El hogar musulmán

Mezquita

Del

Centro Cultural Islámico

«Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd»

Buenos Aires – Argentina

Viernes 09 de Rabi Al Thani de 1433 / 02 de marzo de 2012

Traducción de la Jutba

pronunciada por el

Sheij Abdul Rahman al Juraiwi

El hogar musulmán

Alabado sea Dios, Quien nos guio agraciándonos con la fe y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Dios! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

Todas las alabanzas pertenecen a Dios… les recomiendo y me recomiendo el temor de Dios. Dice en el Corán: “¡Oh, creyentes! Temed a Dios como es debido y no muráis sino musulmanes sometidos a Él”.

Hermanos en el Islam, dice Dios: “Y entre Sus signos está haber creado cónyuges de entre vosotros para que encontréis sosiego, y dispuso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en ello hay signos para quienes reflexionan.”

Primera Jutba

Siervos de Dios, la familia es la morada natural de los dos sexos, el lugar donde encuentran estabilidad, donde pueden satisfacer sus necesidades en la pureza. El hogar es una bendición que solo conocen su valor quienes lo pierden. Dice Dios en el Corán: “Dios hizo que encontraran la paz en vuestros hogares”

El hogar musulmán, hermanos en el Islam, es una responsabilidad que deben sobrellevar los dos esposos, ya que dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él: “Todos son pastores y todos son responsables de su familia”.

Los dos esposos son los pilares de la construcción y dirigen la dirección de ese hogar, por lo que si ambos se afirman en la metodología de Dios en sus dichos y obras, y se embellecen con el temor de Dios interna y externamente, con buen carácter y excelentes modales, el hogar se convierte en un lugar que irradia luz e ilumina para la educación y desarrollo de una nueva generación y la construcción de una sociedad sana.

El hogar musulmán que construyó la primera generación de musulmanes hizo que su base fuera el Islam, en palabras y obras, tiñendo su vida con la fe, comportándose como indica el Corán, egresando una generación única, que escribió las páginas más brillantes de la historia.

El hogar musulmán es temeroso de Dios, puro, protección contra el desvío. Dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él: “Todo recién nacido, nace en la pureza del monoteísmo, son luego sus padres quienes lo hacen judío, cristiano o adorador del fuego”.

Dijo Ibn Al-Qaim: “La mayoría de los hijos que se desvían, es a causa de sus padres, de su negligencia en la educación, no enseñándoles los pilares del Islam y sus actos recomendados. Los perdieron de niños, por lo que no se beneficiaron a sí mismos ni beneficiaron a sus padres cuando adultos”.

Qué hermoso es que el padre junte a sus hijos y les recite el Corán, les cuente las historias de los Profetas y les enseñe los más sublimes modales.

Uno de los primeros objetivos del hogar musulmán para la sociedad es dar una buena crianza a sus hijos, educar correctamente a la próxima generación. Pero de nada sirve el consejo y las enseñanzas, si no son primero los mismos padres el mejor ejemplo, un ejemplo en el comportamiento y los actos de adoración. Dice Dios en el Corán: “Aquellos que piden: ¡Oh, Señor nuestro! Agrácianos con esposas e hijos que sean un motivo de alegría y tranquilidad para nosotros, y haz que seamos un ejemplo para los piadosos.”

Reflexionemos sobre las palabras del Profeta Abraham: “¡Oh, Señor mío! Haz que tanto yo como mis descendientes seamos fervientes practicantes de la oración. ¡Oh, Señor nuestro! Acepta mi súplica.” Y dijo Dios: “Ordena a tu familia practicar la oración prescripta y sé constante en su cumplimiento. Que el trabajo en búsqueda del sustento no te haga descuidar el cumplimiento de lo que Dios ha prescrito, pues Nosotros los sustentamos. En verdad la bienaventuranza es para los piadosos.”

Con la ausencia de un hogar musulmán tranquilo y sereno crecen el desvío y el delito, aparecen las drogas y el suicidio.

El hogar que no siembra la fe y no se establece sobre la enseñanza del Corán y no vive en el cariño y el buen trato son hogares que se disgregan, llevan al desvío ideológico y de comportamiento. Podemos ver adolescentes que maltratan a sus padres, rechazan las responsabilidades, se alejan de Dios, son rebeldes a los principios religiosos, situación la cual es el resultado de un hogar en el que se fue negligente en la educación y el buen ejemplo.

La vida de un hogar musulmán, la felicidad, se encuentra en recordad siempre a Dios. Dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él: “El ejemplo del hogar en el que se recuerda a Dios, y el hogar donde no se recuerda a Dios, es como el ejemplo de el vivo y el muerto”, y dijo: “Hagan oraciones en sus casas, no las transformen en tumbas”. Y dijo: “No hagan de sus hogares tumbas, porque el demonio huye del hogar en el que se recita un capítulo del Corán”. Y dijo: “Hagan oraciones en sus casas, porque la mejor oración es la que se hace en el hogar, excepto las obligatorias que es mejor hacerlas en la mezquita”.

Todos estos hadices evidencian la importancia de iluminar los hogares con el recuerdo de Dios, las oraciones voluntarias, porque una casa que carece del recuerdo de Dios y de las oraciones se transforma en una tumba aunque sea un Castillo. Sin el recuerdo de Dios y la recitación del Corán las casas se transforman en residencia para los demonios, donde habitan corazones muertos, aunque los cuerpos estén con vida.

