EL ENIGMA ETERNO DE TUTMOSIS III

Una excavación en Luxor dirigida por una arqueóloga Myriam Seco desentraña los misterios del templo funerario de gran faraón guerrero.

Tutmosis III, el gran conquistador

Subió al trono siendo un niño y durante veinte años vivó a la sombra de su madrastra, Hatsepshut. A la muerte de la reina, Tutmosis, que había recibido una férrea educación militar, dedicó los 34 años de su gobierno en solitario a convertir Egipto en la mayor potencia del Próximo Oriente.

 

Subió al trono siendo un niño, y durante veinte años se dedicó a la milicia, mientras su madrastra Hatshepsut controlaba el poder. Cuando gobernó en solitario, hizo de Egipto la gran potencia del Próximo Oriente. El egiptólogo James Henry Breasted definió al faraón Tutmosis III como el Napoleón del Antiguo Egipto, ya que durante el reinado de Menkheperre (éste era el nombre de entronización del rey) Egipto extendió sus fronteras desde la cuarta catarata del Nilo hasta el río Éufrates, en el Próximo Oriente, dando al país la mayor extensión territorial de su historia. Tutmosis III fue hijo del rey Tutmosis II y de Isis (o Iset), una de sus concubinas. Así que no fue considerado como el príncipe heredero desde su nacimiento, ni fue educado como tal en sus primeros años. Pero hacia 1490 a.C., Tutmosis II murió sin dejar descendencia masculina de su unión con su hermanastra, la esposa real Hatshepsut. Entonces entró en escena por ser el único hijo varón del soberano, y pasó a ocupar el trono como quinto rey de la dinastía XVIII. Entronizado cuando era un niño, Tutmosis III compartió el poder durante dos décadas con su madrastra Hatshepsut, un hecho al que no se ha encontrado explicación. Muchos egiptólogos han apuntado la posibilidad de una más que plausible matrimonio entre Tutmosis III y Neferure, la primogénita de la reina, que podría haber entrañado la legitimación de Tutmosis a través de la sangre femenina real. Sin embargo, en torno al noveno año de su reinado, Hatshepsut hace representar a Neferure con los atributos propios de los príncipes herederos, quizá preparándola como su sucesora. Entretanto, el joven Tutmosis recibe de los generales del ejército egipcio la formación militar que le transformará en el gran guerrero que será después. No podemos negar el papel preponderante de Hatshepsut, pero Tutmosis III desempeña un papel cada vez más activo. Desde su adolescencia, el rey controla el ejército, participando en incursiones que han debido granjearle el respeto y la lealtad de sus soldados. A partir de su año 22 de reinado, Tutmosis desarrolla una impresionante política exterior de tono claramente expansionista, que hizo que Egipto dominara alrededor de 110 estados e importantes rutas comerciales de Oriente, hasta incluir en sus fronteras Nubia, Libia, la costa fenicia, Siria y Chipre. La política de conquista del rey no destacó por su crueldad o su encarnizamiento con el enemigo, sino por su inteligencia y su pragmatismo político.

 

 

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