DEFORMIDAD DE ISCHIOPAGUS

La deformidad de ischiopagus de trata de una enfermedad rara que causa malformación en la especie humana. Se produce cuando dos gemelos/as fetos se entremezclan. Uno de los fetos cesa de su desarrollo y llega a la muerte. El feto que queda absorbe los miembros más fuertes que pueden ser los suyos o los sobrevivientes del feto no desarrollado. Esto puede dar a menudo fetos con cuatro brazos, cuatro piernas, varios órganos, dos columnas vertebrales… esta malformación o deformidad similar a la patología conocida como hermanos siameses, es mucho más grave, porque las posibilidades de supervivencia son mucho más bajas. La naturaleza es a veces sorprendente.
CASO DE LA NIÑA INDIA
Nada más dar a luz en su humilde chabola de Bihar (Nepal), Shambu y su marido supieron que su hija era especial. Había nacido con cuatro brazos y cuatro piernas a causa de una deformidad llamada ischiopagus. Sus vecinos creyeron que era una reencarnación de la diosa Lakshmi, la deidad de la riqueza, la fortuna, el amor y la belleza (caracterizada por tener cuatro brazos) por lo que sus padres decidieron bautizarla con el mismo nombre. Dos años después, los médicos convencieron a los padres de que la niña debía ser operada urgentemente para separar su cuerpo de su gemela ‘parasitaria’, una hermana que no se desarrolló correctamente durante la gestación y acabó unida a ella por la pelvis. De no ser operada, la niña tendría escasas posibilidades de superar la adolescencia.
La intervención se realizó el 6 de noviembre del pasado año durante 27 interminables horas en el hospital Sparch de Bangalore (India). Treinta y seis especialistas intervinieron en el proceso operatorio. Existía un 25% de posibilidades de que la niña falleciera en la intervención. Su padre explicó que era absolutamente necesario que su hija pasase por el quirófano: ‘Estábamos muy preocupados por su futuro. Intentamos ahorrar para operarla nosotros, pero ni trabajando 800 años en nuestra humilde granja lo habríamos logrado’.
Su padre continúa explicando: ‘La llevamos al hospital de Nueva Delhi cuando era recién nacida porque varios propietarios de circos habían oído hablar de ella y querían comprárnosla para exhibirla y ganar dinero a costa de su deformidad’. Dicha percusión asustó tanto a los padres que decidieron recluir a la niña en el domicilio familiar para preservarla de quienes sólo veían en ella a un monstruo con el que hacer negocio.
Ellos no habrían salido de la aldea a no ser por el doctor Sharan Patil, que, cuando supo de la existencia de la pequeña, fue a verla y les ofreció operarla gratuitamente a través de la fundación del centro médico. El doctor habla: ‘Lakshmi estaba en unas condiciones terribles, malnutrida y con una infección en el torso de su gemela parasitaria que le provocaba fiebres continuas’.
En el pasado mes de octubre, y sin fiebre y con un régimen hiperproteínico que la ayudó a engordar, la niña (siempre sonriente a pesar de su drama) visitó el hospital para hacer unas pruebas de ultrasonidos, escáners y para la programación de su intervención. Necesitaban a cirujanos pediátricos, neurocirujanos, especialistas en cirugía plástica y reconstructiva y cirujanos ortopédicos, además de un preparadísimo equipo de anestesistas y especialistas en cuidados intensivos y, una vez manos a la obra, 11 cirujanos y su equipo trabajaron sin descanso durante la larguísima intervención.
Lakshmi necesitará otras operaciones secundarias para mejorar ésta y, sobre todo, para devolver la movilidad a sus piernas e intentar que pueda caminar, algo imposible mientras duró su calvario como niña ‘diosa’. Pero sus padres y su hermano, de 6 años, están dispuestos a ayudarla con la rehabilitación, para que sea una niña normal en un país en el que se practican 2,5 millones de feticidios al años, la mayoría, por malformaciones.

LA INTERVENCIÓN PASO A PASO
36 ESPECIALISTAS TRABAJARON SIN DESCANSO DURANTE 27 HORAS
1. La operación empezó el día 6 de noviembre a las 7 de la mañana y finalizó a las 10 de la mañana del día siguiente. Una de las primeras cosas que hicieron los cirujanos fue extirpar un riñón sano a la gemela ‘parásita’ y colocárselo a Lakshmi, ya que sólo le funcionaba uno.
2. Separaron las dos espinas dorsales.
3. Intentaron centrar el aparato genital de la pequeña, desplazado hacia la izquierda, y separaron por completo el cuerpo parásito del de la niña. Fue uno de los momentos más complicados de la operación.
4. Intervinieron el aparato nervioso, algo muy arriesgado porque podían provocarle una parálisis parcial o total.
5. Le cerraron la pelvis, intentando que quedase del tamaño habitual en una niña de 2 añitos. Faltaban todavía cuatro horas de trabajo para cerrar todas las heridas.

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