COPTO -BEROLINENSE

La hija de Pedro. Papiro copto Berolinense 8502,4.
Traducción española y comentario

Antonio Piñero

Universidad Complutense de Madrid

Dentro del conjunto complejo de 1a transmisión de los Hechos apócrifos de Pedro -cuya primera edición española con introducción, traducción y comentario estamos preparando junto con G. del Cerro se nos ha conservado un pequeño fragmento en lengua copta en un conocido papiro cuyaeditio princeps fue llevada a cabo por C. Schmidt en 19031. Hasta el momento, si no nos engañamos, no se ha vertido este texto a1 castellano. Presentamos aquí como primicia, dentro de los trabajos preparatorios para 1a edición española, este pasaje por su interés para 1a reconstrucción del ambiente reciamente encratita2 que dominaba en amplios círculos de los grupos cristianos del s. ΙΙ de nuestra era3.

Su pertenencia a1 ciclo de los Hechos apócrifos de Pedro no debe ponerse hoy en duda después de 1a exhaustiva discusión del tema por el mismo C. Schmidt en 1903 y 19244. Los argumentos principales son los siguientes: a) Ε1 fragmento porta a1 final el título copto en singular tepraxis mpetros, 1ο que nos conduce casi necesariamente a un título griego en plural práxeis Pétrou, «Hechos de Pedro», ya que este pequeño episodio apenas tiene entidad como para haberse escrito como una obra por sí misma; b) Agustín (contra Adim. manichaeum, 17,5) nos dice que en los Hechos de Pedro se narraba 1a historia de una hija de este apóstol que quedó paralítica al atender Dios 1a oración de su padre5. La noticia es confirmada, aunque indirectamente, por Jerónimo (Adv. Iovin., Ι 266), y de un modo más rotundo por otros Hechos posteriores (de Felipe, 142: Lipsius – Bonnet [=L-B], II 2, 81,7s.7) y Hechos de Nereo y Aquileo (Acta Sanctorum. Mes de Mayo, vol. III, pp. 6 ss.)8  c) Existen expresiones, vocablos y temas que tienen notable parecido con el gran bloque que conservamos de los Hechos de Pedro (Actus Vercellenses):  1. Ε1 emplazamiento de 1a escena en domingo (ActVerc 7 = 53,18 L-B; 29 = 79,4; 79,8; 30 = 79,16), cosa bastante extraña en los otrosHechos (ρ. ej., ActJn 106); 2. Los milagros de curación son los mismos (cf. ActVerc, caps. 29 y 31 = L-B pp. 78 ss y 80 ss. ); 3. Ε1 tratamiento de 1a persona de Jesús y 1a falta de distinción respecto a Dios Padre son idénticos; 4. La hemiplejía aparece también en los ActVerc, aunque como castigo de una adúltera, Rufina, por orden de Pablo (2 = 46,25 L-B)9.

Las pretensiones del fragmento son sencillas: por medio de un doble milagro (cruel) que afecta a su propia hija, Pedro demuestra, desde un punto de vista claramente impregnado de ideas gnósticas10, que 1a virginidad debería ser el estado ideal del ser humano y que los males de este mundo pueden ser un don de Dios orientados a una mejor preparación para el venidero. La escena se desarrolla ante un grupo de cristianos, congregados ante 1a casa de Pedro, probablemente en Jerusalén, según el testimonio del fragmento más importante conservado de los Hechos de Pedro, los llamados Actus Vercellenses 511. Ε1 apóstol gozaba de merecida fama de taumaturgo, por 1ο que algunos fieles se atrevieron a refrescarle 1a memoria del conocido proverbio «médico, cúrate a ti mismo». En efecto, Pedro, a pesar de sus rotundos poderes, mantenía en su casa a una hija paralítica a 1a que no se había dignado curar. Ε1 doble prodigio y el comentario de Pedro explicarán el porqué de este extraño comportamiento.

