El cuarto obispo anglicano en pasar a ser sacerdote católico

LA INTEGRACIÓN DE ANGLICANOS CISMÁTICOS

El cuarto obispo anglicano en pasar a ser sacerdote católico

David Silk pastoreó una diócesis anglicana en Australia hasta el 2003, y
desde el viernes es nuevo cura del Ordinariato de Nuestra Señora de
Walshingham, Inglaterra. El 5 de marzo el quinto prelado anglicano será
ordenado sacerdote.

Un hombre de edad avanzada pero aún vigoroso se estiró el viernes con
humildad en el suelo de la abadía de St Mary, al sur de Inglaterra. Él,
que fue obispo, ahora, en el otoño de su vida, volvía allí, al suelo, a la
pequeñez, mientras resonaban las letanías con los nombres de los grandes
santos y santas de la Iglesia. Se levantó para ser un simple sacerdote,
pero sacerdote católico, con Pedro, con la Iglesia universal.

David Silk, nacido en 1936, ha dedicado su vida a evangelizar… casi toda
ella, con la Iglesia anglicana, pero desde este pasado viernes 18, lo hace
como sacerdote católico, el cuarto en formar parte del Ordinariato de
Nuestra Señora de Walsingham, en Inglaterra.

De 1994 a 2003, Silk fue el obispo anglicano de Ballarat, una zona rural
de Australia con 24 parroquias. Al jubilarse, volvió a su Inglaterra
natal. Disgustado con la deriva liberal de la Iglesia de Inglaterra, llegó
al convencimiento de que la unidad de las iglesias pasaba por la unidad
real con Roma.

El pasado día 15 fue ordenado diácono católico por el obispo de Plymouth,
Christopher Budd. La esposa del antiguo obispo le ayudó a vestir la
dalmática, un gesto similar al que hicieron las esposas de los ex obispos
anglicanos Keith Newton, Andrew Burnham y John Broadhurst en su propia
ordenación como sacerdotes católicos.

Desde el viernes, el Ordinariato cuenta con cuatro sacerdotes (Newton,
Burnham, Broadhurst y ahora Silk) y un diácono (Edwin Barnes, ordenado el
11 de febrero). Todos han sido obispos anglicanos: nunca en la historia ha
sucedido que 5 obispos o ex obispos anglicanos fuesen ordenados sacerdotes
católicos, y menos aún ha pasado en apenas tres meses, puesto que Barnes
será ordenado sacerdote el 5 de marzo en la catedral de Porstmouth.

El proceso contrario (obispos católicos que se hacen clérigos anglicanos)
no ha sucedido nunca desde la Reforma del siglo XVI (todos los obispos
ingleses se sometieron a las imposiciones del rey Enrique VIII, excepto
san Juan Fisher, que fue decapitado).

Primera ordenación mundial a petición de un Ordinario anglocatólico
La ordenación de Silk ha sido la primera en la historia en la que un
Ordinario anglocatólico, en este caso el padre Keith Newton, ha presentado
a un candidato al sacerdocio a un obispo católico (en este caso el obispo
Budd de Plymouth), y le ha pedido que lo ordene bajo la autoridad dada al
Ordinario por la Santa Sede. Así, aunque Silk es ordenado por el obispo,
su superior es el Ordinario, Newton, que sólo es un sacerdote (hace 50
días aún no era ni católico), que a su vez depende de Roma, no de los
obispos ingleses. Este modelo de ordenación se repetirá probablemente con
Barnes y a partir de Pascua, con numerosos sacerdotes (aún) anglicanos que
quieren unirse al Ordinariato.

En la ceremonia en la Abadía de St Mary, en Buckfast, oficiada por Budd
como obispo anfitrión, participó también el obispo Alan Hopes, el
«padrino» del Ordinariato entre el episcopado inglés. También él, con
Budd, impuso las manos sobre el nuevo sacerdote y le ungió con aceite. El
coro cantó el Kyrie de Hutchings, el Gloria (a cuatro voces) de la misa de
Byrd, un motete del mismo autor para la Comunión y el Salmo 109 del
benedictino Sebastian Wolff. Todo muy en la tradición «high church»
inglesa.

Entre los asistentes había feligreses católicos, anglicanos que están
examinando la posibilidad de entrar en el Ordinariato anglocatólico, y
anglicanos que aún no contemplan esa posibilidad pero querían felicitar a
su amigo, el antiguo obispo Silk, ahora ya padre Silk.

El suroeste inglés, espacio anglocatólico
Según explica el ex obispo anglicano Edwin Barnes (hoy diácono católico y
bloguero entusiasta) el suroeste de Inglaterra ha sido tradicionalmente
una zona muy anglocatólica, es decir, de anglicanos de esa tradición. En
los años 90, el obispo anglicano de Truro, que se autodefinía como
«anglocatólico», se dedicó a ordenar mujeres y a presionar a sus obispos
sufragáneos a hacer lo mismo, con gran disgusto por parte de muchos
feligreses.

El actual obispo anglicano de Devon no ordena mujeres, y sus feligreses
anglicanos conservadores se creen «seguros» con él, pero Barnes recuerda
que dentro de 5 años se jubilará. Quizá entonces muchos que pensaban que
era posible seguir siendo conservadores en doctrina, liturgia y valores
dentro del anglicanismo cambien de idea. En esa zona, que cubre el
obispado católico de Plymouth, apenas hay unos 50.000 católicos sobre 2,5
millones de habitantes.

Hay fotos de la ordenación del ex-obispo David Silk en Flickr:

Fuente: ReL

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