Conciencia de Éxito

HONGOS

Uno de los puntos de partida del desarrollo personal, familiar, organizacional o social es el autoconocimiento, que nos lleva a concientizar y reconocer nuestra realidad presente. El autoconocimiento aumenta nuestra capacidad de «darnos cuenta» de donde estamos y por qué. Y a medida que tenemos el conocimiento sobre nuestra situación objetiva y nuestro comportamiento en los diferentes momentos de la vida, y al aceptar ese «darnos cuenta» podemos tomar decisiones y actuar al respecto. Es una fantástica trilogía: DARNOS CUENTA, ACEPTAR Y ACTUAR.

La mayoría de las veces sentimos temor de iniciar el proceso de profundización. Lo primero que viene a nuestra mente son aquellas cosas que no nos gustan de nosotros, aquellas que no hemos podido lograr o la sospecha de algo desconocido que no nos va a agradar. Más allá de esos temores, de lo que pensemos o hagamos, tenemos un gran tesoro que alberga dones, dones propios de los seres humanos. Cada uno de nosotros tiene un don único que tiene que ver con su propósito en la vida, «…Todo el mundo tiene un propósito en la vida …un don único o talento especial para ofrecer a los demás. Y cuando combinamos ese talento único con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu, que es la última meta de todas las metas.» D. Chopra.

El uso de los dones residentes en nuestra esencia, dependerá de nosotros y de nuestra claridad para que trabajen a favor o en contra nuestra. Nuestro deber es descubrirlos y, basándonos en principios y valores, ponerlos a trabajar para nosotros impactando así favorablemente el entorno. «…La fuente de toda creación es la consciencia pura… la potencialidad pura que busca expresarse para pasar de lo inmanifiesto a lo manifiesto. Y cuando nos damos cuenta de que nuestro verdadero yo es la potencialidad pura, nos alineamos con el poder que lo expresa todo en el universo» * D. Chopra.

Es ahí cuando nos volvemos influyentes en nuestro medio, sea familiar, laboral o social. Un líder influyente es aquel que a través de sus dones ha logrado victorias privadas que lo van impulsando en armonía hacia sus victorias públicas. La influencia requiere de dos características fundamentales:

Integridad: coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.

Maestría personal: Conocimiento sobre la materia y habilidad para transmitir hábilmente esos conocimientos.

Desde el autoconocimiento, la concientización y los dones descubriremos la coherencia en nuestras vidas; tomaremos más fuerza, transformando la lucha y la insatisfacción en victorias placenteras y armónicas, disfrutando cada vez más el aquí y el ahora en éxito. Alineándonos con la ley del menor esfuerzo.

«…La inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad… con despreocupación, con armonía y con amor. Y cuando aprovechamos las fuerzas de la armonía, la alegría y el amor, creamos éxito y buena fortuna con facilidad.» D. Chopra.

De acuerdo a la psicología transpersonal, el ser humano es holístico (*), es decir, está conformado por cuatro dimensiones interconectadas entre sí: Cuerpo, Mente, Emoción y Espíritu. Día a día comprobamos que lo que ocurre en una de las dimensiones afecta a las otras, así como también un resultado positivo obtenido en una dimensión impacta a la otra. Una forma esencial para lograr cambios en nuestros resultados es a través del trabajo con el pensamiento. Los pensamientos, como las palabras, son muy poderosas, pueden deprimir o elevar, enfermar o curar, condenar o bendecir; conociéndolos, y utilizándolos sabiamente, disfrutaremos de un verdadero tesoro. Si quieres saber qué pensamientos hay dentro de tí, observa tus resultados.

«Todo lo que somos surge con nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos hacemos el mundo.» Buda

Existen dos leyes básicas sobre el pensamiento, una es: TODO AQUELLO QUE YO PIENSO Y CREO SE HACE REALIDAD, y la otra: TODO AQUELLO EN LO QUE TANTO ME OCUPO PENSANDO (consciente o inconscientemente) SE EXPANDE, SE ENGRANDECE.

«La proyección es la base de la percepción. El mundo que ves es lo que tú has puesto en él y nada más. Es el testimonio de tu estado mental, la imagen exterior de tu estado interior. Tal como un hombre piensa así percibe. Por lo tanto, no intentes cambiar el mundo, opta por (cambiar) tu manera de pensar en el mundo.» Anónimo. Curso de Milagros.

Recuerda: no estás limitado a tus pensamientos, tú no eres tus pensamientos, sino el creador de los mismos, tú puedes ser lo que quieres ser, sólo necesitas, TIEMPO, ENERGIA y ESPACIO.

«El ser humano es un todo y su comportamiento se manifiesta tanto en el nivel de la actividad como en el mental, así pues, pensamientos y acciones están hechos del mismo material por lo que pueden ser traducidos y trasladados de un nivel a otro» Dr. F Perls.

En fin, al ocuparte de ti a través de la auto-indagación, detectando tus pensamientos limitantes sobre ti y el mundo, y al transformarlos, estarás amándote y, a partir de ahí, amando a los demás.

«…el universo opera por medio de un intercambio dinámico… dar y recibir son aspectos (…) del flujo de la energía del Universo. Y, si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos, mantendremos la abundancia del Universo circulando en nuestra vida.» D. Chopra.

Transformando tus pensamientos transformas el mundo y, así, podrás vivir en celebración de la vida día a día.

Uno de los dones más poderosos del ser humano es la imaginación, la capacidad de imaginar cualquier hecho o cosa, la imaginación es la base de los sueños.

Recordemos la célebre frase: «El mundo es de los hombres que sueñan». Todos hemos soñado alguna vez. Ahora bien, ¿dónde radica la diferencia entre los que tienen el mundo que sueñan y los que no lo tienen?. Para mi la diferencia radica en la creencia y la acción, es decir, hacer real lo que es ideal. Cuando se trata del futuro hay tres clases de personas: aquellas que dejan que ocurra, aquellas que hacen que ocurra y aquellas que se preguntan ¿qué ocurrió?.

Casi todo ha sido imaginado o soñado antes de ser realizado. Todos tenemos la capacidad de soñar, algunos lo practicamos conscientemente, otros no. Muchas personas al soñar tienen una serie de creencias: «Ese es un mero sueño», «No pierdas el tiempo soñando», «Hay que aterrizar» o «De que me ha servido soñar hasta ahora». Si emprendemos un proceso científico ante cualquiera de estas creencias veremos que están bien sustentadas por experiencias propias y que la cadena puede seguir infinitamente, una creencia limitante genera una realidad limitada que a su vez va a reforzar la creencia que la generó.

La creencia positiva y la acción son la clave para cambiar el curso a este círculo vicioso, para transformarlo en un círculo virtuoso.

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