[ρ. 128]: Ε1 primer día de 1a semana, el domingo12 se reunió mucha gente y llevaron a Pedro una gran multitud de enfermos13 para que los curara14. Pero uno de entre los presentes15 tuvo el valor de decirle:
-Pedro: ante nuestros ojos has hecho que muchos ciegos vean, muchos sordos oigan, que los lisiados anden16 y has ayudado a los débiles otorgándoles fuerza. ¿Por qué motivo no has socorrido a tu hija17 doncella18, que se ha hecho una bella mujer y que ha creído en el nombre19del Señor? [Pág. 129]: Uno de sus costados se halla totalmente paralizado y yace tendida en un rincón, impedida.
Podemos ver a los que has curado, pero no te has cuidado de tu propia hija.

Mas Pedro sonrió20 y le dijo:
-Hijo mio: Dios solamente sabe21 por qué razón su cuerpo está enfermo. Sábete, pues, que É1 no es débil ο impotentes22 para otorgar este don a mi hija.
Mas para persuadirlo en su ánimo y para que los presentes se robustecieran en 1a fe23, [Pág. 130]; miró a su hija y le dijo:
-Levántate de ese lugar sin que nadie te ayude salvo Jesús solo; camina, ya sana, delante de todos estos y ven hacía mi24.
Ella se levantó y fue hacia él. La muchedumbre se alegró por 1ο que había ocurrido25. Pedro les dijo:
-Ahora vuestro corazón está convencido de que Dios no es impotente respecto a cualquier cosa que le pidamos28.
Entonces se alegraron aún más y alabaron a Dios. Pedro dijo así a su hija:
[Pág.131]: -Vuelve a tu sitio, siéntate y quede de nuevo contigo tu enfermedad, pues esto es útil para ti y para mi 27.
La joven se volvió, se sentó en su lugar y quedó como antes. Toda 1a muchedumbre se puso a llorar y suplicó a Pedro que 1a (volviera) a curar.
Les dijo Pedro:
-¡Por 1a vida del Señor, que esto es útil para ella y para mi28! Pues en el día en el que nació tuve una visión29 en la que Él me decía: «Pedro hoy ha nacido para ti una gran [Pág. 132] tentación. Tu hija causará daño a muchas almas si su cuerpo permanece sano». Mas yo pensaba que 1a visión se mofaba de mi. Cuando 1a muchacha tuvo diez años, muchos sufrieron escándalo por su causa. Un gran hacendado, Ptolomeo de nombre, que había visto bañarse a la muchacha y a su madre30, envió por ella con 1a intención de hacerla su esposa. Pero su madre no quiso. Ptolomeo insistió y no pudo
esperar…

(Laguna de un folio; págs. 133-134)31

[Pág. 135]: … (los siervos) de Ptolomeo trajeron a 1a muchacha, 1a dejaron delante de 1a puerta de 1a casa y se fueron. Cuando caímos en 1a cuenta, su madre y yo bajamos, descubrimos a 1a muchacha y que todo un costado de su cuerpo, desde los pies a 1a cabeza, había quedado paralizado y enjuto. La recogimos y alabamos a1 Señor que había librado a su sierva de esa mancha, de 1a vergüenza y de (… ) Este es el motivo por el que 1a muchacha (ha quedado) así hasta el día de hoy.

Ahora es conveniente para vosotros que conozcáis el final de Ptolomeo. [Pág. 136]: Se encerró en sí mismo y se lamentaba noche y día por 1ο que había ocurrido, y a causa de las muchas lágrimas que derramó quedó ciego. Tomó 1a decisión de levantarse y ahorcarse, mas he aquí que a 1a hora nona de aquel día, cuando se encontraba sólo en su habitación, νiό una gran luz que iluminaba toda la casa32y oyó una voz que le decía33: [Pág. 137] : «Ptolomeo: los vasos de Dios34 no han sido dados para la ruina y la corrupción35. Era necesario que tú, que has creído en mi36, no profanaras a mi doncella, en 1a que deberías ver una hermana37, pues yo soy para vosotros dos un solo Espíritu38. Levántate, sin embargo, y vete de prisa a casa del Pedro, el apóstol. Allí verás mi glora39, y él te aclarará este asunto».

