Discurso del Presidente de Francia: LA BATALLA CONTRA EL ANTISEMITISMO NO TERMINO

 LA BATALLA CONTRA EL ANTISEMITISMO NO TERMINO
Francoise Hollande
Introducción del embajador de Francia en Israel, Christopher Vigo:
El discurso del Presidente de Francia, Francoise Hollande, el domingo, al cumplirse 70 años de la Redada del Velódromo D´ Hiver, durante la cual fueron detenidos y deportados a campos de exterminio 13.152 judíos franceses, fue histórico.
El Presidente destacó que el delito de la Redada “Ocurrió en Francia y en sus manos”.
El reconocimiento de tal cruel verdad es esencial.
Es fundamental para perpetuar la memoria de la Shoa y es básico para que recordemos que también hubo, en Francia, combatientes de la resistencia y los Justos del Mundo, héroes  que salvaron el honor de nuestra tierra.
Es esencial para nuestra batalla, sin concesiones, contra el antisemitismo, que, sin pausa, toma nuevas formas.
La batalla contra el antisemitismo continuará siendo indispensable mientras haya  perseguidos  y asesinados por el solo hecho de su condición de judíos.
El ataque de disparos en Toulouse en marzo, nos hizo recordar esa triste verdad. El ataque en Burgas es otra expresión.
Tras el atentado, el presidente destacó la firmeza de Francia en garantizar la seguridad de sus ciudadanos judíos y su solidaridad con Israel.
Ese es el mensaje que quise transmitir cuando visité en Acco a Biniamin y Ruth, padres de Maor Harosh, de 26 años, muerto en Burgas con otros cuatro ciudadanos israelíes más.
 
Presidente de Francia, Francoise Hollande:
“Hace 70 años, en las primeras horas del 16 de julio de 1942, fueron detenidos en sus hogares, 13.152 mujeres, hombres y niños. Los solteros y las parejas sin hijos fueron apresados en los suburbios de París, mientras el resto fue arrastrado al Velódromo D ´Hiver, el “Estadio de Invierno” parisino que servía a las carreras de bicicletas. Allí fueron retenidos, durante cinco días, en condiciones infrahumanas,  hasta que fueron enviados a campos de concentración desde donde fueron trasladados a Auschwitz-Birkenau, donde fueron exterminados por el solo hecho de ser judíos.
Ese delito ocurrió aquí; en nuestra capital, en nuestras calles, en los patios de las casas, en las escalinatas y en nuestras escuelas. Ello abonó el terreno para otras redadas similares, en Marsella y a lo largo y ancho de Francia.
El horror de D´ Hiver fue parte del programa, sin precedente, que no debe ser comparado a ningún otro suceso histórico: La Shoa, el intento por borrar a todos los judíos del continente europeo.
El 76% de los judíos franceses fueron enviados a campos de exterminio.
Solo  2.500  retornaron con vida.
Esa gente, hombres, mujeres y niños, no podían adivinar la suerte que les esperaba; incluso no podían ni imaginarlo.
Tenían  fe total en Francia. 
Creían  que la tierra de la Revolución y la Ciudad de las Luces los defenderían.
Amaban a Francia con todas sus fuerzas y sentían hacia Francia el agradecido  reconocimiento.
Esa garantía y esa fe fueron, hace 70 años, pisoteadas. 
Les debemos a los mártires judíos del Velódromo D´ Hiver la verdad sobre ocurrido aquí,  hace 70 años.
La verdad es que fue la policía francesa quien tomó a su cargo el 16 de julio de 1942 la detención de miles de inocentes, sobre la base de listados que ella misma preparó.
La verdad es que fue la gendarmería francesa quien los escoltó a los campos de detención.
La verdad es que ni siquiera un solo soldado alemán fue requerido para participar del operativo.
La verdad es que ese delito ocurrió en Francia y a manos de los franceses.
El honor de Francia fue salvado por los Justos del Mundo y además, los ciudadanos franceses que se rebelaron al horror.
Esos mismos héroes que por aquí escondían a un vecino y por allí a otro, que pusieron en peligro sus vidas para salvar personas inocentes.
Esos mismos franceses gracias a los cuales se salvó un tercio de los judíos de Francia.
Hoy, soy quien se impone continuar nuestra cadena histórica colectiva y promover el trabajo de la memoria común, la revelación de la verdad y la expectativa de esperanza.
No es posible que haya en Francia ni una sola escuela –  primaria, preparatoria o secundaria-  en donde no se aprenda sobre la Shoa.
No es posible que haya en Francia una sola institución de estudio en que ese suceso no sea estudiado en su plenitud y no sea merecedor de reflexión y respeto.
No hay ni habrá en Francia recuerdos perdidos ni negados
Me  ocuparé, en forma personal, de que así sea.
La seguridad de los judíos franceses no es solo cuestión de ellos sino de todo ciudadano de Francia.
Es mi intención preocuparme de que esa seguridad sea garantizada en todas las situaciones y en todos los lugares.
Hace cuatro meses fueron asesinados niños en Toulouse exactamente por el mismo motivo que fueron asesinados en el Velódromo D´ Hivre, por haber sido judíos.
Todas las ideologías de grandeza y todas las formas de intolerancia, de fanatismo y de xenofobia, encontrarán enfrente a Francia, que les bloqueará el camino.
s de exterminio de Alemania hace 70 años (AFP).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *