DEMONOLOGIA BASICA

Demonios, espíritus malignos, ángeles caídos, bestias infernales…todas son criaturas que simbolizan el reino de los infiernos, el Mal , el Lado Oscuro, etc. Todos sabemos algo de esas criaturas. Las vemos en las películas de terror y en los cuentos del mismo género. Pero, hasta qué  son simples personajes inventados por los autores del terror?, ¿Dónde nacen estos mitos del Diablo y su corte?.
Como bien se puede inferir, demonología es el estudio de las cualidades y naturaleza de los demonios. Es muy fácil caer en el error de suponer que la demonología es sinónimo de satanismo o adoración al «Demonio». Claro está que hay grupos de personas que con su actitud hacia estos  dan pie a que se confundan uno con el otro.

EL DEMONIO DE LOS JUDIOS Y DE LOS CRISTIANOS

En todas las culturas existen deidades malignas que infunden terror a los creyentes y tientan a los incautos. En la cultura escandinava se hablaba de Loki, en la griega de Hades, en la mesopotámica: Marduk, entre los indígenas de la Gran venezolana: Odo´sha; y así sucesivamente todas las culturas han tenido y tienen sus figuras y símbolos del mal, que en algunos casos sirven para equilibrar la balanza entre la bondad y la maldad.
En nuestra cultura occidental, la palabra «demonio» apunta hacia los símbolos malignos que figuran en la Biblia (cultura judeocristiana). Es decir, que prácticamente cuando se habla del mal, solo se piensa en Satanás, Lucifer o Belcebú (inclusive se cree que es un mismo demonio).
Es bueno destacar que antes de que el pueblo hebreo se tornara monoteísta (Jehová como único Dios) tenía sus propios cultos, mitos y creencias (seguramente mezclados con los de otras culturas), que hoy se han perdido casi completamente. Restos de estas antiguas creencias las hayamos en algunos pasajes del antiguo testamento, por ejemplo: cuando se refieren al monstruo Leviathan o a los Gigantes, o al mítico can Cerbero. Estos los podríamos clasificar como demonios de un período pre-monoteísta.
Desde el inicio del antiguo testamento aparece la figura de Lucifer, pero es en el nuevo testamento cuando se le da mayor protagonismo a este ser infernal. Se le echa encima la responsabilidad de todo cuanto malo estaba pasando en esa época y en las posteriores.
De allí en adelante es la figura del Lucifer «cristiano» la que se toma para cualquier concepto de «Demonio» o «Jefe» de demonios.
Durante la oscurantista Edad Media, las deidades infernales fueron clasificadas según jerarquías, con el fin de conocerlas mejor para combatirlas efectivamente…

JERARQUÍA DEMÓNICA

Según el texto «Sanctum Regnum», la jerarquía del infierno es como sigue: Espíritus Superiores, Espíritus Principales, Espíritus Subordinados y la Legiones Infernales.
LUCIFER, El Emperador, BELZEBU, EL Príncipe y ASTAROT el Gran Duque, Son los llamados Tres Espíritus Superiores, supremos dirigentes del mundo de las tinieblas. Luego le siguen los seis Espíritus Principales con sus respectivos tríos de Espíritus Subordinados.
LUCIFAGO ROFACALE, Primer ministro infernal. Tiene el poderío sobre todas las riquezas y los tesoros del mundo. A sus ordenes militan BAEL, AGARES y MARBAS que, a su vez, dirigen muchos otros millares de demonios y espíritus malignos.
SATANACHIA, Gran general. Tiene el poder de someter a él todas las mujeres y hacer con ellas lo que se le antoja y de enseñar todas las mañas y astucias de los pastores. A sus órdenes están: PRUSLAS, AMON y BARBATIS que dirigen las grandes legiones de espíritus guerreros.
AGALIAREPT, Capitán general. Tiene el poder de descubrir los secretos más recónditos en todas las cortes y todos los gabinetes del mundo y todo tipo de secretos en general. Enseña todas las cualidades ocultas de los metales y virtudes curativas de las plantas. A sus ordenes tiene BUER, GUSOIN y BOTIS, comandantes de las legiones dedicadas al saber y la ciencia.
FLEURETTY, Teniente general. Tiene el poder de hacer la obra que se desea, durante la noche. Hace también caer el granizo donde él quiere. Manda un cuerpo considerable de espíritus y tiene subordinados a BATHIM, PURSAN y ABIGAR. 
SARGATANAS, Jefe superior. Tiene el poder de hacer invisibles a quien lo adore, de transportarlo a todas partes, de abrirle todas las cerraduras, de hacerlo ver todo cuanto pasa en el interior de las casas. Ordena a muchas brigadas de espíritus y tiene a sus órdenes a VALEFAR, LORAY y FORAN. 
NEBIRUS, Mariscal de campo. Tiene el poder de hacer enfermar a quien se desee y posee el arte de predecir el porvenir. Va a todas partes con sus milicias comandadas por AYPEROS, NEBERUS y GLASYABOLAS.