Ptolomeo no se descuidó un momento, y ordenó a sus hombres [Pág. 138]: que le mostraran el camino y que 1ο llevaran hasta mi. Cuando estuvo en mi presencia contó 1ο que le había ocurrido por el poder de Jesucristo, nuestro Señor40. Entonces comenzó a ver con los ojos de su cuerpo y de su alma41, y muchos pusieron su esperanza en Cristo. É1 les causó un bien procurándoles graciosamente el don de Dios42.

Luego murió Ptolomeo; abandonó 1a vida y se fue hacia su Señor. [Pág. 139]: Υ cuando dispuso su testamento, inscribió en él un lote de tierra a nombre de mi hija, ya que por su medio había creído en Dios y obtenido 1a curación. Yo, a quien había confiado 1a administración, ejecuté todo diligentemente. Vendí el campo…43 y Dios solo sabe que ni yo ni mi hija…44 Vendí el campo, y del producto no me he quedado con nada, sino que todo lo he repartido a los pobres45.

Sábete, pues, ¡oh servidor de Jesucristo!46, que Dios [Pág. 140] : gobierna a los suyos y prepara a cada uno 1ο que le es bueno, aunque pensemos que se ha olvidado de nosotros. Ahora, pues, hermanos, hagamos penitencia, vigilemos y oremos47, y la bondad de Dios dirigirá sus ojos sobre nosotros, mientras por nuestra parte ponemos en ella nuestra esperanza.
Pedro pronunció estas palabras, y alabando el nombre [Pág. l41]: del Señor Cristo, distribuyó a todos el pan48. Cuando 1ο hubo repartido, se levantó y entró en su casa.

 

1 Die alten Petrusakτen (Texte u. Untersuchungen 24). Leipzig 1903. Texto copto en págs. 3-7.

2En 1a antigüedad cristiana, los primeros escritores que escribieron ο actuaron en una defensa a ultranza de 1a continencia absoluta fueron Julio Casiano y Taciano (s. II). Ε1 primero, según Clemente de Alejandría (Stromata 3,13,92), escribió una obra Sobre la continencia ο el estado del eunuco en 1a que condenaba toda relación sexual. Ε1 segundo, fundó en el 172 su propio grupo de cristianos, el de los «encratitas», que coincidía con Casiano en el rechazo del matrimonio. Ambos autores participaban, como Marción anteriormente (Ireneo, Adv. Haer. I 27,2-3), del ideario gnóstico. Para 1a gnosis en general, la materia (y consecuentemente el cuerpo, junto con toda generación) es mala; es el último escalón, y profundamente degradado, del ser. La materia, el cuerpo, no puede participar de la salvación. Los Hechos apócrifos participan plenamente de estas ideas. L. Vouaux, por el contrario (Les Actes de Pierre. Intr. Trad. et Notes. París, 1922, 81 s.) opina que en los Hechos de Pedro no hay trazas de gnosticismo (?) y que el posible encratismo de esta anécdota en torno a 1a hija de Pedro no refleja sino el ideal de 1a vida monástica cristiana general.

3Una fecha plausible para los Hechos de Pedro, si es que fueron utilizados por el autor de losHechos de Pablo, y no a1 revés, es el último cuarto del s. II, ya que Tertuliano testimonia hacía el 200 (en su obra de baptismo 17) la existencia de los Hechos de Pablo. Cf. W. Schneemelcher,Neutestamentliche Apokryphen II
4Tubínga, 1971, 187; A. Piñero, «Cronología relativa de los Hechos apócrifos de los Apóstoles», en Μ.Ι. Rodríguez Alfageme (ed.), Charis Didaskalías. Homenaje a Luis Gil, Madrid (1994), 210 ss.

4En 1a obra citada en nota 1, pp. 24 ss. y en «Studíen zu den alten Petrusakten», Zeitschrifi für Kirchengeschichte 43, 1924, 321-348.

5 ...Et ipsius Petri filiam paralyticam factam precibus patris..