Una señal del hogar musulmán es la solidaridad de sus integrantes para ayudarse unos a otros a obedecer a Dios. Cuando uno de los esposos flaquea, el otro lo fortalece, cuando uno de ellos se comporta de manera incorrecta, es corregido por el otro, a través del consejo y la ayuda sincera.

Dijo Aisha, que Dios se complazca de ella: “El Profeta se levantaba a orar durante la noche, y cuando hacia la oración de la noche me decía: “Levántate y haz tu también la oración de la noche”. Y dijo: “Dios tendrá misericordia de un hombre que se levanta a rezar durante la noche, y despierta a su esposa y ella también reza, pero si ella no se despierta le arroja gotas de agua sobre la cara. Dios tendrá misericordia de una mujer que se levanta por la noche a rezar y levanta a su esposo y este reza pero, si él no se despierta, ella le arroja gotas de agua sobre la cara.”

Estos dos hadices evidencian que tanto el hombre como la mujer tienen un rol en el hogar, llamándolos a la obediencia en Dios, y esto porque en su origen, la relación que tienen se basa en la fe, por lo que deben apoyarse el uno al otro para adorar a Dios.

El hogar musulmán está fundado sobre el conocimiento y la obra. Un conocimiento que lleve al camino correcto, evidencie cuál es el camino equivocado que lleva al Infierno, un conocimiento que le enseñe como estar purificado y hacer la oración, la educación para ingresar a una casa pidiendo permiso, y el conocimiento de lo lícito y lo ilícito, sentándose los integrantes de esa casa todos juntos a aprender los veredictos de su religión.

Una de las características del hogar musulmán es el pudor que los protege de la impudicia y promiscuidad. Dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él: “De las peores personas ante Dios el Día del Juicio, estará un hombre que se acuesta con su esposa y ella se acuesta con él y luego él difunde sus secretos de alcoba”.

El hogar musulmán, siervos de Dios, se relaciona con la sociedad sobre las bases de su fe y, de esa manera, es un beneficio para su sociedad. El ejemplo del creyente es como el perfumero: puede que te regale un perfume, puede que le compres un perfume o al menos sientes de él una agradable fragancia. En sociedades como esta, qué bueno es que los musulmanes se visiten unos a otros. Dijo Dios: “¡Oh, Señor mío! Perdóname y perdona a mis padres, a todo aquel creyente que ingrese a mi casa y a todos los hombres y mujeres que crean en Ti y, a los injustos, acreciéntales su perdición.”

El hogar musulmán es un hogar basado en la solidaridad y la colaboración en los quehaceres del hogar, y en el Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, tenemos nuestro mejor ejemplo.

Hermanos en el Islam: siguiendo estos consejos es que se llega a la felicidad en el hogar, se alcanza la piedad y el temor de Dios, sabiendo que Él siempre nos observa, tanto en público como en privado, porque ambos cónyuges saben que lo que hacen es un acto de adoración y de acercamiento a Dios a través de su obediencia y su sinceridad.

A la sombra de estos sublimes significados crece un hogar musulmán fundamentado en la oración y el Corán, educa a una nueva generación que sea la frescura de los ojos de sus padres y positivos miembros de la sociedad. Dice Dios en el Corán: “Quien obre rectamente, sea varón o mujer y creyente, le concederemos una buena vida y le multiplicaremos la recompensa de sus buenas obras.”

Quiera Dios bendecirnos con el Sagrado Corán…

Segunda Jutba

Todas las alabanzas pertenecen a Dios, y les recomiendo a todos el temor de Dios.

Hermanos en el Islam, qué agradable esta hermosa congregación, que ilumina desde todas partes de nuestro planeta, se junta en una de las casas de Dios, para obedecerle, unidos por la hermandad en el Islam, lo que es un regalo maravilloso de Dios, alabado sea.

Hermano musulmán que estás en este lugar, Dios no te ha bendecido con nada mejor que tu religión, para que seas un musulmán entre los musulmanes, bienaventurado seas por tu Islam.

No desprecies la gracia de la fe, mira a tu alrededor y verás que has sido elegido entre muchos otros, tienes a Dios como Dios, a Muhammad como guía, a la Sharía como legislación, la promesa que intentas alcanzar es el Paraíso, tu religión busca la facilidad, tus oraciones tienen recompensa, tu lectura del Corán es luz, tu caridad te purifica, y tu peregrinación es perdón de tus pecados, tu ayuno es para Dios y solo Él te recompensa por él, tu ablución te purifica de los pecados, tu sonrisa al encontrarte con tu hermano en la fe es equivalente a una caridad.

Aférrate a los principios del Corán y la Sunna del Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, para alcanzar el éxito en este mundo y el otro.

Quiera Dios afirmar sus pasos, multiplicar sus recompensas y bendecirlos donde quiera que estén.

Le rogamos al Altísimo que nos beneficie a través del Sagrado Corán y de las enseñanzas del Mensajero de Dios, la paz y bendiciones sean con él.

__._,_.___
Responder a remitente | Responder a grupo | Responder mediante la Web | Crear un tema nuevo
Mensajes con este tema (1)
ACTIVIDAD RECIENTE:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *