El modelo de doble ruta

Las áreas de Broca y Wernicke cuentan como los centros cerebrales más relevantes en la producción del lenguaje. Según los manuales, se comunican a través de una única vía neuronal. Pero ya en el siglo XIX los científicos postulaban una segunda vía.

Fue un proyecto atrevido el que Carl Wer­nicke (1848-1905) presentó en su disertación en 1874. Quizás incluso genial para un recién doctorado de 26 años. Gran parte de lo que el futuro neurocientífico escribió por aquel entonces ha permanecido vigente durante casi 140 años, logro que en el terreno de las obras médicas acostumbra a constituir una excepción más que una regla. No obstante, una hipótesis crucial de Wernicke ha sido despreciada de forma injusta durante décadas, a pesar de las técnicas modernas, entre ellas, la imagen funcional.
Los investigadores de su época no disponían de ese tipo de procedimientos. El único método que aseguraba algún éxito por aquel entonces eran los estudios de lesiones cerebrales. Se estudiaba a personas con trastornos definidos, entre ellos, la incapacidad de construir frases con significado. Después de la muerte del paciente, se determinaban las lesiones cerebrales responsables del problema. Tras diversos estudios se vio que el cerebro, a simple vista uniforme, se dividía en regiones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *