Día de la Mujer del Año 2011

HONGOS

En este Día Internacional de la Mujer 2011.

Este es un Día para que todas y todos podamos reflexionar sobre el rol de la mujer.

Ante todo es importante tener presente que Dios al crear a la humanidad, creó varón y mujer, diferentes pero iguales en dignidad. (Génesis 1: 26-27)

Que, como también sabemos los roles de unos y otros, unas y otras han sido influenciados, a través de la historia, por la cultura, estableciendo roles estereotipados que han actuado como “modelos” que para cada género se establecen como arquetipos de lo que “deben ser” una mujer y un varón.

Es por ello que juntos y juntas, varones y mujeres, debemos hacer una relectura de la historia de la humanidad y también, de la lectura bíblica, abordando la perspectiva de género, y descubrir así, que también las mujeres fueron y son protagonistas de esta historia común.

Es muy enriquecedor para todas y todos proponernos analizar, reflexionar, estudiar sobre esta historia y también este presente donde tantas mujeres son y han sido invisibilizadas ocultadas, no nombradas, y por qué no violentadas.

El desafío que se nos presenta es trabajar en forma conjunta, varones y mujeres, en el abordaje de esta temática y así caminar juntos por esta vida que Dios nos ha regalado, vida que es plena con la participación de todas y todos.

Que nuestro Señor y Su Espíritu nos guíe e ilumine a emprender este camino para una sociedad democrática e inclusiva, sin violencia y en Paz.

Pastora Delia Ravagnani

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Mensaje de la Directora Ejecutiva Michelle Bachelet

Día Internacional de la Mujer 2011:

Momento de convertir la igualdad de género en realidad

Cien años atrás, las mujeres de todo el mundo dieron un paso histórico en el largo camino hacia la igualdad. El primer Día Internacional de la Mujer se convocó para llamar la atención acerca de las condiciones de trabajo inaceptables y a menudo peligrosas que tantas mujeres enfrentaban en el mundo. Aunque la ocasión fue conmemorada en tan sólo un puñado de países, ésta condujo a más de un millón de mujeres a las calles, donde exigieron no sólo mejores condiciones laborales, sino también el derecho a votar, a ocupar cargos y a disfrutar de igualdad de condiciones con los hombres.

Tengo la sospecha de que esas valientes pioneras mirarían al mundo de hoy con una mezcla de orgullo y desilusión. Se han dado progresos notables, ya que en el siglo pasado tuvo lugar una ampliación sin precedentes de los derechos jurídicos de las mujeres. Ciertamente, se puede afirmar que el avance de los derechos de las mujeres es una de las revoluciones sociales más profundas que se hayan visto en el mundo.

Cien años atrás, sólo en dos países las mujeres podían votar. Hoy, ese derecho es prácticamente universal y las mujeres ahora son elegidas para conducir gobiernos en cada uno de los continentes. Las mujeres, además, ocupan cargos directivos en profesiones que antes estaban prohibidas para ellas. Mucho más recientemente que un siglo atrás, la policía, los tribunales y los vecinos todavía consideraban que la violencia en el hogar era un asunto meramente privado. Actualmente dos tercios de los países cuentan con leyes específicas que penalizan la violencia doméstica, mientras que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ahora reconoce al empleo de la violencia sexual como una táctica de guerra deliberada.

Sin embargo, pese a los progresos alcanzados en el último siglo, las esperanzas de igualdad expresadas en ese primer Día Internacional de la Mujer están lejos de verse realizadas. Casi dos de cada tres personas adultas analfabetas son mujeres. Las niñas todavía tienen menos probabilidades de ir a la escuela que los varones. Cada 90 segundos todos los días, una mujer muere durante el embarazo o debido a complicaciones relacionadas con el parto, pese a que tenemos el conocimiento y los recursos para garantizar un parto seguro.

