COMUNIDADES JUDIAS EN URUGUAY

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Comité Central Israelita del Uruguay
E-mail: cciu@cciu.org.ar
Página web: www.cciu.org.uy

Comunidad Israelita del Uruguay
E-mail: comunidad@kehila.org.uy
Página web: www.kehila.org.uy

Comunidad Israelita Sefaradí del Uruguay
E- mail: comsefar@adinet.com.uy

Nueva Congregación Israelita
E-mail: secretaria@nci.org.uy
Página Web: www.nci.org.uy

Comunidad Israelita Húngara
E-mail: cihdu@adinet.com.uy

Población total 3 300 000 habitantes ~ Población judía estimada: 1% del total

Vida comunitaria
La gran mayoría de los judíos de Uruguay vive en Montevideo, pero también existen comunidades organizadas en Paysandú y en Maldonado. Un 75% de los judíos del país son de origen europeo del este, de los cuales un 14% provienen de Europa occidental y 11% son Sefaradim.
Todas las organizaciones judeo-sionistas del país están representadas por el Comité Central Israelita del Uruguay, fundado en el año 1940 para cubrir la necesidad de un organismo coordinador y centralizador. Existen casi sesenta instituciones que varían respecto de sus objetivos: religiosas, educativas, sociales, culturales, de beneficencia, movimientos juveniles, instituciones femeninas, asociaciones de amigos de universidades israelíes, representaciones de partidos políticos israelíes, etc.
La comunidad judía del Uruguay está integrada por unas diez mil familias y está organizada en cuatro comunidades: Comunidad Israelita del Uruguay (fundada en 1916. Judíos provenientes del este europeo. Idioma: Idish), Comunidad Israelita Sefaradí (Fundada en 1932, Idioma Ladino), Nueva Congregación Israelita de Montevideo (Fundada en 1940, idioma Alemán) y Comunidad Israelita Húngara (Fundada en 1932, idioma Húngaro).
En Uruguay existen colegios integrales con planes de estudios en español y hebreo que abarcan desde la educación inicial hasta la preuniversitaria. Estos son: Escuela Integral-Ariel e Instituto Yavne. Asimismo existe la Universidad ORT que cuenta con el reconocimiento estatal para proveer determinados títulos asimilados a los de la Universidad de la República.
La colectividad judía patrocina cursos permanentes sobre Talmud y Judaísmo en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, en la Universidad ORT y en otras universidades privadas (Universidad Católica y Universidad de Montevideo).

Las cuatro comunidades conjuntamente con el Keren Hayesod publican la revista «En Comunidad». Asimismo diversas instituciones editan revistas informativas, diarios, o disponen de espacios radiales y televisivos para su difusión. También existen iniciativas privadas como el «Semanario Hebreo», un medio escrito de difusión semanal que se edita desde hace 45 años y un programa semanal en el canal oficial de televisión.

Las diversas sinagogas que existen en Uruguay ofrecen servicios ortodoxos o conservadores que cubren las diversas necesidades religiosas. El alimento kosher, localmente producido e importado, está disponible fácilmente. Hay varios restaurantes kosher, principalmente en instituciones judías.

Asimismo, con relación a la recordación del Holocausto, se ha construido en Montevideo un memorial al Holocausto del Pueblo Judío, declarado como «Patrimonio Histórico y Cultural del Uruguay» y existe un Museo conmemorativo, instalado en la sede de la Comunidad Israelita del Uruguay. A su vez, existen diversos monumentos en la ciudad capital del país, entre ellos el Monumento a Golda Meir, adyacente al Teatro Solís; el Monumento a Albert Einstein, en el Parque Rodó; el Monumento a Raoul Wallenberg, en Parque Batlle y la Plaza Maimónides, en Carrasco.

Historia de la Comunidad Judía del Uruguay
La historia de la comunidad judía de Uruguay es paralela a la del país, que ha sido un intermediario geográfico entre Brasil y la Argentina. Uruguay no tuvo una inquisición activa y hay algunos rastros de conversos que vivieron en el siglo XVI.
La comunidad judía actual tiene sus orígenes en el año 1880. Para muchos judíos, Uruguay era una estación temporal en su viaje a la Argentina o Brasil.
En 1909 había ciento cincuenta judíos que vivían en Montevideo. Antes de 1916 ya había suficientes judíos Ashkenazim para formar un chevra kadisha y en 1917 para abrir la primera sinagoga. En 1918 había unos mil setecientos judíos en Uruguay, 75% de ellos eran Sefaradim (de los Balcanes, de Siria, de Chipre, de Marruecos, de Egipto, de Grecia, de Turquía y de Francia) y el resto de Europa Oriental (sobre todo de Rusia, de Polonia y de Lituania).
En Paysandú ya había judíos dispersos antes de 1916 y en ese mismo año llegaron un grupo grande de familias de Brasil y sobre todo la concreción de «LA COLONIA 19 de Abril» hace 90 años. La Sociedad Israelita de Paysandú se creó formalmente en el año 1929 con Personería Jurídica (en la ciudad de Paysandú) con gente que siguió arribando desde Montevideo y Argentina, contando con 77 años de existencia oficial.
Entre los años 1925 y 1928 así como también en 1933 muchos judíos se fueron a la Argentina. A comienzos de la Segunda Guerra Mundial, Uruguay impuso limitaciones a la inmigración. Sin embargo, en 1939 unos dos mil doscientos judíos, provenientes en su mayoría de Alemania, lograron entrar. Lo mismo ocurrió en 1940 con los trescientos setenta y tres judíos que llegaron. Después de la guerra, los judíos de Hungría y de Oriente Medio también buscaron refugio en Uruguay.

Pese a las divergencias, los judíos inmigrantes de Uruguay construyeron con profundo sentido solidario, una colectividad en la que diferentes sociedades filantrópicas ayudaron a los nuevos inmigrantes. Respondiendo a necesidades vitales, pronto se contó con sinagogas, cementerio judío, escuelas y bibliotecas y periódicos en idisch, ladino y castellano.
Provenientes en general de hogares modestos, los inmigrantes trabajaron duramente en las más diversas actividades, tanto en la industria frigorífica y en la compañía de tranvías, como en la venta ambulante, en el comercio y en pequeños talleres de confección y carpintería. Asimismo quienes se afincaron en el interior del país, formaron algunas cooperativas agrícolas.
Habían llegado a un país libre, abierto a los inmigrantes de todas las procedencias, donde la Iglesia estaba separada del estado y en el que, los gobiernos no pretendían imponer una determinada forma de vida. En ese marco, encontraron posibilidades de ascenso social y se incorporaron a las clases medias. Con claro sentido de su identidad, se fueron integrando gradualmente a la sociedad, especialmente en el caso de los hijos ya nacidos en el Uruguay. La inquietante situación europea con el crecimiento del nazismo y del fascismo, y las consecuencias sociales en nuestro país, hizo que la colectividad judeo-uruguaya se organizara y librara una intensa lucha, en colaboración con los sectores democráticos de la sociedad uruguaya.

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