El 81% de la comunidad judía rechaza negociar con Irán por AMIA

La gran mayoría consideró «grave» el acuerdo que selló el Gobierno; nota «intereses políticos» detrás de la decisión
Por Lucrecia Bullrich  | LA NACION
  Héctor Timerman, junto con Guillermo Borger, presidente de la AMIA. Foto: Archivo

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Mientras la dirigencia vuelve a quedarenvuelta en internas , acusaciones cruzadas y tironeos, en la comunidad judía reina el consenso.
La gran mayoría ve con malos ojos que el gobierno argentino negocie con Irán por el atentado contra la AMIA y rechaza en particular el acuerdo que la administración de Cristina Kirchner firmó hace una semana con las autoridades de Teherán para revisar allí la causa por el atentado terrorista de 1994 en el que murieron 85 personas.
Según una encuesta que Poliarquía Consultores elaboró esta semana para LA NACION, el 81 por ciento de los habitantes del área metropolitana que profesan la religión judía no está de acuerdo con que la Argentina acepte negociar de igual a igual con Irán, más allá del convenio sellado la semana pasada.
El 76 por ciento de los consultados, en tanto, se declaró «muy en contra» o «en contra» de que los acusados por el atentado, todos con pedido de captura internacional, sean interrogados en Teherán, mientras que el 71% lo evaluó como un retroceso para el esclarecimiento del atentado.
En la misma tesitura, el 79% de los participantes de la encuesta le asignó altos grados de gravedad al convenio: el 59 por ciento lo describió como «muy grave» y el 20% de «bastante grave». Sólo el 6% lo consideró «poco grave» y el 8% respondió que es «nada grave».
También una amplia mayoría (85%) opinó que, más que con la voluntad de encontrar y condenar a los culpables del ataque contra la AMIA, el acuerdo con el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad responde a intereses políticos y económicos de ambas naciones.
La encuesta registró además un alto grado de conocimiento del convenio con Irán, por el que una comisión de juristas revisará la causa que tramita en la justicia argentina, en la que ocho funcionarios y ex funcionarios de Teherán son requeridos por Interpol. El 87% dijo haber visto o escuchado noticias sobre el tema.
El estudio se hizo en el cierre de una semana plagada de cruces entre las autoridades de la AMIA y la DAIA, el órgano político de la comunidad, por las reacciones dispares que provocó el acuerdo.
Hay un punto de la encuesta que deja al descubierto cierta disconformidad con la forma en que la AMIA, la DAIA y los dirigentes de la comunidad reaccionaron hasta ahora al convenio.
Más de la mitad de los consultados (55%) consideró que las dos entidades y la dirigencia «deberían oponerse enfáticamente» al acuerdo. Sólo entre 4 y 5% opinó que tendrían que apoyarlo enérgicamente.
En este punto se detuvo Alejandro Catterberg, director de Poliarquía: «Los resultados de la encuesta ponen de manifiesto que existe una divergencia entre la posición de la comunidad judía en general y cierto sector de su dirigencia, que es más proclive a aceptar las negociaciones con Irán y mostrarse cercano al gobierno nacional».
A la firma del acuerdo le siguieron días agitados y cargados de dudas por el alcance de lo convenido con las autoridades iraníes.
Los interrogantes se centraron en que el acuerdo, que aún debe debatir el Congreso, no habla de indagar, sino de interrogar a los acusados, lo que genera incertidumbre sobre cuál sería el aporte real de las audiencias a la causa que llevan adelante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman.
En las primeras horas posteriores al anuncio, la AMIA y la DAIA coincidieron en que el convenio implicaba una «resignación de soberanía». El martes, en una reunión con la dirigencia y con familiares de las víctimas del atentado, el canciller Héctor Timerman enfatizó que los acusados iraníes serían indagados, precisión que no figura en el memorando acordado.
Por último, anteayer, la AMIA endureció su postura, rechazó de plano el convenio y pidió avanzar con uno nuevo. Su presidente, Guillermo Borger, exigió que el nuevo entendimiento excluya la Comisión de la Verdad e incluya explícitamente que los acusados serán indagados por la justicia argentina con las formas de las leyes argentinas.
La DAIA no tardó en fustigar el giro de la AMIA y lo atribuyó a que la entidad celebrará elecciones en dos meses. «En 72 horas cambiaron tres veces de opinión. Esto parece parte de una interna política», se quejó el vicepresidente de la DAIA, Waldo Wolff.
La encuesta de Poliarquía se hizo por teléfono entre el jueves y ayer y se consultó a 415 personas. Tiene un error estadístico de +/-5% para un nivel de confianza del 95%.
LA DAIA SUMA A MORENO OCAMPO
La DAIA informó ayer que el ex fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI) Luis Moreno Ocampo trabajará como asesor de los abogados que la entidad tiene en la causa por el atentado contra la AMIA. La incorporación fue confirmada por el secretario general de la DAIA, Jorge Klonovits, que admitió estar «preocupado» por el futuro de la investigación del ataque a partir del acuerdo que el Gobierno firmó la semana pasada con Irán para que los acusados sean interrogados en Teherán. «Es la primera vez que hay un memorándum de entendimiento entre dos países cuando uno de ellos tiene funcionarios acusados de una grosera acción penal y asesinato», advirtió..
Del editor: qué significa
Pocas veces una medida de gobierno causa un rechazo tan rotundo entre aquellos a quienes, en teoría, se busca beneficiar. Todo un dilema para la Casa Rosada y para la dirigencia judía.

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