En todo el mundo, las mujeres siguen ganando menos que los varones por el mismo trabajo. En numerosos países, además, se enfrentan a la desigualdad en el acceso a la tierra y los derechos a la herencia. Y pese a avances muy positivos, las mujeres todavía ocupan sólo el 19 por ciento de los escaños legislativos, conforman sólo el 8 por ciento de los representantes en las negociaciones de paz y sólo son 28 las mujeres que se desempeñan como jefas de estado o gobierno.

No son solamente las mujeres quienes pagan el precio de esta discriminación. Todos sufrimos por no aprovechar al máximo el talento y el potencial de la mitad de la población. Con esto estamos socavando la calidad de las democracias, la fortaleza de las economías, la salud de las sociedades y la sostenibilidad de la paz. El tema prioritario del Día Internacional de la Mujer de este año está enfocado en el acceso igualitario de las mujeres a la educación, la capacitación, la ciencia y la tecnología, subraya la necesidad de aprovechar este potencial.

La agenda para garantizar la igualdad de género y los derechos de las mujeres es una agenda global, un desafío para cada país, ya sea éste rico o pobre, del norte o del sur. Fue en reconocimiento de su universalidad y las recompensas de hacerlo bien que las Naciones Unidas aunaron a cuatro organizaciones anteriores para crear ONU Mujeres.

El objetivo de este nuevo órgano, que tengo el enorme privilegio de conducir, consiste en estimular a todo el sistema de la ONU para que cumplamos la promesa de igualdad de derechos para hombres y mujeres de la Carta de la ONU. Eso es algo por lo que he luchado toda mi vida.

Como madre joven y pediatra, yo pasé por el esfuerzo de equilibrar familia y profesión y observé cómo la ausencia de guarderías impedía a las mujeres acceder a un trabajo remunerado. La oportunidad de ayudar a remover estas barreras fue una de las razones por las que ingresé a la política. Es por ello que apoyé políticas que ampliaron los servicios de salud y cuidado infantil para las familias y que daban prioridad al gasto público para la protección social.

Como Presidenta trabajé arduamente para crear igualdad de oportunidades para que hombres y mujeres contribuyan su talento y experiencia a los desafíos de nuestro país. Es por eso que propuse un Gabinete que tuviera igual número de varones y mujeres.

Como Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, quiero usar mi recorrido y el conocimiento y la experiencia colectiva que tengo alrededor para impulsar el progreso hacia una verdadera igualdad de género en todo el mundo. Trabajaremos, en estrecha articulación, con hombres y mujeres, líderes y ciudadanos, la sociedad civil, el sector privado y todo el sistema de la ONU para ayudar a los países a desplegar políticas, programas y presupuestos para cumplir este loable objetivo.

Yo misma he visto lo que las mujeres, a menudo bajo las circunstancias más difíciles, pueden lograr para sus familias y sociedades si se les da la oportunidad. La fortaleza, laboriosidad y sabiduría de las mujeres sigue siendo el recurso más desaprovechado de la humanidad. Simplemente no podemos darnos el lujo de esperar otros 100 años para liberar todo ese potencial.

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Mensaje del Secretario General Ban Ki-moon

Hace un siglo, cuando el mundo conmemoró por primera vez el Día Internacional de la Mujer, la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer eran ideas bastante radicales. En este centenario celebramos los notables progresos que se han hecho gracias a una promoción enérgica de estas ideas, la adopción de medidas prácticas y la formulación de políticas progresistas. A pesar de ello, son demasiados los países y sociedades en los que la mujer continúa siendo un ciudadano de segunda clase.

Aunque se está cerrando la brecha de género en la educación, existen diferencias muy grandes dentro de los países y entre ellos, y son demasiadas las niñas a quienes se les niega el acceso a los estudios, los abandonan antes de tiempo o los terminan con pocas aptitudes y menos oportunidades. Las mujeres y las niñas también continúan sufriendo una discriminación y violencia inaceptables, a menudo a manos de sus parejas o familiares. En el hogar y en la escuela, en el lugar de trabajo y en el seno de la comunidad, ser mujer significa demasiado a menudo ser vulnerable. Y en muchas zonas en conflicto se usa la violencia sexual de forma deliberada y sistemática para intimidar a mujeres y comunidades enteras.

Mi campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres, junto con su Red de hombres líderes, se está esforzando por poner fin a la impunidad y por cambiar las ideas. También está aumentando la determinación internacional de castigar y prevenir las agresiones sexuales durante los conflictos y de promover la aplicación de la resolución fundamental 1325 (2000) del Consejo de Seguridad sobre la mujer, la paz y la seguridad, que destaca la importancia de promover la participación de la mujer en todos los aspectos del mantenimiento y la consolidación de la paz.

Otro ámbito en el que es urgente hacer progresos considerables es el de la salud de las mujeres y los niños. En la Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio celebrada en septiembre de 2010 se reconoció la importancia crucial de esta cuestión, y los Estados Miembros y la comunidad de donantes han prometido apoyar firmemente mi estrategia global para salvar vidas y mejorar la salud de las mujeres y los niños durante los próximos cuatro años.

En cuanto a la adopción de decisiones, un mayor número de mujeres en un mayor número de países están ocupando escaños en los parlamentos. Sin embargo, menos del 10% de los países tienen jefas de estado o de gobierno. Incluso en los países en los que las mujeres ocupan cargos destacados en la vida política, las mujeres suelen estar muy poco representadas en otros ámbitos de la adopción de decisiones, especialmente en los cargos más altos del mundo empresarial e industrial. Una iniciativa reciente de las Naciones Unidas, los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres, aceptada por más de 130 grandes empresas, intenta corregir este desequilibrio.

Las actividades del Día Internacional de la Mujer que se desarrollarán este año se centran en la igualdad de acceso a la educación, la formación y la ciencia y la tecnología. Los teléfonos celulares y la Internet, por ejemplo, pueden ayudar a las mujeres a mejorar la salud y el bienestar de sus familias, a aprovechar oportunidades para obtener ingresos y a protegerse de la explotación y la vulnerabilidad. El acceso a estos medios, con el apoyo de la educación y la formación, puede ayudar a las mujeres a romper el ciclo de la pobreza, a combatir la injusticia y a ejercer sus derechos.

Este año, la creación de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad entre los Géneros y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres) demuestra nuestra intención de profundizar este programa. Solo cuando las mujeres participen plenamente y en pie de igualdad en todos los sectores de la vida pública y privada podremos esperar tener la sociedad sostenible, pacífica y justa prometida en la Carta de las Naciones Unidas.

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Hitos históricos
Cronología del Día Internacional de la Mujer
El Día Internacional de la Mujer surgió por primera vez de las actividades del movimiento obrero a comienzos del siglo XX en América del Norte y en toda Europa.

1909: El primer Día Internacional de la Mujer fue conmemorado en los Estados Unidos el 28 de febrero. El Partido Socialista de América designó este día en honor a la huelga de las trabajadoras textiles ocurrida en 1908 en Nueva York, donde las mujeres protestaron contra las condiciones laborales.

1910: La Internacional Socialista , reunida en Copenhague, estableció un Día de la Mujer, de carácter internacional, para honrar al movimiento por los derechos de las mujeres y reunir apoyo para lograr el sufragio universal para las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres de 17 países, que incluía a las tres primeras mujeres electas para el Parlamento Finlandés. No se escogió una fecha fija para la conmemoración.

1911: Como resultado de la iniciativa de Copenhague, el Día Internacional de la Mujer fue observado por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, donde más de un millón de mujeres y hombres asistieron a las concentraciones. Además del derecho a votar y a ocupar cargos públicos, demandaron los derechos de las mujeres al trabajo, la formación vocacional y el fin de la discriminación en el empleo.

