Diálogo de Simón y Felipe (c. 1740)

Se trata de un manuscrito copiado a máquina en 1930 de un original posteriormente desaparecido y que nunca fue encontrado. Es un texto curioso que no ha sido muy traducido ni publicado; en él se encuentra reproducido un juramento masónico como en los otros dos, según se dice derivado de juramentos análogos en las sociedades corporativas medioevales y que inmediatamente sufrió el rechazo de determinadas personalidades e Instituciones, especialmente el de la Iglesia de Roma del siglo XVIII que condenó a la Masonería como una sociedad secreta y no como una organización discreta, como corresponde a cualquier grupo iniciático. De hecho, el secreto masónico –o el de la construcción del Cosmos–, por su propia naturaleza íntima, no puede ser comprendido sino por los propios constructores, y revelado por los dioses. Empero, la misma circunstancia de publicar este documento sería en cierto modo una contradicción con lo que en él se afirma respecto a no revelar nada referido a la Orden pese a que la Masonería de modo regular viene publicando en esta etapa del ciclo toda clase de investigaciones y estudios debidamente autorizados sobre sus orígenes, simbolismo, ritos e historia. En esto, como en muchas otras cosas, no debemos dejarnos ganar por la lectura literal y tener siempre presente que en este caso nos hallamos frente a una sociedad iniciática de intereses espirituales y no políticos, o partidistas.

 

DIALOGO ENTRE SIMON, UN MASON DE CIUDAD,  
Y FELIPE, UN MASON QUE ESTA DE VIAJE

S. – Señor, acabo de recibir, incluido en una carta, un pedazo de Papel con esta forma; por favor, ¿qué queréis decir con ello? 

F. – Soy un Extranjero, Busco compañía, Y el haber oído que erais un Hermano Masón me ha dado la audacia de convocaros. 

S. – Y vos, ¿sois Masón? 

F. – Lo soy (así soy considerado por todos los Compañeros y Hermanos) 

S. – Y ¿cómo sabré que sois un Masón? 

F. – Por las Palabras, Signos, Toques y Puntos de mi Entrada. 

S. – Y ¿cuál es la Palabra de un Masón? 

F. – La palabra es Recta. 

S. – Si es Recta dádmela Rectamente. 

F. – La Deletrearé con vos, si os place. 

S. – Dadme la primera Letra y yo os daré la segunda. 

F. – B. 

S. – O. 

F. – A. 

S. – Z. 

F. – La Palabra es pues BOAZ, pero como vos sois un Desconocido para mí, como yo lo soy para vos, y en buena Prudencia no hemos de contestar [así] a las Tres preguntas propuestas, para que de ningún modo seamos engañados por un Impostor, os pregunto yo, ¿Qué son [los] Signos? 

S. – Los Signos son todos [o «todas las»] Escuadras, Angulos y Perpendiculares. 

F. – Y ¿qué son [los] Toques? 

S. – Todos [los] Fraternales agarres en la mano mediante los cuales los Hermanos se reconocen uno al otro.  

F. – Y ¿cuáles son [los] puntos de vuestra Admisión? 

S. – Guardar y Ocultar los Secretos del Masón. 

F. – ¿Cómo fuisteis recibido Masón? 

S. – Por Tres golpes en la Puerta, el último a doble distancia de tiempo del primero y mucho más grande. 

F. – ¿Cuál fue la primera pregunta que os hizo el Maestro cuando vuestra admisión? 

S. – Si había sido por mi propia y libre voluntad que había ido hasta allí para ser hecho Masón. Yo respondí SÍ. 

F. – ¿Qué visteis antes de ser hecho Masón? 

S. – Nada que yo entendiera. 

F. – ¿Qué visteis después de ello? 

S. – Tres grandes Luces. 

F. – ¿Cómo las llamáis? 

S. – El Sol, La Luna y el Maestro. 

F. – ¿Cómo Rigen y Gobiernan? 

S. – El Sol el Día, la Luna la Noche, el Maestro la Logia. 

F. – ¿Dónde estaba vuestro Maestro? 

S. – En el Este. 

F. – ¿Por qué en el Este? 

S. – Para esperar la salida del Sol y poner a los Hombres a su Trabajo. 

F. – ¿Dónde estaban los vigilantes? 

S. – En el Oeste. 

F. – ¿Por qué en el Oeste? 

S. – Para esperar la Puesta del Sol y descargar a los Hombres de Su Tarea. 

F. – ¿Dónde estaban los Compañeros de Oficio? 

S. – En el Sur. 

F. – ¿Por qué en el Sur? 

S. – Para recibir e Instruir a todo Hermano forastero. 

F. – ¿Dónde estaban los Aprendices aceptados? 

S. – En el Norte, para Guardar y Ocultar y servir al Maestro. 

F. – Decís que visteis tres grandes Luces, ¿no visteis ninguna otra Luz? 

S. – Sí, una muy superior al Sol o a la Luna. 

F. – ¿Cuál era? 

S. – La Luz del Evangelio. 

F. – ¿Por qué fuisteis hecho Masón? 

S. – A causa [o: «por amor»] de la Letra G. 

F. – ¿Qué significa ésta? 

S. – GEOMETRIA. 

F. – ¿Por qué GEOMETRIA? 

S. – Porque ella es la Raíz y el fundamento de todas las Artes y Ciencias. 

F. – Y os ruego me digáis ¿cuánto dinero tenías en vuestro bolsillo cuando fuisteis hecho Franc Masón? 

S. – Ninguno en absoluto. 

F. – Y ¿cómo fuisteis hecho Masón? 

S. – Ni Desnudo ni Vestido, ni De Pie ni Tendido, ni De Rodillas ni De Pie, ni Descalzo ni Calzado, sino en debida forma. 

F. – ¿Cómo es esta Forma? 

S. – Sobre mi rodilla doblada y descubierta con un Compás abierto en escuadra hacia mi Pecho. Y entonces y allí presté el sagrado y solemne Juramento de un Masón. 

F. – Repetid vuestros Juramentos. 

S. – Juro y Declaro Solemnemente ante Dios y esta Venerable Reunión que Guardaré o Escucharé [«Heal or Hear»], Ocultaré y nunca revelaré, los Secretos o lo Secreto [o «el Silencio»] de un Masón o de la Masonería que me han sido revelados hasta ahora, o que puedan serlo ahora o en el futuro, a ningún Hombre, Mujer o Niño; ni tampoco los imprimiré, estamparé o Grabaré sobre ninguna cosa Movible o Inmovible o de cualquier otra manera. Por la cual puedan ser descubiertos los secretos de un Masón o de la Masonería. Bajo la Pena de [que] mi Corazón [sea] arrancado de mi Pecho izquierdo, mi Lengua del abrigo de mi boca, mi Garganta cortada, [y] mi Cuerpo vuelto pedazos por caballos Salvajes, enterrado en las Arenas del Mar donde la Marea fluye en 24 horas, tomado y quemado hasta las Cenizas y llevado a donde soplan los cuatro vientos para que así no queden más Recuerdos de mí. QUE DIOS ME AYUDE. Entonces el Primer VIGILANTE me puso un mandil Blanco con estas palabras: «Os revisto el Emblema del Masón, más Antiguo y Honorable que [el de] los Caballeros de la Jarretera». 

F. – Estoy satisfecho, sois Masón según la Repetición de vuestro Juramento. Si gustáis podeis hacerme las Preguntas que considereis oportunas. 

S. – Os pregunto, ¿dónde se tenía vuestra Logia?. 

F. – En el Valle de Josafat donde no llega el Cloqueo de una Gallina, el Cacareo de un Gallo, [ni] el ladrido de un Perro. 

S. – ¿Qué altura tenía vuestra Logia? 

F. – Tan alta como los Cielos y tan baja como la Tierra. 

S. – ¿Cuántos Pilares tenía vuestra Logia? 

F. – Tres. 

S. – ¿Cómo los llamábais? 

F. – Belleza, Fuerza Y Sabiduría. 

S. – ¿Qué representan? 

F. – Belleza para Adornar, Fuerza para Sostener, y Sabiduría para Idear. 

S. – ¿De qué Logia sois? 

F. – De la Muy Venerable [«Right Worshipful»] Logia de S. Juan. 

S. – ¿Cuántos Signos tiene un Franc Masón? 

F. – Cinco. 

S. – ¿Cómo los llamáis? 

F. – PEDESTAL—MANUAL—PECTORAL—GUTURAL—ORAL. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *