El calor era tan grande que aún en la calle sentía que me quemaba

Nicolas Sepulveda in Chile

José Salinas, agricultor de 49 años disfrutaba del primer día del año 2012 bañándose junto a su esposa e hijos en la laguna espejo de la comuna de Quillón, cuando sintió sirenas de emergencia y observó a la distancia que el humo que empezaba a oscurecer el área estaba próximo a su casa.

Rápidamente intentó volver por un sendero aledaño para rescatar a sus padres, ya que el camino principal estaba a esa altura bloqueado, “ellos son adultos mayores, apenas lograron salir de la casa antes de que se incendiara por completo, ni pensar en que sacaran algo. Mi mamá lloraba por sus perros y sus cosas”.

Si bien logró rescatarlos con vida y ponerlos a salvo, mascotas y animales no alcanzaron a huir. La totalidad de la propiedad que habitaban, sus enseres y el terreno de cultivo fueron arrasados por las llamas. “El calor era tan fuerte que aún en la calle, lejos del fuego, sentía que me quemaba. Cuando llegué ya no quedaba nada pero escuché el llanto del fox, el perro favorito de mi mamá, que estaba escondido, el muy vivo, en una zanja. Teníamos tres pero solo él sobrevivió”.

José Salinas volvió junto a sus padres para comenzar de cero, hoy se encuentran instalados en carpas y necesitan de su ayuda para surgir.

Cruz Roja Chilena se encuentra atendiendo a más de 50 familias como la de José Salinas en albergues de las comunas de Quillón y Chillán.

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