DELOS LA ISLA DE APOLO

Delos, la isla de Apolo

El dios Apolo y su hermana Artemisa nacieron, según cuenta el mito, en la isla de Delos.Allí se erigió un gran santuario que constituyó uno de los principales centros religiosos y comerciales de Grecia.

 

Ortigia, la mediterránea “isla de las codornices”, flotaba errante sobre las aguas en torno al extenso archipiélago griego. Era una isla pedregosa en la que crecía un único árbol, una palmera. Según recitaban los antiguos poetas, después de la creación de la tierra, los montes y los mares, este pedazo de tierra se quedó vagando a sus anchas, sin un lugar fijo en la divina cosmogonía. Allí fue a parar Leto, amante de Zeus, para dar a luz fuera del alcance de la celosa y vengativa Hera. Finalmente Hera consintió el parto: nacieron Ártemis y Apolo. En señal de agradecimiento, los dioses detuvieron el curso errabundo de Ortigia, que se ganó el centro del universo y fue bautizada como Delos, “la brillante”. Leto le dijo a Delos: “Si estás dispuesta a acoger a mi hijo Apolo y albergar su gran templo, nunca serás rica en rebaños, pastos o vegetación. Pero si recibes el templo de Apolo flechador, todos los hombres ofrecerán sacrificios aquí y alimentarás a tus habitantes por medio de sus donaciones, pues tu suelo es pobre”. Y así fue, Delos albergaría a partir de entonces el santuario más famoso y antiguo de Apolo. Allí se instalaron los jonios durante generaciones para rendir culto a Apolo en su isla natal. Al finalizar la estación más fría los jonios celebraban un importante festival religioso que congregaba a los griegos de dialecto jonio que procedían de Atenas o Asia Menor. A partir del siglo VI a.C. los atenienses intentaron hacer suya la isla en detrimento de los jonios. Con la Liga de Delos en el 478 a.C. se inició una profunda decadencia, a pesar de los repetidos intentos por recuperar el esplendor de los tiempos homéricos. Situada en el Mar Egeo, próxima a Míconos, Delos es una de las islas más pequeñas de las Cícladas. Sus restos fueron excavados en 1873 por la escuela francesa de arqueología en Atenas. Aunque la rapiña y el expolio ha causado muchos estragos en la isla, aún conserva una sobrecogedora y austera belleza.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *