EL ISLAM ES PAZ NO TERRORISMO

Es inconcebible que algunos relacionen a la fe islámica con actos de
violencia. Eso revela que no hay un cabal conocimiento de esta religión.

Fethullah Gülen

Nada está más alejado de la realidad que relacionar al Islam con el
terrorismo. Desde la misma palabra, cuya raíz silm y salamah signif ica
sometimiento, guiar hacia la paz y establecer la concordia, hasta los
principios básicos de la religión, toda la vida de los musulmanes se
centra en la búsqueda de la paz.
Cuando los fieles se levantan para rezar cortan su conexión con este
mundo, se vuelven hacia su Señor con fe y obediencia y permanecen firmes
en su presencia. Al completar la oración, y como si volviesen a la vida,
saludan a los que están a su derecha y a su izquierda deseándoles la
paz: «Quedad a salvo y en paz». Con estos deseos de seguridad, de
protección, de paz y contentamiento regresan al mundo ordinario una vez
más.
Por eso es una controversia que el Islam, que está basado en este
espíritu y en esta comprensión, sea presentado por algunos círculos como
sinónimo de terrorismo. Cubrir con el velo del terrorismo a un sistema
basado en la seguridad y la confianza demuestra que el espíritu del
Islam sigue siendo desconocido. Si se buscase el verdadero rostro del
Islam en sus propias fuentes, en su historia y representantes
verdaderos, se descubriría que no contiene dureza, crueldad o fanatismo
alguno. Es una religión llena de indulgencia, perdón y tolerancia, con
santos y príncipes del amor.
El yihad puede ser una cuestión relacionada con la defensa propia o con
el apartar obstáculos entre Dios y la libre elección del ser humano.
Nuestra historia está llena de ejemplos que muestran la aplicación de
este principio.
Es evidente que hay, y debería haber, ocasiones en las que la guerra es
inevitable. Y sin embargo, los versículos coránicos que hablan del
yihad, y que fueron revelados para unas condiciones determinadas, han
sido generalizados por algunas personas de mentes cerradas. Mientras
que, como hecho real, la guerra es una cuestión secundaria, esta gente
le ha otorgado prioridad como si fuese una cuestión fundamental. Este
tipo de personas no comprenden el verdadero significado y espíritu del
Islam. Su fracaso a la hora de establecer un equilibrio correcto entre
lo prioritario y lo secundario hace que otros lleguen a la conclusión de
que el Islam propugna tener malicia y odio en el alma cuando la verdad
es que los verdaderos musulmanes están llenos de amor hacia toda la
creación.
En cierta ocasión me dijo un amigo: «Tú te reúnes con todo el mundo,
sin excepción y sin tener en cuenta las diferencias de credo, y esto
acaba con la tensión de los musulmanes hacia los posibles opositores.
Pero es un principio islámico amar las cosas o la gente que debe ser
amada por Dios y tener aversión a las cosas o personas a las que se debe
animosidad por Dios». Lo cierto es que este principio no se suele
comprender, puesto que en el Islam debe amarse a toda la creación según
la norma que ordena amar por Dios.
«Tener aversión por Dios» se aplica solamente a los sentimientos,
pensamientos y atributos. En este sentido, debemos tener aversión a la
inmoralidad, la falta de creencia y el politeísmo, no a la gente que
participa en esas actividades. Dios creó a los seres humanos como seres
nobles, razón de que todos, hasta cierto punto, tengan parte de esa
nobleza. El Profeta Muhammad se levantó en cierta ocasión, por respeto a
la humanidad, cuando pasó ante él el cortejo fúnebre de un judío. Cuando
se le recordó que el muerto era un judío, el Profeta dijo: «Pero es un
ser humano» mostrando de esta manera el valor que el Islam confiere al
ser humano.
Esta acción demuestra lo mucho que respetaba a cada persona. Dado esto,
la participación de algunos autoproclamados individuos o instituciones
musulmanas en actividades terroristas no puede ser aprobada en modo
alguno por el Islam. Las razones de este terrorismo deben buscarse en
las acciones en sí, en falsas interpretaciones dela fe y en otros
motivos y factores. Si pudiésemos propagar a escala global el
entendimiento islámico sobre el amor, el diálogo y la tolerancia a
aquellos que están sedientos de este mensaje, todo el mundo iría
corriendo hacia el abrazo de paz que nosotros representamos. La
tolerancia en el Islam es tan abarcadora que el Profeta llegó a prohibir
que se abusase verbalmente de la gente. Mientras el Profeta era delicado
en lo que se refiere a respetar a los demás, algunos musulmanes hoy
justifican la conducta desagradable en nombre de la religión. Esto
demuestra que no comprenden el Islam, una religión en la que no hay
lugar para el odio o la malicia.

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