Dos jutbas sobre Ramadán

Mezquita

Del

Centro Cultural Islámico

«Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd»

Ciudad Autónoma de Buenos Aires – República Argentina

 


 

Domingo 19 de agosto de 2012 / 1 de Shawal de 1433

Traducción de la Jutba pronunciada

por el Sheij Muhammad Al Ruwaili

 

´ID Al FITR

Fiesta de Conclusión de Ramadán

 

Alabado sea Dios que nos guio agraciándonos con la fe y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Dios! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

 

Primera Jutba

 

¡Siervos de Dios! Toda nación tiene sus días en los que manifiesta su alegría y sus festividades que conmemora en fechas determinadas. Dichas celebraciones están relacionadas con la historia de su pueblo y su creencia, Dios dice: “Por cierto que hemos prescripto a cada nación sus ritos” (Sagrado Corán 22:67). Ibn Abbas (que Dios se complazca de él) dijo: “sus ritos” se refiere a sus festividades. Anas (que Dios se complazca de él) relató que cuando el Mensajero de Dios (La Bendición y la Paz sean con él) arribó a Medina vio que tenían dos días en los que festejaban y les preguntó: “¿Por qué festejan en esos dos días?” Le respondieron: Eran dos días que festejábamos en la época preislámica, entonces les dijo: “Dios los ha cambiado por otros dos días mejores: El ´Id Al Adha y el ´Id Al Fitr”. (Abu Daud y An Nasa-i)

 

El ´Id en el Islam encierra una sabiduría que concuerda con los objetivos de la religión, pues le suceden a dos actos de adoración muy importantes que forman parte de los pilares del Islam: el ´Id Al Adha le sucede a la mayoría de los ritos de la peregrinación, y el ´Id Al Fitr luego del ayuno, de las oraciones nocturnas y del recuerdo de Dios. El Altísimo por Su gracia y misericordia nos enseñó los actos de adoración y los momentos de mayor bendición, si no fuese por Su misericordia no nos hubiésemos encaminado ni purificado, Dios dice: “Se les enseñó lo que ustedes ni sus padres sabían” (Sagrado Corán 6:91). Y dice: “Así como les enviamos un Mensajero de entre ustedes, para que les transmitiera Nuestros preceptos y los purificara y enseñara el Libro y la sabiduría, y les enseñara lo que ignoraban. Recuérdenme pues, que Yo los recordaré, agradézcanme y no sean ingratos” (Sagrado Corán 2:151-152).

 

Alabado sea Dios por Sus gracias manifiestas y ocultas.

 

Dios es grande. Dios es grande. No hay otra divinidad que Dios. Dios es grande. Dios es grande.

 

El Islam se preocupa por el aspecto educativo, canalizando la energía del ser humano, sus posibilidades y características, orientándolo a las obras buenas que generan frutos, protegiendo a los siervos de todo mal, sea cercano o lejano. Le brinda al espíritu su alimento que es el recuerdo de Dios, la obediencia y la adoración, le concede al cuerpo su alimento lícito para que disfrute y se nutra. En Sahih Al Bujari se menciona que el Mensajero de Dios (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: “Tú Señor tiene derechos, tu cuerpo tiene derechos y tu familia tiene derechos, cumple con los de cada uno”.

 

El ´Id tiene sus preceptos y motivos, entre ellos manifestar la alegría al completar un acto de adoración anterior, Dios dice: “Diles: Conténtense con la gracia que Dios les ha concedido y con Su misericordia, pues esto es mejor que lo que atesoran los incrédulos” (Sagrado Corán 10:58).

 

Entre los motivos también está el engrandecer a Dios al recordarlo, teniendo presente que es el Único que merece ser adorado, exteriorizando la sumisión ante Su grandeza, que los placeres y pasiones mundanales son insignificantes, que Dios es el Altísimo, merece que se Le tema y es Quien tiene el poder para perdonar.

 

Dios es grande. Dios es grande. No hay otra divinidad que Dios. Dios es grande. Dios es grande.

 

Entre los motivos del día del ´Id es que los musulmanes atestigüen todo el bien con que Dios los colma en las mezquitas, cómo une los corazones, los purifica, haciéndolos cooperar en la práctica de la religión y preocupándose por el bienestar general, exteriorizando las gracias de Dios engalanándose al acudir a rezar, disfrutando de las cosas permitidas, el Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: “Cuando Dios agracia a un siervo ama ver las huellas de dichas gracias en él”.