6 … «quamquam legatur in periodois (Acta Petri) et uxor eius et filia… »

7 … «Υ quedó paralítico su costado (de la hija de Pedro) de modo que no pudiera ser seducida… »

8 Texto latino. Ε1 texto griego, quizás más reciente, está editado en la colección Texte und Untersuchungen XI, 2 (Leipzig 1893). En estos Hechos, sin embargo, 1a hija de Pedro recobra 1a salud de nuevo y es pedida en matrimonio por el prefecto de 1a ciudad. Pero 1a muchacha 1ο rechaza y, puesta en oración, muere. Ε1 texto comienza así: De Petronilla vero filia dοmiηi Petri apostoli, quis eius exitus fuerit, quia interrogastis, solicite breviterque intimabo.

9 Aunque no duda de 1a pertenencia de este fragmento al ciclo de los Acta Petri, Rosa Söder, en su estudio clásico sobre los Hechos apócrifos y 1a novela (Die apokryphen Apostelgeschichten und die romanhafTe Literatur der Antike. Stuttgart 1932, 52), opina que se trata de un bloque narrativo en principio independiente que luego fue incorporado a los Hechos.

10 Cf. en general, Κ. Rudolph, GnosisThe Nature and History of an Ancient Religion. Leipzig 1977. Vers. ing. de 1983, Edimburgo, 257; cf. igualmente, A. Piñero (ed.), Orígenes del Cristianismo, Córdoba (Ε1 Almendro) 1991, «Epílogo», pp. 414 ss.

11 Edición de R.A. Lipsius – Μ. Bonnet, Acta Apostolorum Apocrypha Ι pp. 44 ss., Lipsiae 1891 (Reimp. Hildesheim [Olms] 1972). Cf. cap. 5, ρ. 49, líneas 21-22.

12 Dies dominica, desde Mt 28,1; Hch 20,7; 1 Cor 16,2; Aρ 1,10, etc.: kyriaké heméra. (Cf. Didaché 14,1). Para el judaísmo era también el primer día de 1a semana (Mt 28,1). Pero el que éste fuera un día destinado a1 culto fue una decisión cristiana, probablemente en recuerdo de la resurrección y de las apariciones de Jesús en los días que siguieron -consignadas en los evangelios (Lc 24,36ss; Jn 20,19ss)- a 1a hora de alguna comida. Al principio, la celebración litúrgica tenía lugar por 1a tarde, durante 1a cena (cf. Hch 20,7). Pero posteriormente, hacía la mitad del s. II, 1a reunión cristiana junto con la eucaristía comenzó a celebrase por 1a mañana (cf Justino, 1 Apología 67 y Plinio el Joven, Carta Χ, 96,7).

13 Cf. Marcos 6,56: «Υ dondequiera que entraba… colocaban a los enfermos en las plazas …y cuantos le tocaban quedaban curados»; cf., Mt. 4,14; 14,34-36; Hch 5,16. Cf., Filóstrato, Vida de Apolonio de Tiana (cf. trad. de A. Bernabé, Colecc. Clásicos redos 18,44), III 39; IV 20.45; VI 43, etc.

14 Expresión parecida en Mt 4,24; 8,16; 10,8; Hch 5,16, etc.

15 Según los Hechos de Nereo (a1 comienzo) era un fiel discípulo y se llamaba Tito.

16 Cf. Is 26,19 y especialmente Mt 11,5: «Id y contad a Juan lo que oís y veis: 
Los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen… «
Ε1 apóstol, como seguidor conspicuo, está dotado de los mismos poderes taumatúrgicos que el Maestro.

17 Aparte de los evangelios (episodio de 1a suegra de Pedro: Mt 8,14 y par), Clemente de Alejandría (Strom. III 6,52) y Epifanio (Haereses 30,22) testimonian que Pedro estaba casado y tenía hijos.

18 Los Hechos de Nereo y Aquileo (s. V) nos dicen el nombre de 1a doncella: Petronila (derivado del nombre de Pedro por etimología popular, ο bien tomado el nombre de una cristiana mártir, cuya memoria se celebraba en las catacumbas de Domitila): de Petronilla vero filia domini mei Petri apostoli… bene nostis voluntate Petri paralyticam factam…; cf. nota 8 y C. Schmidt, Petrusakten, ρ. 16. Indirectamente, estos Hechos de Nereo nos indican que en el s. V los Hechos de Pedro eran bien conocidos y utilizados.