25 de marzo de 1911: Menos de una semana después de la primera conmemoración del Día Internacional de la Mujer, ocurrió el trágico incendio en la ciudad de Nueva York que se cobró la vida de más de 140 trabajadoras, en su mayoría inmigrantes italianas y judías. Este desastroso episodio llamó tanto la atención acerca de las condiciones de trabajo y la legislación laboral en los Estados Unidos, que se convirtió en el foco de los siguientes eventos por el Día Internacional de la Mujer.

1913-1914: El Día Internacional de la Mujer también se convirtió en un mecanismo de protesta contra la Primera Guerra Mundial. Como parte del movimiento por la paz, las mujeres rusas conmemoraron el primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero. En otras partes de Europa, alrededor del 8 de marzo del año siguiente, las mujeres hicieron manifestaciones, ya sea para protestar contra la guerra o para expresar su solidaridad con otras activistas.

1917: Con la guerra como telón de fondo, las mujeres de Rusia nuevamente decidieron protestar y llevar adelante una huelga bajo el lema “Pan y Paz” el último domingo de febrero (que coincidía con el 8 de marzo del calendario gregoriano). Cuatro días más tarde, el Zar abdicó y el Gobierno provisional garantizó a las mujeres el derecho al voto.

Hitos referidos a las Mujeres en las Naciones Unidas

1948: La Declaración Universal de Derechos Humanos adoptada por las Naciones Unidas expresa en su Artículo 21: La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

1975: Año Internacional de la Mujer celebrado por las Naciones Unidas. El 8 de marzo de ese año, las Naciones Unidas conmemoró por primera vez el Día Internacional de la Mujer.

Diciembre de 1977: La Asamblea General de la ONU adoptó una resolución donde proclamó un Día de las Naciones Unidas por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional , que se sería observado cualquier día del año por los Estados Miembros, conforme a sus tradiciones históricas y nacionales. Al adoptar esta resolución, la Asamblea General reconoció el rol de las mujeres en las iniciativas para la paz y el desarrollo e instó a ponerle fin a la discriminación y a aumentar los apoyos para la participación plena e igualitaria de las mujeres.

19 de junio – 2 de julio de 1975: Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer en la Ciudad de México. Se determinaron tres objetivos: plena igualdad de género y la eliminación de la discriminación por motivos de género, la integración y la plena participación de las mujeres en el desarrollo, y un aumento del aporte de las mujeres a la consolidación de la paz mundial.

1979: La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Adoptada por la Asamblea General de la ONU (en su resolución 34/180) a menudo es descrita como la carta internacional de derechos de las mujeres.

14 – 30 de julio de 1980: Segunda Conferencia Mundial sobre la Mujer en Copenhague. Se identificaron tres esferas donde era necesario aplicar medidas para la igualdad, el desarrollo y la paz: acceso igualitario a la educación, acceso igualitario a las oportunidades laborales y acceso igualitario a los servicios de atención médica.

15 – 26 de junio de 1985: Tercera Conferencia Mundial sobre la Mujer en Nairobi. Se establecieron tres categorías básicas para medir el progreso alcanzado para las mujeres: medidas constitucionales y jurídicas; igualdad en la participación social e igualdad en la participación política y la adopción de decisiones.

4 – 15 de septiembre de 1995: Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing. Se adoptó la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, que enuncia los compromisos internacionales con la igualdad para las mujeres y la incorporación de las perspectivas de género en todos los procesos políticos y de desarrollo.

25 de junio de 1993: Declaración y Programa de Acción de Viena. Estipula que las violaciones de los derechos humanos de las mujeres en situación de conflicto armado – incluyendo los asesinatos, las violaciones sistemáticas, la esclavitud sexual y los embarazos forzados – constituyen una violación de los principios fundamentales de los derechos humanos y requieren una respuesta eficaz por parte de los Estados. Reafirmó que los derechos humanos de las mujeres y las niñas son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales.

31 de octubre de 2000: Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU. Resolución histórica sobre mujeres y conflictos armados.

19 de junio de 2008: La resolución 1820 del Consejo de Seguridad reconoció por primera vez a la violencia sexual en los conflictos armados como un asunto de paz y seguridad internacional.

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