 

El día del ´Id se llama también el Día del Premio, es el día que triunfan algunos y otros no: “Todos tienen sus grados según obraron y Dios no está desatento de cuanto hacen” (Sagrado Corán 6:132) Ibn Abbas (que Dios se complazca de él) narró que el Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: “El día del ´Id descienden los ángeles a la Tierra, se paran en las bocacalles y llaman con una voz que es escuchada por toda la creación menos por el ser humano y los genios: ¡Nación de Muhammad! Diríjanse hacia su Señor Generoso que les concederá una recompensa grandiosa y les perdonará las faltas. Cuando salen a rezar Dios dice: ¡Ángeles míos! ¿Cuál es la recompensa del jornalero cuando culmina su labor? Le responden: Que se le pague lo que corresponde. Dios dice: Los pongo como testigos de que la recompensa por haber ayunado y rezado en las noches es Mi complacencia y Mi perdón. Que me pidan lo que quieran de la Otra Vida que se los concederé, que me pidan lo que quieran de este mundo y lo tendré en cuenta ¡Los perdono, procuraron Mi complacencia y lo lograron!”.

 

Dios es grande. Dios es grande. No hay otra divinidad que Dios. Dios es grande. Dios es grande.

 

Que Dios nos bendiga con el Grandioso Corán y nos guíe para que Le temamos como Se merece. Y pido a Dios que perdone nuestros pecados, pues Él es Absolvedor, Misericordioso.

 

Segunda Jutba

 

Alabado sea Dios, Quien fortalece y eleva a los creyentes. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Dios, Único sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia y compañeros.

 

¡Siervos de Dios! Afírmense en el Islam aferrándoos al asidero más firme y sepan que Dios está con la Comunidad y quien se aparte de ella será castigado el Día del Juicio.

 

Adoren a Dios y estén prevenidos de caer en actos de idolatría, estén prevenidos de las innovaciones, pues éstas destruyen la creencias e impiden acceder al estanque del Profeta (La Bendición y la Paz sean con él). Corroboren la fe monoteísta en el Señor del Universo, quien lo haga con sinceridad ingresará al Paraíso sin castigo.

 

Hagan la oración, recen también en sus casas, pues es la columna de la religión, el Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: “Lo primero que será computado el Día del Juicio será la oración, si este cómputo sale bien, también se tendrán en cuenta las demás obras, pero si sale mal, estarán mal el resto de las obras”. Quien cuide la oración tendrá a salvo su religiosidad, quien la descuide la pondrá en riesgo.

 

Paguen el impuesto religioso de los bienes, sean agradecidos con lo que los agració Dios, Quien sólo les pide una mínima porción de los mismos, les multiplica la recompensa, cada buena acción se multiplican por diez hasta setecientas veces más. Cumplan con el ayuno, hagan la peregrinación si cuentan con los medios. Traten bien a sus padres y demás parientes, hagan caridades a los necesitados y a los enfermos, el Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: “Por cierto que son socorridos y sustentados porque entre ustedes hay débiles y enfermos”. Ordenen el bien, impidan el mal porque esto protege al Islam, sean sinceros al hablar, cumplan con los pactos porque es parte de la fe.

 

Aléjense de la usura porque hace perder las bendiciones e ingresar al Infierno, aléjense de la fornicación y del adulterio, eviten las bebidas alcohólicas y las drogas, eviten las habladurías, los falsos testimonios, el transmitir la información en forma capciosa, las calumnias.

 

No procuren el sustento de forma ilícita, no se apropien de los bienes de los huérfanos, eviten perjudicar a un musulmán porque quien lo haga será perjudicado por Dios, no hagan falsos juramentos.

 

¡Mujeres! Teman a Dios y obedezcan a Su Mensajero, actúen como verdadera creyentes. Abur Rahman ibn Auf (que Dios se complazca de él) relató que el Mensajero de Dios (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: “Si la mujer reza las cinco oraciones, cuida su castidad y obedece a su marido se le dirá: Ingresa al Paraíso por la puerta que quieras”.

 

Estén prevenidos de su enemigo Satanás, de sus susurros y tentaciones. Si en Ramadán no tenía muchas posibilidades de seducirlos, ahora tratará de hacer que sus buenas obras se pierdan. Perseveren en la obediencia de Dios Quien dice: “Y si Mis siervos te preguntan por Mí, ¡Oh, Muhammad!, diles ciertamente estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. Que me obedezcan pues, y crean en Mí que así se encaminarán” (Sagrado Corán 2:186).

 

¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en esta vida y en la otra. ¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en mis asuntos religiosos y mundanos, mi familia y mis bienes. ¡Dios! Cubre mis debilidades y sosiega mis miedos. ¡Dios! Protégeme por delante, por detrás, por mi derecha, por mi izquierda y por encima de mí. Me refugio en Tu grandeza de ser engullido por la tierra.

 

Dios dice: “Dios ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos y prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión. Así los exhorta para que reflexionen.” (Sagrado Corán 16:90)

 

Invoquen a Dios el Grandioso que Él los recordará siempre y agradézcanle por Sus gracias que se las incrementará.

 

Sepan que Él está bien informado de lo que hacen, témanle pues, y pidan bendiciones por el Profeta Muhammad.

 


 

Viernes 06 de Shawal de 1433 / 24 de agosto de 2012

Traducción de la Jutba pronunciada

por el Sheij Abdul-Latif Al Otaibi

 

 

Perseverar en la Obediencia

a Dios después de Ramadán

 

Alabado sea Dios, Quien nos guio agraciándonos con la fe y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Dios! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

 

¡Oh, musulmanes! Nuestro tiempo de vida es medido por noches, meses y años que son lapsos para la realización de obras; tiempos que pasan de un modo fugaz y transcurren todos hacia un solo fin. Mientras tanto, la muerte ronda de día y de noche y no retrasa el plazo de a quien le llegó la hora y terminaron sus días. Los días que son un reservorio para guardar vuestras obras por las que se los convocará en el día del Juicio Final: “El día en que cada uno encuentre ante sí el bien y el mal que haya hecho.” (Sagrado Corán). El Señor llama: «¡Oh, siervos míos! Ciertamente son sus obras las que les computo y luego los juzgaré acorde a ellas. Quien el bien encuentre que alabe y agradezca a Dios, y quien halle el mal registrado que no se reproche sino a sí mismo.» Transmitido por Muslim.

 

El mes de Ramadán se fue llevándose consigo sus obras, sellando sus actos y palabras. Pues, aquel que haya obrado mal que se apresure a arrepentirse y hacer el bien antes de que se cierre la puerta de la Misericordia y se guarde el libro que registra sus acciones. Y aquel que en el mes de Ramadán haya perseverado en la obediencia a su Señor y haya obrado con rectitud que agradezca al Benefactor por las gracias que le fueran concedidas y que no sea como aquella mujer que deshizo el hilado que había torcido cuidadosamente. ¡Cuán bella es la obediencia a la que suceden actos de adoración! ¡Cuán hermosa es la buena obra a la que se suman las demás obras de bien! Hónrense, pues, con las bondades en toda ocasión porque son las acciones rectas y perdurables que Dios ha hecho desear y ha instado a sus siervos para que las pongan en práctica. Muestren mucha más preocupación por la aceptación de las obras que por las obras en sí, ya que Dios no las recibe sino de los piadosos y temerosos.

 

¡Qué abominable es hacer el mal luego de haber hecho el bien, puesto que, por más que las obras pías borren las malas, éstas pueden frustrar toda acción de bien!

 

¡Oh, musulmanes! Han estado en el mes de la piedad y el bien ayunando sus días y rezando sus noches. Han estado realizando actos de adoración para lograr la complacencia de Dios, ambicionando Su recompensa y temiendo Su castigo. Ya se fueron esos días como si se tratase de un destello de ilusión. Pasamos una etapa de nuestra vida que no retornará. Ese es su mes y esa es su culminación. ¡Cuántos hubo de los que lo habían recibido y no pudieron terminarlo! ¡Cuántos se habían esperanzado por que volviera y no lo alcanzaron! Así es la vida: etapas que atravesamos continuamente camino hacia la Otra Vida.

 

Ser constante en el cumplimiento del mandato de obediencia y perdurar en ésta es la provisión de los virtuosos y la esperanza hecha realidad para los benefactores y hombres de excelencia. La obediencia a Dios no se sujeta a ningún tiempo determinado y los actos de adoración tampoco tienen un plazo fijo porque son el derecho que le corresponde a Dios y el deber de todo siervo. El mes de Ramadán es un tiempo donde los virtuosos pueden competir y los benefactores rivalizar entre sí, ejercitando así sus egos en la práctica de virtudes y manteniéndose apartados de todo vicio. Las almas deben seguir la guía recta después de Ramadán. Pues, la adoración consagrada al Señor de los Mundos no es reducida al mes Ramadán y no tiene término sino solo cuando llega la muerte. ¡Desgraciados son aquellos que adoran al tiempo y no saben de Dios salvo en el mes de Ramadán!

 

¡Oh, musulmanes! La aceptación de las obras y su recompensa contienen señales al igual que la pérdida y el rechazo de las mismas. De entre los signos que denotan la aceptación de la obra pía está el hacer que otra obra de bien la suceda, mientras que la señal del rechazo de una mala acción es hacer que la siga otra de su propia naturaleza. Por lo tanto, ¡Procuren que las buenas obras generen otras iguales para que sean aceptadas y borren las malas acciones con las buenas para que sean como expiación de las faltas y una protección contra el mal! Dice Dios, Exaltado Sea: “Las buenas obras disipan las malas. Éste es un recuerdo para los que recapacitan.” (Sagrado Corán). El Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: «Teme a Dios dondequiera que estés, después de un mal haz un bien para borrarlo y trata a la gente con buenos modales.» Transmitido por At-Tirmidhi.

