El Lada provoca una nostalgia soviética

Risto Nykanen restaura antiguos Ladas, los autos soviéticos de ángulos rectos que en una época fueron el vehículo familiar de Finlandia, pero que ahora se han convertido en artículo de colección.

«Todo lo que vino de la Rusia soviética es una porquería», expresó Nykanen, de 47 años, al explicar por qué muchos finlandeses odian al Lada. Sin embargo, para Nykanen, finlandés que dirige un negocio de importación de maquinaria, los coches representan un capítulo agridulce de la historia de su nación.

Fabricados a partir de principios de los 70, los Ladas son emblemas de la guerra fría, cuando Finlandia buscó lograr un delicado equilibrio entre la Unión Soviética y Occidente.

A través de los años, mientras los autos procedentes del oeste de Europa, Estados Unidos y Asia evolucionaron con nuevos diseños e ingeniería mejorada, el Lada no logró mantenerse a la par. Aún así, el modelo estándar tenía cabida para cinco personas y costaba un 40 por ciento menos que, digamos, un Opel comparable. Una escasez de aislamiento brindaba poca protección contra los duros inviernos finlandeses, una deficiencia que el Lada contrarrestaba con una calefacción super potente.

«Tenía dos temperaturas: caliente o extra caliente», comentó Nykanen.

Introducido en Finlandia en 1971, el Lada fue durante mucho tiempo uno de los autos más vendidos del país. Las ventas alcanzaron su apogeo en 1998, con 15.390 Ladas, alrededor del 10 por ciento del mercado.

Para finales del año pasado, el Delta Auto Group, el eterno importador del auto, renunció al negocio, al decir que no había vendido un solo Lada desde 2009. Hoy Delta distribuye los autos que los finlandeses prefieren en la actualidad, como Kias, Mazdas y Mitsubishis.

Para Nykanen, la popularidad y el declive final del Lada reflejan el arco de la historia finlandesa-rusa.

Durante más de un siglo, Finlandia fue parte del enorme imperio ruso antes de obtener la independencia, después de la Primera Guerra Mundial.

Mantuvo una relación recelosa con su vecino. Sin embargo, con el colapso del comunismo, Finlandia se alió con Occidente.

Avtovaz, el principal fabricante automotriz ruso, aún produce Ladas. Renault, fabricante automotriz francés aliado con Nissan, busca el control de Avtovaz y espera fabricar algunos de sus modelos Romanian Dacia en la planta rusa.

Después del colapso de la Unión Soviética, los rusos llegaron a raudales a comprar Ladas finlandeses usados y conducirlos a casa donde, durante la época soviética, los rusos habían tenido que esperar años para recibirlos.

«Más de 30 mil de nuestros Ladas volvieron a Rusia», expresó Nykanen.

Para uso cotidiano, Nykanen conduce un Opel deportivo. Sin embargo, sus entrañas computarizadas no lo impresionan del todo. «Si estalla una bomba nuclear, todos los microchips se colapsarán», dijo. Al señalar a uno de sus Ladas, agregó: «Todo es mecánico. Es a prueba de bomba atómica».

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