El chamanismo

Para rectificar la presencia del mal

Adivino y curandero, el chamán, como poseedor de conocimientos superiores a los del resto del grupo, desempeña un papel destacado en la mayoría de las comunidades primitivas.

Los poderes de los que está revestido el chamán (literalmente, «el que conoce») son consecuencia de una serie de experiencias iniciáticas, gracias a las cuales logra comunicarse con las fuerzas sobrenaturales. Esta figura actúa como intermediario entre los hombres y los dioses, pero, como también tiene capacidad para establecer contacto con los malos espíritus, posee además las aptitudes necesarias para sanar a sus congéneres en caso de que sufran daños. Antes de obtener este poder curativo, el iniciado debe superar una serie de pruebas.

Se cuenta que el origen de la estirpe chamánica se debe a un acto de magnificencia divina. Por ejemplo, entre los altaicos, las deidades celestes decidieron que en la tierra tenía que existir un individuo que pudiera ayudar a los hombres a combatir sus dolencias y que, a la vez, supiera encaminar su alma al otro mundo en caso de fallecimiento. Entonces enviaron un águila, que dejó embarazada a una mujer dormida: el primer chamán fue fruto de esta unión.

La llamada

Los chamanes pueden llegar a adquirir esta categoría por vocación, transmisión hereditaria o elección personal o del clan. La primera posibilidad es la más habitual, es decir, normalmente el futuro chamán lo es porque ha recibido la «llamada». Existen indicios que distinguen al chamán de los demás miembros de la comunidad: empieza a tener visiones, siente la necesidad de alejarse de sus congéneres y en ocasiones sufre ataques que le dejan inconsciente. A estas señales que advierte y siente, el elegido debe responder: se apartará durante unos días del clan y buscará refugio en lugares retirados, caminará sin rumbo por parajes solitarios, hablará consigo mismo en voz alta y se alimentará de manera precaria.

El elegido es consciente de su futura misión, pero también sabe que antes de llevarla a cabo deberá superar pruebas y pasar por sufrimientos que le conducirán a una muerte iniciática. De este modo, su antigua personalidad (su antigua esencia humana) desaparecerá y el individuo renacerá como un ser singular destinado a desarrollar un cometido muy especial en el clan. Porque esta muerte simbólica no sólo le permite conocer los misterios que encierra el alma de los hombres, sino que le familiariza con los dioses y los demonios que son invisibles para el resto de los mortales.

El proceso iniciático

Sin embargo, antes de establecer este contacto con los poderes sobrenaturales, el iniciado debe recibir instrucciones «prácticas» referidas a su futuro oficio. Serán sus antepasados chamanes quienes se encargarán de proporcionarle esta formación: técnicas chamánicas, nombres y atributos tanto de divinidades como de espíritus malignos, lenguaje secreto que se emplea en el oficio, genealogía del clan…

Por lo general, estas enseñanzas también se reciben en estado de éxtasis, ya que forman parte de un conocimiento esotérico al que sólo pueden acceder los elegidos. Maestro y discípulo se apartan de la comunidad durante un cierto tiempo: el chamán instruye al neófito sobre las enfermedades y le acompaña a los dominios de los espíritus celestes.

La segunda parte de este aprendizaje consiste en un descenso a los infiernos. Sin duda, constituye una experiencia más dramática que la anterior, ya que no sólo debe realizarse en solitario, sino que comprende elementos violentos: para superar esta prueba, el futuro chamán tendrá que asistir a su propia muerte. Como si se tratase de un ser clarividente, el iniciado ve en sueños su llegada al infierno. Una vez en él, los demonios despedazan su cuerpo y las diversas partes del mismo son entregadas a los malos espíritus. Así, conoce de cerca las enfermedades y aprende a curarlas. En otros casos, cuando el neófito entra en los infiernos, sus antecesores chamanes le abren el vientre y beben su sangre para, más tarde, infundirle sangre nueva. Durante todo este doloroso proceso el iniciado permanece inconsciente: su despertar puede considerarse una resurrección, porque cuando regresa a la vida lo hace convertido en otra persona con capacidad para curar.

Una vez finalizada la visita al infierno, para concluir su formación, el aprendiz de chamán debe ascender al cielo. El instrumento que le permitirá el contacto con lo divino es un vegetal que, como una llave, le permite la entrada en la bóveda celeste. El árbol chamánico representa el árbol cósmico que une los planos terrenal y celeste: tiene las raíces dentro del hogar y su copa asoma al exterior a través del agujero por el que sale el humo.

Función del chamán

A pesar de su importancia fundamental en la vida religiosa, los chamanes no intervienen en todas las ceremonias; por ejemplo, no participan en los matrimonios y sólo asisten a los nacimientos si se presenta alguna complicación. En cambio, la presencia del chamán es ineludible cuando se trata de enfermedades o defunciones, ya que si en el primer caso el curandero debe expulsar del alma del paciente los espíritus malignos que la han ocupado, en el segundo deberá acompañarla al otro mundo. Asimismo, la autoridad del chamán es requerida para resolver problemas con el ganado o la cosecha. A través de complejos rituales, trata de obtener la bendición de los dioses o de los antepasados para recuperar la producción. Los ingredientes esenciales de este rito son la sangre vertida del animal sacrificado, el aguardiente (que facilita el acceso del chamán al infierno) y los tamboriles (que acompañan al curandero en su descenso extático).

Cronología del pensamiento prerreligioso

-3000 a -2000

Asia Central: Muchas figuritas femeninas y sellos con escenas de culto, especialmente con toros.

Baños rituales y altares con fuego.

Asia Menor y Mediterráneo Oriental: Cultos locales a la fecundidad y a la Diosa Madre.

Mediterráneo Occidental: Templos, sacrifico de animales, adivinación, libaciones. Diosa Madre con cultos de fecundidad y de ultratumba. Enterramientos comunales.

Europa Central: Enterramientos comunales que sugieren respeto a los antepasados

-2000 a -1000

Extremo Oriente: Deidades y antepasados que exigen ofrendas y sacrificios. Oráculos y adivinación mediante huesos.

Asia Central: Precursores de algunos dioses hindúes reconocidos en la civilización del río Indo. Introducción de la religión y la literatura védicas.

Asia Menor y Mediterráneo Oriental: Diosa Madre asociada con palomas Diosa Madre asociada con palomas y al toro.

Mediterráneo Occidental: Culto al Sol. Ofrendas votivas en ríos.

Europa Central: Culto al Sol y a otros cuerpos celestes.Ofrendas votivas en ríos.

-1000 a -500

Extremo Oriente: Culto a los antepasados. Aparecen Confucio y Lao-Tse.

Asia Central: La religión védica confundida con cultos nativos. Brahmanismo. Principio del budismo.

Europa Central: Ofrendas votivas.

América: Culto al jaguar. Centros ceremoniales. En Norteamérica, cultos funerarios.

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