Cuales son las Plantas Medicinales

Plantas que están consideradas útiles para el tratamiento o prevención de las enfermedades. Su uso es tan antiguo como la propia humanidad y, probablemente, el descubrimiento de sus propiedades terapéuticas se debió a su utilización en ceremonias mágicas o rituales. Aunque existen documentos sobre el uso de las plantas en medicina desde el antiguo Egipto, fue en Grecia donde adquirió categoría científica. Dioscórides, en el siglo I d.C., escribió el libro conocido con su nombre (El Dioscórides), en el que describe cientos de plantas con propiedades médicas y que, completado y actualizado durante siglos, sigue constituyendo la base de la medicina natural y de buena parte de la farmacología moderna. La capacidad terapéutica de las plantas se debe a determinadas sustancias químicas denominadas principios activos. Algunos de éstos son los alcaloides, como los opiáceos o la cafeína, que actúan sobre el sistema nervioso; los salicílicos, con propiedades antipiréticas y antiinflamatorias; las cumarinas, con efectos antibacterianos y que se encuentran, por ejemplo, en la higuera; los taninos, presentes en muchas leguminosas, con propiedades astringentes; los glusócidos, los cardiotónicos, los iridoides, como la valeriana, etc. Muchas de las plantas medicinales contienen varios principios activos, a veces interactuando entre sí, por lo que no es fácil la clasificación de sus propiedades, y su uso no es seguro sin un conocimiento previo, ya que pueden ser tóxicas. Algunas propiedades, según el sistema donde se concentran sus efectos, son las siguientes:
– Sistema nervioso: pueden ser sedantes (verbena, valeriana), estimulantes (ginseng, cafeína), analgésicas y antipiréticas (sauce). – Aparato digestivo: estimulantes del apetito (genciana), digestivas (manzanilla, poleo), laxantes (papaya), purgantes (ricino), astringentes (zarzamora). – Aparato urinario: diuréticas (perejil). – Aparato respiratorio: antisépticas y expectorantes (eucalipto). – Sistema circulatorio: cardiotónicas y vasodilatadoras (olivo, ajo). – Piel: acné, picaduras (caléndula). El principio activo suele concentrarse en alguna parte de la planta (hoja, tallo, raíz, flor) y las preparaciones para su uso medicinal pueden ser muy variadas: ingestión de la parte que contiene el principio, infusión, tintura, jarabe, baños, cataplasmas, vahos, etc.

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