 

Aquel que se muestre decidido a volver a la negligencia y la desidia después de Ramadán, pues que sepa que Dios es el Viviente y no lo afecta en nada la sucesión de los tiempos ni de los meses. Él es complacido con quien le es obediente en cualquier mes del año y desata su Ira contra quien le desobedece en cualquier instante. La base de la felicidad se encuentra en la vida larga combinada a las buenas obras. Además, la perseverancia del musulmán en la obediencia a Dios sin sujetarse a ningún tiempo en concreto, singularizar ningún mes o mostrar predilección por un lugar en especial es una de las muestras más grandiosas de la aceptación y excelencia de su rectitud.

 

¡Oh, musulmanes! Si bien ha concluido el mes de Ramadán, el ayuno sigue siendo una práctica legislada por el Islam en los demás meses del año. En este sentido, el Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) estableció el ayuno de los días lunes y jueves, y dijo: “Las obras de un hombre son expuestas ante Dios los lunes y jueves, por lo que yo desearía que mis obras lo sean estando en ayunas”. Asimismo, nuestro Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) le recomendó a Abu Huraira (que Dios se complazca de él) ayunar tres días de cada mes, y dijo: “Ayunar tres días de cada mes es como ayunar una vida entera”. Transmitido por Al Bujari y Muslim.

 

Continuad el ayuno de Ramadán con el de seis días de Shawal; el Mensajero de Dios (La Bendición y la Paz sean con él) dijo: “Quien ayune el mes de Ramadán y luego continúe con el ayuno de seis días de Shawal será como si hubiese ayunado toda la vida.” Transmitido por Muslim.

 

Es de señalar que aunque las oraciones nocturnas de Ramadán tienen un término, se debe saber que estos rezos nocturnos son prescritos en cualquier noche del año. Está confirmado en un hadiz del Profeta (La Bendición y la Paz sean con él) que Dios, Enaltecido Sea: “Desciende todas las noches hasta el cielo de este mundo cuando resta un tercio de la noche y dice: [¿Quién me ruega para que le conteste? ¿Quién me pide para que le dé? y ¿quién me pide perdón para que se lo otorgue?]. Y “Las obras más queridas para Dios son las más duraderas aunque sean pocas.” ¡Necio, entonces, será aquel que abandona la obediencia a Dios y es privado de su infinita Misericordia!

 

¡Siervos de Dios! Mientras algunos jóvenes se encuentran hundidos en las pasiones mundanales y prohibiciones ilícitas durante el mes de Ramadán, viviendo en lo prohibido y reprochable, hay otros que transitan por la senda de lo benéfico y procuran proveerse de las palabras y acciones rectas. Permanecen en las casas de Dios practicando el retiro espiritual (Al-i’tikaf) e interrumpen toda relación con el prójimo para vincularse únicamente con su Creador. Ponen a la complacencia de Dios por encima de sus pasiones y a su obediencia por encima de sus deseos. Los hay entre quienes se inclinan, se prosternan, lloran o son sumisos ante su Señor. Leen el Sagrado Libro de Dios e incrementan el recuerdo de su Creador. Ellos son motivo de orgullo de la nación islámica porque le devuelven la esperanza y de ellos se debe tomar el ejemplo en la rectitud y la pureza. Pues, ¡que vivan felices porque ésta es la conducta de los nobles! “Di: “Por la Gracia de Dios y por Su Misericordia es por lo que deberían regocijarse, ello es mucho mejor que todo lo que han acumulado.” (Sagrado Corán).

 

Me refugio en Dios del maldito Satanás: “Quien haga el bien, hombre o mujer, siendo creyente, le haremos vivir una buena vida y le recompensaremos de una remuneración de acuerdo a lo mejor de lo que hacían.” (Sagrado Corán).

 

¡Oh, Dios! ¡Concédenos un conocimiento beneficioso y haz de nosotros obradores de bien; ciertamente Tú eres El que tiene poder sobre todas las cosas!

 

Que Dios, enaltecido sea, nos bendiga con el Grandioso Corán y nos beneficie con el entendimiento de sus sabios signos. Le pido a Dios, enaltecido sea, que nos perdone todas nuestras faltas. Pídanle perdón y vuélvanse a Él arrepentidos; Él es Absolvedor y Misericordioso.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *