Curas argentinos acusados de pedofilia se escondieron en Paraguay

HONGOS

Al menos cinco curas argentinos denunciados por abuso sexual estuvieron escondidos en Paraguay, amparados por la Iglesia local, mientras eran buscados por la justicia argentina, según denunció el diario paraguayo La Nación.

Aunque el medio paraguayo habla de al menos cinco sacerdotes, en lka primera entrega de su investigación se centra en la historia de Carlos Richard Ibáñez Morino, cura en la ciudad cordobesa de Bell Ville.

A principios de la década del ’90, Ibañez Morino estaba investigado por denuncias de abuso sexual de al menos diez jóvenes y cuando fue suspendido por el Obispado de Villa María, se fue a Paraguay, donde siguió ejerciendo como cura.

El juez de Menores Miguel Viqueira le confirmó al medio guaraní que «hubo denuncias concretas contra el padre por parte de unos 10 chicos, por supuestos abusos sexuales».

«Asistimos a estos jóvenes para darles un acompañamiento psicológico y emocional junto a sus familias, ya sea para los trámites de estudios clínicos, porque se denunció que varios de ellos fueron afectados por sífilis, o para avanzar en los estrados judiciales», añadió.

La justicia de Paraguay -país al que arribó en 1992- rechazó dos veces la extradición pedida desde la Argentina y sólo dio vía libre al proceso cuando la causa contra Ibañez Morino había prescripto en Bell Ville.

El sacerdote estuvo presente en el sector destinado a los religiosos durante la visita del Papa Francisco en julio del 2015 a Paraguay. (La Gaceta)

Al menos cinco curas argentinos denunciados por abuso sexual estuvieron escondidos en Paraguay, amparados por la Iglesia local, mientras eran buscados por la justicia argentina, según denunció el diario paraguayo La Nación.

Aunque el medio paraguayo habla de al menos cinco sacerdotes, en lka primera entrega de su investigación se centra en la historia de Carlos Richard Ibáñez Morino, cura en la ciudad cordobesa de Bell Ville.

A principios de la década del ’90, Ibañez Morino estaba investigado por denuncias de abuso sexual de al menos diez jóvenes y cuando fue suspendido por el Obispado de Villa María, se fue a Paraguay, donde siguió ejerciendo como cura.

El juez de Menores Miguel Viqueira le confirmó al medio guaraní que «hubo denuncias concretas contra el padre por parte de unos 10 chicos, por supuestos abusos sexuales».

«Asistimos a estos jóvenes para darles un acompañamiento psicológico y emocional junto a sus familias, ya sea para los trámites de estudios clínicos, porque se denunció que varios de ellos fueron afectados por sífilis, o para avanzar en los estrados judiciales», añadió.

La justicia de Paraguay -país al que arribó en 1992- rechazó dos veces la extradición pedida desde la Argentina y sólo dio vía libre al proceso cuando la causa contra Ibañez Morino había prescripto en Bell Ville.

El sacerdote estuvo presente en el sector destinado a los religiosos durante la visita del Papa Francisco en julio del 2015 a Paraguay. (La Gaceta)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *