Conociendo Corrientes Argentina

Corrientes es una provincia argentina, situada en el nordeste del país, con capital en la ciudad de Corrientes.

La delimita al norte y oeste el Río Paraná, que la separa del Paraguay y las provincias de Chaco y Santa Fe; su linde este está marcado por el río Uruguay, que la separa de Uruguay y Brasil; los ríos Guayquiraró y Mocoretá marcan su frontera sur con la provincia de Entre Ríos. Al nordeste una frontera artificial la une con la provincia de Misiones.

La provincia de Corrientes forma parte de la Mesopotamia argentina, llamada también litoral. Es una provincia llana, cuyas mayores alturas están en la región este; hacia el oeste hay una serie de escalones cuyas alturas disminuyen hasta llegar al río Paraná.

El área de los esteros y lagunas del Iberá, que cubre un cuarto de la superficie provincial, es una extensa depresión de suelos de derrame volcánico, cubiertos posteriormente por sedimentos de origen fluvial y eólico. El área exacta que ocupan los bañados varía según la altura de los ríos de la región, con los que está conectada subterráneamente; si bien la margen sur de la zona está claramente definida por el límite natural de la geología entrerriana —una zona de lomadas bajas que ocupa la mitad sur de la provincia—, sus fronteras noreste y noroeste no tienen solución de continuidad con el resto del paisaje.

El origen geológico de la zona no resulta claro. Las hipótesis más convincentes sugieren que la cuenca del Iberá estaría constituida por el antiguo cauce del río Paraná, del cual se desvió una vez la erosión hizo practicable el flujo a través del banco rocoso de los saltos de Yacyretá-Apipé. Avala esta teoría el origen aluvionario del suelo, compuesto por capas de arena y limo sobre un fondo impermeable de arcilla que impide el drenaje directo de las aguas. La circulación de las mismas se produce a través de los ríos Corriente y Miriñay, hacia las cuencas del Paraná y el Uruguay respectivamente. Las lluvias frecuentes, sobre todo durante la primavera y el otoño, reponen el nivel de los esteros, que no ha mostrado tendencias a la modificación en los últimos años.

El clima que predomina es subtropical sin estación seca, con precipitaciones abundantes y temperaturas elevadas, con escasas variaciones diarias y estacionales, sobre todo en el noroeste. El sur de la provincia presenta un clima más asociado con el templado pampeano.
La provincia de Corrientes abarca, grosso modo, la región que los guaraníes, antiguos habitantes de la zona, denominaban Taragüi. Es difícil determinar exactamente de cuando data la población de este territorio por los guaraníes nómadas, pero es probable que llegaran a él a mediados del I milenio adC, tras la escisión que separó a los tupí hablantes de ñe’engatu de los guaraníes propiamente dichos.

Los primitivos correntinos se establecieron a lo largo de la costa del Paraná, formando comunidades seminómadas, que perdurarían hasta bien entrada la época colonial [1]. Mantuvieron relaciones hostiles con otros de sus habitantes, los belicosos charrúas (pampidos), que luego dieron origen a la provincia de Entre Ríos en Argentina y a la República Oriental del Uruguay.

En diciembre del año 1527, Sebastián Gaboto, navegante veneciano al servicio de España, descubrió el río Paraná y el 31 de marzo de 1528, el río Paraguay, siendo, por lo tanto, el primero que avistó la costa oeste de Corrientes.

Cuando se concedió a Pedro de Mendoza el adelantazgo en la Región del Río de la Plata, por las Capitulaciones celebradas entre aquél y el Rey de España, Corrientes vino a quedar dentro de los territorios que se le otorgaban.

La ciudad de Corrientes fue fundada por el Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón con el auxilio de Alonso de Vera y Aragón, llamado el tupí, y Hernando Arias de Saavedra —Hernandarias— el 3 de abril de 1588. El Adelantado necesitaba hacerlo para cumplir las capitulaciones de su cargo; como estación de paso entre Asunción del Paraguay y Buenos Aires, el crecimiento de la región se vio favorecido. Torre de Vera y Aragón no permaneció en la nueva fundación, ya que siguió viaje a España para lograr la ratificación de su cargo.

