Investigadores de la Universidad de Nueva York y de Carnegie Mellon efectuaron siete experimentos para determinar cómo las expectativas de cada persona forman sus recuerdos. En uno de los ensayos, un total de 30 estudiantes sufrieron el ruido de un aspirador durante 40 segundos. A continuación se comentó a la mitad del grupo de probandos que tendría que volver a escuchar el ruido. A los demás, en cambio, se les indicó que la prueba había terminado. Seguidamente, se les pidió a todos ellos que evaluasen la molestia que el sonido desagradable del aspirador les había ocasionado. Quienes esperaban volver a oír el ruido, lo consideraron más fastidioso. Otros ensayos con estímulos que aburrían o fastidiaban a los voluntarios dieron el mismo resultado.
Jeff Galak, científico de la conducta de la Universidad Carnegie Mellon y colaborador en el estudio, sugiere que, en el recuerdo, las dificultades nos parecen más tremendas de lo que en realidad fueron, de modo que cuando debamos afrontarlas de nuevo resulten menos penosas de lo esperado. Galak piensa que con esa estrategia de «prepararse para lo malo», los individuos aprenden a superar las dificultades y dejan de temer dolores exagerados. Aunque el científico reconoce que ello puede aportar el efecto contrario, es posible que preparándonos para lo peor, suframos menos.

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