19 Cf. Jn 1,12: «Les dio poder de hacerse hijos de Dios a los que creen en su nombre»; 2,23, etc.; cf: 1 Jn 3,23.

20 Ε1 tema de 1a sonrisa del Apóstol es relativamente frecuente en los Hechos apócrifos, cf. : especialmente ActAn (p. 60,21.22 L-B); ActJn (pp. L-B: 186,14); (L-Β: 205,8); ActPhil 65 (L-Β: 27,6); 77 (L-B: 30,4); 78 (L-Β: 30,22); 126 (L-Β: 55,6) y en ActVerc, cap. 6 (L-Β pp. 51 ss.).

21 Cf. análogamente, Μc 13,32: «Mas de aquel día (1a venida del Hijo del Hombre) nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre».

22 Cf. Lucas 1,37: «Porque ninguna cosa es imposible para Dios».

23 En los Hechos apócrifos, el milagro realizado por los apóstoles no es siempre un signo para robustecer 1a fe (como, por ejemplo, y preeminentemente en el Evangelio de Juan). La mayoría de las veces sirve para poner en evidencia el simple poder de Dios y, consecuentemente, el del su enviado, el apóstol.

24 La escena puede estar inspirada en 1a de Mateo 9,5-8: curación de un paralítico.

25 Comparar también esta escena con 1a de Mc 2,1-12: curación de un paralítico en Cafamaún.

26 Cf. Mt 7,7 y paralelos: «Pedid y se os dará… llamad y se os abrirá… «

27 Cf. ActVerc 1 (L-B pp. 45 s.); ActTh 41 (L-B 159,5).

28 En un texto que pertenece a1 ciclo de los Hechos apócrifos de Pedro, Epistola Titi, discipuli Pauli(texto latino en L. Vouaux, Les Actes de Pierre. Introd., Trad. et Commentaire. París 1922, 39; versión alemana de A. de Santos Otero, en W. Schneemelcher, Neutestamentliche Apokryphen 4II [1964], 90 ss.) encontramos un episodio con una enseñanza muy parecida. Se titula «La hija del hortelano» y reza así: «Había un hortelano que tenía una hija única, virgen, y suplicó a Pedro que rogara por ella. Así 1ο hizo y el apóstol respondió a1 padre que el Señor habría de concederle 1ο que fuera útil para el alma de la doncella. Υ, a1 punto, cayó muerta la muchacha. ¡Oh digna ganancia, siempre estimada por Dios: escapar de 1a audacia de 1a carne y mortificar 1a gloría de la sangre! Pero aquel anciano, desconfiado, y Sin comprender 1a grandeza del favor celeste, ignorando, en efecto, los beneficios divinos, suplicó a Pedro que le resucitara su hija única. Así ocurrió, y no muchos días después entró como huésped en casa del viejo un hombre. Fingiéndose creyente, sedujo a 1a muchacha y desaparecieron los dos hasta hoy».

29 Las visiones son un medio común de comunicación divina en los Hechos apócrifos: cf. Martirio de Andrés prius, 8 (L-B: 50,18); ActJn 18 (L-B: 160,5); 21 (L-Β: 162,24); 106 (L-Β: 204,3: var. lectio);Martirio de Mateo 3 (L-Β: 219,9); 16 (L-Β: 237,3); ActPhil 148 (L-Β: 89,16); ActTh 1 (L-Β: 100,9); 145 (L-Β: 252,25); ActBarn 3 (L-Β: 293,1.7); 7 (L-Β: 294,23). En los Hechos de Pedro (ActVerc), cf. L-Β, pp. 45,9; 46,6; 49,24; 50,15; 51,31; 52,17; 62,20; 63,12; 68,31; 70,6; 77,24; 88,5.

30 Probablemente no en un baño público, para ambos sexos, a1 que no tenían costumbre de ir los cristianos -para el autor de estos Hechos hubiera sido impensable- sino en un rio (en el entorno de Jerusalén [?]) ο en el mar [?]).

31 Por el contexto, y por los documentos posteriores que se refieren a los ActPt y que narran de algún modo una historia similar -según hemos señalado más arriba-, se deduce que pasó 1ο siguiente: ante 1a negativa de los padres a concedérsela como esposa, Ptolomeo secuestra a 1a hija de Pedro, ya por sí mismo o por medio de sus servidores. Cuando el Apóstol tiene noticia de ello, eleva a Dios sus súplicas para que Éste se digne conservar 1a virginidad, de su hija. A1 instante atiende Dios 1a plegaria de su servidor y 1a hija de Pedro queda hemipléjica, de modo que el pretendiente no puede llevar a cabo sus propósitos de casarse con ella.

32 La luz es una de las características típicas de toda epifanía en 1a Antigüedad; véase el artículoEpiphaneia de Pfister en 1a Real Enciclopedia Pauly-Wisowa.

33 La escena se inspira probablemente en casos análogos de los evangelios como el bautismo de Jesús (Mt 3,13 ss. y par.) ο 1a transfiguración (Lc 9,28 ss. y par.).

34 Cf. ActVerc 2, a1 final (L-B 47,29). Cf. Rom 9,23: «Los ‘vasos de misericordia’ que de antemano Dios ha preparado para 1a gloria».

35 Esta expresión, generalizadora, parece dar a entender un encratismo del más puro estilo: aquel que extiende a todos los cristianos 1a recomendación de no hacer uso del matrimonio.

36 ¿Anticipa el autor 1a conversión de Ptolomeo que tiene quizás lugar después de 1a visión? ο ¿era Ptolomeo ya antes cristiano, aunque, desde luego, no encratita? Esta segunda hipótesis es más plausible, dado que 1a voz celeste en la visión reconviene a Ptolomeo como creyente.

37 Cf. 1 Tim 5,2. Ε1 autor recomienda a1 encargado de velar por 1a comunidad que amoneste «a las jóvenes como hermanas, con toda pureza«.

38 Es decir, el mismo Espíritu que habita en los dos: cf. ActPt 39 = Martirio de Pedro 10 (L-B 98,1-2): «Ε1 Espíritu que está en mi te ama, te habla y te mira«. Cf. 1 Cor 12,13: «Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados«.

39 Cf. Jn 1,14; 2,11, etc.

40 La frase tiene poco sentido en el contexto. Schmidt (Petrusakten, 22-23) reconstruye: «… Contó 1ο que le había ocurrido. (Entonces puse mis manos sobre sus ojos y dije así: Recobra 1a vista) por 1a virtud de Jesucristo, nuestro Señor«.
Para Vouaux, 1a inserción es inútil, puesto que Ptolomeo es ya cristiano (cf. nota36) y 1ο que le ocurre es «por el poder de Jesucristo».

41Cf. ActVerc 21 (L-B 68,23 ss.): Dos tipos de percepción: «Si existe en vosotros 1a fe que hay en Cristo, si está firme en vosotros, veréis por 1a inteligencia 1ο que no veis por los ojos, y si vuestros oídos están cerrados, estén abiertos dentro en vuestro espíritu«.

42 Cf. Jn 4,10: Escena de la samaritana: «Si conocieras el don de Dios… «.

43 De acuerdo con lo que se cuenta en el cap. 5 de los Hechos de los Apóstoles canónicos: episodio de Ananías y Safira.

44 Vouaux (ad locum) completa: «Y no tocamos nada del producto«.

45 Conforme a1 consejo de Jesús a1 joven rico que quiere alcanzar la perfección: «Si quieres ser perfecto, vete, vende cuanto tienes y dalo a los pobres» : Mt 19, 21 y par.

46 Aquí Pedro se dirige a1 cristiano que a1 principio le formuló 1a pregunta:¿Por qué no socorres a tu hija?: [p. 128]. Para 1a expresión, cf. Rom 1,1; Gál 1, 10, etc.

47 «Estad atentos y vigilad, porque ignoráis cuándo será el momento«: Μc 13,33; «Velad y orad para que no caigáis en 1a tentación«. Mt 26,41.

48 Cf. ActVerc 5, a1 final (L-B 51,4.8), donde el autor habla claramente de
«eucaristίa», nombrada aquí implícitamente.

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