OTROS DEMONIOS

En la edad media fue cuando se cultivó la mayoría de los mitos sobre demonios y espíritus malignos. De los textos que se escribieron en esa época y los que se le han agregado con el paso del tiempo, podemos hablar de muchos demonios con características y naturaleza propias de cualquier dios mítico. Los inquisidores tenían en estos textos la guía para «reconocer» el demonio o los demonios que atormentaban a algún individuo o grupo de individuos.
Lucifer: Es el Diablo por excelencia. Se cuenta que hubo un tiempo en que era un ángel de la Luz, pero se rebeló contra Dios y trató de rebelar a todos los seres creados por Jehová. Fue derrotado y está a cargo de los infiernos tratando de tentar a los mortales para apoderarse de sus almas. Es necesario hacer la acotación de que, tal como lo explicamos en la sección: «Mitología y Cristianismo», Lucifer es un vocablo latino con que se denominaba al Lucero del Alba (Venus) y Satanás, es una palabra de origen hebreo que se refiere al enemigo. Estas dos palabras se fundieron con el tiempo en una sola idea: el «Jefe Supremo del Infierno».
Astarot: Era el gran Duque. Él controla el tesoro y comanda 40 legiones. Es gran amante de la pereza y según aconsejan los libros antigu0s, al apracerse este demonio se debe mantener distancia , pues sus olores son insoportables.
Abraxas: Tiene la cabeza de un Rey, el cuerpo de dragón, y serpientes en vez de piernas. Abraxas fue el nombre usado por los antiguos gnósticos para expresar el indecible nombre del Ser Supremo y para simbolizar su poder solar. Del vocablo Abraxa se derivó la muy conocida palabra mágica: abracadabra.
Adramelek: Era el Gran Canciller del Imperio Infernal y presidía el concilio general del diablo. De sus orígenes se dice que era una deidad Samaritana, un dios solar de los Sefarditas, quienes quemaban a sus niños en su honor.
Belcebú: Según las escrituras, es el «príncipe de los demonios». Su nombre, de origen filisteo significa: «El Señor de las Moscas». Se supone que este nombre se debe al gran número de moscas que se reúnen alrededor de cualquiera de sus imágenes, después que ésta ha sido bañada en la sangre de los sacrificios. De acuerdo con los libros medievales, Belcebú es una criatura gigantesca, tiene pies de pato, cuerpo de león, ojos marrones, y un cabello negro muy largo. Según estos libros, Belcebú no fue siempre el príncipe de los demonios. Cierta vez Satanás se le acercó y le dijo, fanfarroneando, que él podía a invitar a Jesús a que bajara al infierno si quería. Belcebú le dijo todo aterrorizado que no se le ocurriera hacer eso, pues solo el escuchar su nombre le hacía daño. Dicho esto lo botó del infierno y cerró las puertas detrás de él. Entonces Jesús, que estaba al tanto de todo, fue ante las puertas dl infierno y rescató a todos los santos que estaban adentro encadenados.
Al final le dijo a Belcebú que Satán era desde ese momento el príncipe de todos los demonios. 

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