Contrabajo y jazz entre amigos

Aparte de su importancia como músico, Jorge López Ruiz, más que un tipo de palabra, suele ser un tipo de muchas palabras. La noche del viernes pasado en Notorious, sin embargo, estuvo particularmente contenido en ese aspecto. Volcó casi toda su expansión a través de su contrabajo histórico y de una emoción —sobriamente disimulada—, la de reencontrarse con gente muy querida, haciendo y compartiendo lo que tanto le gusta y sabe hacer: jazz del mejor, junto a músicos talentosos, acercándose de vez en cuando a algunos de sus otros géneros preferidos.

La excusa, esta vez, era “la semana de Piazzolla”. Micrófono en mano, “el flaco” protestó por el hecho de que se celebrara la fecha de la muerte de Astor en vez de la de su nacimiento. Luego de un breve discurso inicial le rindió homenaje en más de un sentido. Dedicándole el show en general, interpretando su gran tema “Milonga del ángel”, y agregando una osada y exquisita versión del tango “La última curda”, cantado por su hija Cecilia, acompañada sólo por su contrabajo y alcanzando ambos una dimensión de inusitada belleza.

Todo lo restante, antes y después, fue jazz. Desde un tema de Lee Konitz basado en Cole Porter —“Subconscious Lee /¿Qué es esto llamado amor?”—, pasando por Monk y rindiendo culto al también contrabajista y enorme Ray Brown. En armónica complicidad con Jorge Cutello en saxo alto, flauta y voz, Germán Boco en batería y Tomás Fraga en guitarra (un músico sin techo, se escuchó decir), López Ruiz elaboró melodías extremadamente agradables, más bien clásicas y a su vez distantes del free jazz del que fue cultor durante muchos años.

Sus discos se han vendido hasta en la China, además de diversos países occidentales, y esto comprende exclusivamente su producción jazzística, no grabaciones de la época en que, además, fue arreglador, compositor y/o director de orquesta de cantantes populares como Sandro, Leonardo Favio y Piero. Formado musicalmente en sus inicios por Alberto Ginastera, partir de la insistencia de Piazzolla (ver video), JLR, como se lee en el título de una de sus grabaciones de larga duración, ha tocado con otros grandes como Lalo Schifrin, el Gato Barbieri, Baby López Furst y Tommy Flanagan, entre muchos.

El flaco, un prócer de nuestro jazz, ya ha cumplido hace tiempo los cuarentaicinco. No es tan sencillo dar con él en un recital. Pero está grabando un CD con el cuarteto que registrará en forma indeleble esta bienvenida etapa suya. 

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