DEFORMACIÒN CRANEO FACIAL POSTURAL

¿Cómo prevenirla?
Deformación craneofacial postural
Como consecuencia de ubicar a los bebés siempre en la misma posición al dormir (generalmente boca arriba) para prevenir la muerte súbita, se han logrado evitar alrededor del 50% de los fallecimientos, pero esta maniobra puede acarrear ciertas complicaciones, como las deformaciones craneofaciales. La incidencia de plagiocefalia posicional y otras deformaciones craneofaciales similares en bebés de menos de un año se ha multiplicado por diez en los últimos años. A pesar de esta estadística, todavía es poca la información a la que pueden acceder los padres, quienes, a través de simples cuidados posturales, conseguirían disminuir notablemente el riesgo de ocasionar una dolencia que puede acarrear retrasos en el desarrollo psicomotor y cognitivo.

A partir del año 1992 y por una publicación la Academia Americana de Pediatría en la que se relacionaba el Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante con la posición en decúbito prono (boca abajo), se recomendó ubicar a los bebés boca arriba al dormir (decúbito supino) para evitar el riesgo de muerte. De esta manera se logró reducir los casos en un 50%, pero desde mediados de los años 90 las consultas por deformaciones craneofaciales en bebés comenzaron a aumentar considerablemente en los países que adoptaron esta norma, lo que disparó la atención de muchos profesionales en el mundo, quienes comenzar a indagar la estrecha relación entre esta postura y las deformaciones craneales.
Sin embargo, no fue tan sencillo generar alternativas para evitar esta secuela debido a que un gran porcentaje de médicos restó importancia a estas consultas y se apoyaron en la teoría de que las anomalías implicaban una afección estética pasajera que se corregiría sola con el tiempo. Pero el tiempo no logró darles la razón.
Sucede que al repetir la posición para dormir todos los días, el cráneo del bebé, que en los primeros tiempos es muy blando, comienza a recibir la presión ejercida por su propio peso contra el colchón, ocasionando un aplanamiento de la zona constantemente apoyada y que puede derivar en una deformación que afecte no sólo la forma de la cabeza, sino del rostro (orejas, ojos, boca).
En la actualidad no se han aunado criterios respecto a las consecuencias de este “achatamiento” craneal como consecuencia de no poder aunarse criterios médicos. No obstante y pese al subdiagnóstico, en los últimos años han aparecido estudios que describen retrasos en el desarrollo psicomotor y cognitivo, afectación de los potenciales evocados auditivos, un aumento significativo de disfunciones cerebrales leves, trastornos del lenguaje y de aprendizaje, problemas de comportamiento y déficit de atención*.
Entre los diferentes tipos de deformaciones, la plagiocefalia constituye el 85% de los casos, predominando en más en niños que niñas. Se produce cuando el bebé duerme con la cabeza girada siempre hacia el mismo lado, provocando que tome una forma de rombo aplanado de un lado a nivel occipital.
Tanto la plagiocefalia como otras malformaciones posturales más complejas pueden ser prevenidas adoptando algunas medidas posicionales y ciertos estímulos para inducir al niño a determinadas posturas. Pese a que son técnicas sencillas, aún no se ha logrado que la información circule en forma masiva, ni en los consultorios pediátricos ni campañas masivas, aunque las asociaciones de padres en distintos países pugnan por una mayor concienciación, ya que aumentan los casos y es importante detectarlos a tiempo para evitar cirugías, además de que los tratamientos no quirúrgicos suelen ser sencillos pero costosos cuando implican el uso de ortesis craneales y las obras sociales, amparadas en la desinformación, no cubren los gastos. Es debido a ello que recientemente se fundó en la localidad de Zaragoza, España, una Asociación de Padres que ha protagonizado una serie de actos, juntas de firmas y llamamientos sociales para que se difunda mayormente esta dolencia aún desconocida tanto en ámbitos médicos como populares.

Descripción general
Como se mencionó con anterioridad, las deformidades craneales posturales están estrechamente vinculadas con la postura de decúbito supino, pero además existen otros factores de riesgo como el embarazo prematuro o múltiple y la tortícolis muscular congénita.
En el caso de las causas posturales, la acción responsable de provocar la deformación proviene de la fuerza de gravedad ejercida por el propio peso de la cabeza al pasar mucho tiempo en una misma posición y que actúa sobre el cráneo que aún es inmaduro, impidiendo que se desarrolle normalmente.
Del amplio conjunto de deformaciones craneofaciales posturales, la plagiocefalia abarca el 85% de los casos, predominando en varones en una relación de 2 a 1. Solamente en España esta condición afecta al 12% de los bebés, es decir a 1 de cada 30.
La plagiocefalia se produce cuando el bebé se acostumbra a dormir con la cabeza girada siempre hacia el mismo lado en decúbito supino, y puede manifestarse tanto en el lado derecho o izquierdo, dependiendo del hábito postural. Como consecuencia la zona occipital de un lado se aplana y la base del cráneo rota hacia adelante, arrastrando el pabellón auricular y provocando hundimiento occipital unilateral con abombamiento frontal. Por esta acción la mejilla y el reborde orbital afectados son más prominentes, como también suele adelantarse la oreja del hemisferio afectado.
Si bien la condición no afecta al cerebro y no es causante de retraso mental, apoplejía o parálisis cerebral, de no ser tratada a tiempo puede provocar serias secuelas psicológicas y en el desenvolvimiento social, como también trastornos de tipo psicomotor y cognitivo.
Dependiendo las variantes de la posición de descanso, también pueden generarse otros dos tipos de deformidad:
– Braquicefalia: se produce por dormir siempre boca arriba, con la mirada dirigida al techo, lo que provoca que la cabeza se vea corta, ancha y aplanada a nivel occipital. La deformación puede ser ser simétrica o asimétrica y puede manifestarse en conjunto con plagiocefalia.
– Escafocefalia: provocada por descanso continuo sobre la región temporo-parietal, lo que provoca que la cabeza se vea exageradamente larga y estrecha.
También existe una variedad de deformación llamada craneosinostosis, que tiene una incidencia de 1 a 1000/2000 nacidos y que se genera por la soldadura precoz de las suturas craneales. El aspecto que esta deformidad presenta es también el de una cabeza muy estrecha y alargada, y que provoca un cambio de presión en el cerebro y problemas de la visión.

Diagnóstico y consecuencias
Generalmente la evaluación clínica y las exploraciones físicas o radiográficas bastan para alcanzar el diagnóstico adecuado, pero es necesario que el pediatra realice una observación del cráneo en perspectiva cenital para poder distinguir los síntomas de otras dolencias como la sinostosis lambdoidea. Cabe mencionar que esta observación no es muy común, incluso para los padres que permanecen el mayor tiempo junto al bebé, y que muchas veces se ve dificultada por la presencia de cabello abundante.
Otra dificultad significativa se presenta en los bebés plagiocefálicos con grados leves de deformidad, que podrían acentuarse con el correr del tiempo, pero que en primeras instancias puede escarparse al examen visual.
En casos muy especiales, donde las carácterísticas hablan de una deformación compleja producto de varias condiciones asociadas, se pueden utilizar escaneos más profundos.
En cuanto a las consecuencias más notorias, según los últimos estudios científicos publicados (muchos de ellos aún están siendo debatidos), tanto la plagiosefalia como los otros tipos de deformidades pueden ocasionar dificultades funcionales, como los retrasos psicomotores ya mencionados, maloclusión dentaria, problemas de la articulación temporo-mandibular y problemas visuales.
Mientras más temprano sea el abordaje médico y las maniobras correctivas, más chances hay de evitar cirugías y tratamientos extensos. Según comentó recientemente para la televisión de su país el Dr. Pinyot, experto español y quien es además un estrecho colaborador y asesor de la Asociación de Padres, los abordajes tempranos brindan grandes esperanzas de pronta recuperación, siendo que si un bebé es diagnosticado a los tres meses y comienza pronto un tratamiento adecuado, en dos meses puede corregir su malformación.

Prevención
Actualmente, cuando la información sobre este conjunto de dolencias no es de discusión masiva todas las miras están puestas en la prevención. Y son los padres quienes adquieren total protagonismo, ya que pueden generar toda una dinámica sencilla de estímulos y posturas con las que pueden trabajar para evitar cualquier tipo de malformación.
En primer lugar no debe desatenderse la recomendación de hacer dormir al bebé sobre su espalda, pero con la cabeza girada alternativamente hacia cada lado. Este hábito de rotación de la posición de la cabeza se recomienda en el caso de que el niño pase mucho tiempo en sillas, en el coche de paseo y cuando se encuentre en el cambiador.
También es importante mantener hábitos de rotación al llevar el bebé en brazos, cargándolo alternativamente sobre la cadera izquierda y derecha, y del mismo modo alternar los lados a la hora de dar de comer y de cambiarlo.
La postura de decúbito supino debe mantenerse aun cuando el bebé crezca y haya aprendido a girar sobre sí mismo, ya que aún se desconoce a partir de qué momento deja de ser peligroso el descanso en la postura de decúbito prono.
De todos modos, la postura en decúbito prono durante la vigilia no reviste ningún peligro; por el contrario, los pediatras recomiendan esta posición para el juego vigilado, ya que influye como estímulo para que el bebé pueda comenzar a desarrollar sus capacidades motoras.
En cuanto a los estímulos para que el bebé asuma distintas posturas de cabeza, se recomienda colocar los juguetes y móviles de la cuna alternando de un lado y del otro; lo mismo en la cuna, la sillita de comer o el cochecito.
Cualquiera de estas recomendaciones también puede llevarse acabo si el bebé ya ha sido diagnosticado con plagiocefalia u otra malformación, para evitar que ésta se profundice.
Tratamiento
Más allá de las correcciones posturales, el tratamiento más utilizado para corregir estas malformaciones consiste en el uso de una banda dinámica o casco ortopédico que tiene unas zonas abiertas para que las partes del cráneo deprimidas puedan aprovechar su crecimiento expansivo y desarrollarse.
También se han realizado prácticas de fisioterapia intensiva de la musculatura del cuello.
Los profesionales han coincidido en que entre los 3 y 12 meses de edad es el periodo en el que mejores resultados pueden obtenerse. En la medida que el bebé crece y su cráneo pierde plasticidad, las posibilidades de un mejoría por el uso de prótesis desciende, quedando como alternativa la intervención quirúrgica.
En este momento en países como España el reclamo de información, centros de referencia para el tratamiento y la necesidad de que el Sistema Nacional de Salud incluya el tratamiento de la ortesis en las prestaciones públicas, es un tema candente, al punto de haber presentado firmas ante el Senado, al Congreso de los Diputados y al Defensor del Pueblo. Lógicamente en muchos países latinoamericanos el drama se agudiza, estando obligados a viajar hacia otros países solamente para conseguir un casco ortopédico.
En nuestro país instituciones como el Hospital Garrahan cuentan con excelentes profesionales para atender esta condición, y aunque son muy costosas, el propio hospital recomienda los mejores centros de ortopedia donde obtener las bandas y cascos.
De todos modos los padres con mayor experiencia, recomiendan sin dramatismos iniciar una consulta ante los primeros síntomas y no desistir en caso de dar con médicos desinformados o que puedan subestimar la condición. Sabiendo que el plazo para evitar males mayores es muy breve, el esfuerzo invertido en sacarse las dudas vale la pena.
De la misma manera, abrir un boca en boca entre las familias amigas e intercambiar experiencias, referencias y consultas es una buena opción para sobrellevar la falta de información general.

Luis Eduardo Martínez
martinez_luiseduardo @yahoo.com.ar

Para acceder a testimonios de familias e informes de asociaciones con amplia experiencia, se puede ingresar en:
– http://www.asociacion-plagio cefalia.com/
– http://es.groups.yahoo.com/ group/Plagiocefalia/
– http://plagiocefalia.blogspot. com/

Fuentes:
– Dr. Joan Pinyot en Philos, Revista de Humanidades, (Editor Rafael Hurtado Amador).
– Plagiocefalia. Dr. Pinyot. Cranial Technologies Inc. Deformidad craneal posicional.

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