Común pero errónea es la afirmación de que su fundador bautizó a la ciudad como San Juan de Vera de las Siete Corrientes; el acta de la fundación registra simplemente el de Ciudad de Vera, ampliado con el tiempo para honrar al patrono del fundador y luego apocopado en su forma actual. Los pobladores iniciales fueron 62 criollos y españoles procedentes de Asunción, a los que se sumaron otros 86 venidos de la ciudad de Concepción de la Buena Esperanza del Bermejo. El mismo movimiento dio origen ese año a Santa Ana de los Huácaras, Itatí y Santa Lucía, cuyos pobladores se tomaron en su gran mayoría de la población amerindia local.

Numerosas misiones jesuíticas se instalaron en el noreste de la provincia, donde desarrollaron una intensa y peculiar labor evangelizadora. Ésta fue el verdadero catalizador de la sociedad guaraní correntina, ya que la alianza de sus dirigentes políticos (los mburuvicha guazu) con la Compañía de Jesús les granjeó la protección temporal de la Corona de España frente a las presiones de los hacendados coloniales, interesados en someterlos a un régimen de encomiendas, y los saqueos de los bandeirantes brasileños.

No todas las tribus guaranítica se acogieron a este sistema, sin embargo; mientras un gran número de guaraníes se asentó en las misiones, otros: mbya, ache, kaiwa, chiripa, pai tavytera, tapiete y xeta; permanecieron hostiles y se retrajeron a las áreas más aisladas y remotas de la región.

La población guaranítica dio lugar a buena parte del tejido social que fue la base para la organización de la provincia actual, pese a que la expulsión de los jesuitas provocó el despoblamiento y la pérdida del territorio de las Misiones Orientales, que caería eventualmente en manos de los brasileños.

Cuando, por Cédula Real del 16 de diciembre de 1617, la gobernación inicialmente asignada a Pedro de Mendoza fue dividida en dos, la Ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes, quedó, junto con otras, en jurisdicción de la Gobernación del Río de la Plata.

La Real Ordenanza de Intendentes del 28 de enero de 1782, que modificó la organización administrativa del Virreinato creando las Gobernaciones Intendencias, hizo que Corrientes quedara asignada a la de Buenos Aires.

En el siglo XVIII, los conflictos entre los naturales de Corrientes y la gobernación de Buenos Aires, de la que dependían, fueron intensos; se debieron principalmente a la negativa a prestar servicio militar contra los habitantes de otras zonas o los nativos. En 1732 una sublevación comunera se alzó contra el gobernador Bruno Zavala, tomando el bando de los comuneros de Asunción; fue duramente reprimida por tropas enviadas desde la capital. 30 años más tarde, el gobernador Pedro de Ceballos se encontraría con una situación similar, provocada por la orden de reclutar milicias para abrir un camino real hacia el Tucumán.

Las represalias del gobierno central incluyeron el traslado al río Uruguay del transporte comercial que se desarrollaba en el Paraná, lo que fue un duro golpe a la economía local, basada en la construcción naval —proveyendo de carpintería naval a todo el Virreinato— y los tejidos destinados al autoabastecimento y la provisión de los mercados vecinos. Sumada en 1782 a la Intendencia de Buenos Aires, organizó finalmente un cuerpo propio de milicias, los Cazadores Correntinos, que durante las invasiones inglesas de comienzos del siglo XIX colaboraron en la defensa de Buenos Aires bajo el mando de Juan José Fernández Blanco.

La ciudad de Corrientes, dotada ya de clara identidad para la época de la independencia argentina, se alió con los criollos y españoles de Buenos Aires, pasando a formar parte de la alianza de provincias que formarían posteriormente la República Argentina.

Un Cabildo abierto reunido en Corrientes el 11 de marzo de 1814 eligió a Juan Bautista Méndez como gobernador de la provincia. El 20 de abril de ese año, el Cabildo declara la independencia de la provincia bajo el sistema federativo reconociendo al General José Gervasio de Artigas como Protector de los Pueblos Libres.

Establecida ya como una provincia autónoma de hecho, el Director Supremo del Estado Gervasio Antonio de Posadas, por Decreto del 10 de septiembre de 1814, dispuso formar las provincias de Entre Ríos y de Corrientes (ésta también con los pueblos de Misiones incluyendo parte del actual Brasil) separándolas de la Gobernación Intendencia de Buenos Aires y fijando sus respectivas jurisdicciones.

El ilustre Libertador don José de San Martín, nació en el pueblo de Yapeyú ubicado en la actual provincia de Corrientes, pero al momento de su nacimiento formaba parte del territorio de las antiguas Misiones Jesuíticas, donde se conservan las ruinas de su casa natal y un museo en su memoria. También el sargento Juan Bautista Cabral, de quien la leyenda afirma que en el combate de San Lorenzo dio su vida por el general San Martin, era correntino; Cabral nació en un pueblo llamado Saladas, ubicado a 110 km al sudeste de la capital.

Corrientes tomó partido por el bando artiguista en las luchas intestinas que siguieron y formó parte de la Liga de los Pueblos Libres encabezada por éste; representantes correntinos participaron del protocongreso de 1815, en que las provincias de la Banda Oriental, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe se declararon independientes de España y de toda otra potencia extranjera.

Entre 1818 y 1819, el gobierno de la provincia estuvo a cargo de Andrés Guazurary, lugarteniente de Artigas; rechazado de plano por el patriciado local por su origen guaraní, Guazurary fue sin embargo un gobernador prudente e ilustrado. A la derrota de Artigas, el gobierno provincial quedó en manos del Supremo Entrerriano, Francisco Ramírez, que poco después proclamaría la República de Entre Ríos, que comprendía también el territorio correntino.

Evaristo Carriego sería el gobernador militar del departamento de Corrientes durante la efímera República, período en el cual se fundaron no menos de 12 escuelas y se realizó el primer censo de la época postcolonial. Caído en julio de 1821 Ramírez por sus desavenencias con el santafesino Estanislao López, que se alió con el directorio porteño contra éste, una sublevación depuso a Carriego.

En Cabildo abierto se nombra gobernador a Ramón de Atienza, que convoca a un nuevo Congreso Provincial. Este dicta el 11 de diciembre 1821 el Reglamento Provisorio, primera Constitución correntina. El Congreso Provincial nombró gobernador a Juan José Fernández Blanco a fines de ese año.

Tras Fernández Blanco ocuparía el sillón del gobierno provincial una de sus figuras más decisivas, el brigadier general Pedro Ferré. Ferré aseguraría la región oriental de la provincia, en anarquía por el conflicto con los brasileños, que había llegado a las armas, con lo que dio forma definitiva al territorio provincial; firmaría también la paz con los caciques chaqueños, dando fin al sistema de reducciones, y fomentaría la economía de la región. Su relación con Buenos Aires, gobernada ya por Juan Manuel de Rosas, sería conflictiva; el centralismo porteño, no menor en la etapa federal que durante el precedente Directorio, llevaría que en 1839 el gobernador Genaro Berón de Astrada se aliase al oriental Fructuoso Rivera contra Rosas.

La derrota en batalla de Pago Largo pondría fin a ese intento, pero daría pie a un sordo y continuado conflicto con Buenos Aires, que se prolongaría en la campaña de José María Paz y luego en la adscripción del gobernador Miguel Virasoro, yerno de Ferré, al pronunciamiento de Justo José de Urquiza. Los correntinos se batieron contra Rosas en Caseros y serían una facción de peso en la Confederación Argentina.

Durante la Guerra de la Triple Alianza el territorio fue invadido por tropas paraguayas.

Por el Convenio Interprovincial firmado en Buenos Aires, el 18 de julio de 1978, las provincias del Chaco y de Corrientes solucionaron el diferendo por la posesión de islas en el Río Paraná, definiendo completamente sus fronteras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *