Detengan la ejecución en masa del siglo

Queridas amigas y amigos,



Un perverso tribunal acaba de condenar a  muerte a 528 personas en Egipto. Ésta es quizás la orden de  ejecución masiva más grande del siglo, pero hay un hombre capaz de detener la  matanza en los próximos 10 días. Vamos a instar a la máxima autoridad religiosa  de Egipto, el Gran Muftí Shauqy Alam, a que use su autoridad moral para que  haya clemencia y se frene esta brutal sentencia. Únete al llamamiento urgente para detener las ejecuciones:   


firma la peticion

Un perverso tribunal acaba de condenar a muerte a 528 personas en Egipto. Es probable que ésta sea la mayor orden de ejecución en masa del siglo — pero hay un hombre que puede detener la masacre.

La figura religiosa más importante de Egipto, el Gran Muftí Alam, tiene 10 días para rechazar la decisión. Los líderes religiosos ya están condenando la sentencia y él, como primer muftí elegido por sus pares, tiene el mandato legítimo de ser el líder moral de la nación. Levantemos  una súplica mundial de personas de todas las religiones para pedir clemencia y bloquear esta cruel sentencia.

Este juicio ha sido una burla política
: el régimen militar está usando al pelotón de fusilamiento para borrar del mapa a la oposición. Si el mundo no habla ahora, las consecuencias para Egipto y para el resto del mundo serán más que peligrosas. Firma ahora para salvar estas vidas y frenar la espiral de violencia — cuando reunamos un millón de voces, líderes religiosos de Egipto entregarán nuestra petición de compasión directamente al muftí:  



Tras la esperanza que trajo la Plaza Tahrir , donde cientos de miles de ciudadanos se manifestaron para derrocar décadas de dictadura, el pueblo egipcio eligió democráticamente un gobierno de los Hermanos Musulmanes. Pero el verano pasado, el ejército orquestó un golpe populista, los partidarios de los Hermanos Musulmanes se sublevaron y luego el ejército los declaró como una organización terrorista y los reprimió violentamente. Un total de 16.000 activistas demócratas, periodistas e incluso estudiantes adolescentes fueron detenidos.  

El juicio fue como un mal chiste. Además de los cargos de sublevación y destrucción de propiedades, los 528 están todos acusados de asesinar a un oficial de policía y a los abogados defensores se les prohibió la entrada a la sesión de lectura de la condena, que duró menos de una hora. Pero éste no es un caso único: se está usando el poder judicial para reprimir la disensión política reiteradamente, mientras que rara vez se obliga a rendir cuentas a las fuerzas de seguridad acusadas de asesinar a cientos de manifestantes. Existen verdaderas amenazas a la seguridad del país pero, a medida que se extiende el puño de hierro y el poder de intimidación de las autoridades militares, se aviva el extremismo.
    
Ésta es la peor condena en masa de la historia moderna de Egipto, pero lo que pase después podría repercutir mucho más allá del Nilo. Firma este urgente llamado pidiendo al Gran Muftí que no avale estos asesinatos estatales y que provea el liderazgo ético que tanto necesita Egipto:



 El mundo ha guardado silencio mientras el régimen ha impulsado un ataque frontal contra el nuevo gobierno que, aunque imperfecto, fue elegido popularmente y trajo la democracia a Egipto. Los líderes mundiales celebran la democracia cada vez que pueden y condenan cualquier complot antidemocrático desde Crimea hasta Caracas. ¿Por qué el silencio sobre Egipto? Si el mundo aparta la mirada ahora y permite que estas atroces ejecuciones en masa se realicen, un riesgoso mensaje resonará por todo el planeta: que defendemos la democracia, pero no en el mundo islámico. Este mensaje empoderará a un grupo pequeño y peligroso que nos puede herir a todos: los extremistas.

Una y otra vez nuestra comunidad ha abogado con vehemencia contra injusticias despiadadas y a favor de la paz y la reconciliación entre comunidades resentidas. En este momento, el futuro de Egipto pende de un hilo y esta última sentencia, injusta y provocadora, podría arrojarlo hacia el abismo. Alcemos la voz de la gente para frenar esta crueldad y salvar 528 vidas.

Con esperanza,

Alice, Nick, Oli, Wissam, Bissan, Mais, Emily, Ari, Ricken y todo el equipo de Avaaz

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