Disminuir consumo de sodio restaura los vasos sanguíneos

Los pacientes con hipertensión moderada que tenían una dieta con restricción de sodio, mostraron mejoras significativas en los marcadores de función endotelial, según un estudio nuevo.

Investigadores de la Universidad de Colorado (Boulder, EUA) realizaron un estudio aleatorio cruzado, en que participaron 17 voluntarios (11 hombres y 6 mujeres, con una edad media de 62 años) que completaron un período de cuatro semanas de restricción dietética de sodio (DSR) y de ingesta normal de sodio. Los participantes fueron asignados al azar para tomar primero pastillas de sal de liberación lenta, diariamente, por un total de 2.300 mg de sodio, con el fin de conseguir que la ingesta diaria total fuese de 3.600 mg, o pastillas coincidentes de placebo, durante 4 semanas. Después de un lavado, de 2 semanas de duración, los participantes fueron cambiados al otro tipo de píldora. La función endotelial vascular, medida por la dilatación dependiente del endotelio (EDD), el óxido nítrico (NO)/la biosdisponibilidad de tetrahidrobiopterina (BH4) y los mecanismos asociados al estrés oxidativos, fueron evaluados después de cada condición.

Los resultados mostraron que la excreción urinaria de sodio se redujo en aproximadamente 50%, y la conducción y la resistencia de las arterias EDD fueron 68% y 42% (respectivamente) más altas después de la DSR. El sodio bajo mejoró notablemente la EDD mediada por el NO sin cambiar la expresión/activación de la sintasa endotelial del NO y aumentó la actividad de la superóxido dismutasa circulante. Estos efectos eran independientes de la variación de la presión arterial sistólica (PAS). Otras características de los individuos, factores dietéticos, y la dilatación independiente del endotelio se mantuvieron sin cambios. El estudio fue publicado, antes de impresión, el 25 de octubre de 2012, en la revista Journal of the American College of Cardiology.

“La disfunción endotelial que se ve cuando la dieta contenía aproximadamente 3.600 mg/día de sodio se revirtió cuando su consumo estaba más cercano a 1.200 mg/día”, concluyeron el autor principal, Douglas Seals, PhD, de la Universidad de Colorado, en Boulder, y sus colegas del departamento de fisiología integrativa. “Nuestros hallazgos apoyan el concepto emergente de que la DSR induce ‘protección vascular’ más allá de lo atribuible a los efectos reductores sobre la BP”.

La disfunción endotelial vascular se desarrolla con la edad avanzada y la elevación de la PAS, lo que contribuye a un mayor riesgo cardiovascular. La DSR baja la presión arterial, pero se desconocen su efecto sobre la función vascular endotelial y los mecanismos implicados. Según el estudio, el efecto parece estar mediado por el aumento de la biodisponibilidad de NO y BH4 y la reducción del estrés oxidativo.

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