Crean «mini-intestinos» a partir de tumores de colon

A pesar de su crecimiento incontrolado en los pacientes, la mayoría de los tumores no sobreviven el suficiente tiempo en placas de laboratorio como para que los médicos o investigadores puedan estudiarlos. Ahora, a partir de muestras de tejido intestinal canceroso de pacientes, un equipo ha creado intestinos humanosdiminutos que conservan las propiedades de los tumores originales, un avance que puede ayudar a identificar tratamientos más eficaces, o más personalizados, contra el cáncer de colon.

El cáncer colorrectal es una de las formas más comunes de cáncer; cada año mueren casi 700.000 personas en todo el mundo a causa de esta enfermedad. Las posibilidades de supervivencia de los pacientes son buenas si se detecta a tiempo, pero descienden abruptamente cuando está avanzado. Para este último grupo de enfermos, resulta esencial hallar un medicamento eficaz.

Organoides cancerosos para ensayar fármacos

Hace algunos años, Hans Clevers, del Instituto Hubrecht en Utrecht, y sus colaboradores idearon una manera de hacer crecer en el laboratorio células madre intestinales para que formaran organoides de tejido intestinal. Mediante una combinación de factores de crecimiento y medios de cultivo, lograron que las células se organizaran en grupos de aproximadamente 0,1 mm de diámetro con un hueco en el centro y los pliegues típicas que componen el revestimiento del intestino. Los organoides pueden mantenerse con vida en el laboratorio durante años, y también sobreviven a la congelación y a la descongelación.

Ahora, junto con colaboradores del Instituto Sanger de Cambridge (Reino Unido), y el Instituto Broad en Cambridge (Massachussets), el equipo holandés ha adaptado la técnica al cáncer. Los investigadores han creado mini-intestinos a partir del tejido tumoral de 27 pacientes con cáncer colorrectal.. La técnica es sorprendentemente eficiente. Se obtienen organoides en hasta un 90 por ciento de las muestras de pacientes, según el estudio, recién publicado en Cell.

Uno de los requisitos para que los organoides puedan emplearse para identificar fármacos es que reflejen el paisaje genético del tumor. Para ver si los mini-intestinos se parecían a los tumores, los autores secuenciaron los genomas de ambos y los compararon. Aunque la semejanza no era perfecta, los organoides presentaban la mayoría de las mutaciones causantes del cáncer presentes en la muestra original del tumor.

El otro requisito es que los organoides puedan utilizarse en pruebas automatizadas. El estudio demuestra que es posible determinar la resistencia o sensibilidad del tejido tumoral de cada paciente para una variedad de fármacos. Los investigadores ensayaron más de 80 medicamentos y midieron el grado de sensibilidad de los mini-intestinos a cada compuesto.

En el futuro, este método podría utilizarse para prescribir tratamientos personalizados, ajustados a cada paciente, tras comprobar la resistencia o sensibilidad a los fármacos del tejido tumoral cultivado del individuo.

Más información en Cell

Fuente: Science / Instituto Hubrecht

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