COMUNIDADES JUDIAS EN BRASIL

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CONIB – Confederaçao Israelita do Brasil
e-mail: conib@conib.org.br
Página Web: www.conib.org.br

FISESP – Federação Israelita do Estado de São Paulo
E-mail: fisesp@fisesp.org.br
Página Web: www.fisesp.org.br

FIERJ – Federação Israelita do Estado do Rio de Janeiro
E-mail: : fierj@fierj.org.br
Página Web: www.fierj.org.br

Población total 183,888,941 ~ Población judía 130 000

Vida comunitaria
La comunidad judía de Brasil se caracteriza por ser una federación, por lo cual los judíos en cada estado tienen sus propias organizaciones. El organismo central que representa a todas las federaciones y a las comunidades es la Confederaçao Israelita do Brasil (CONIB), fundada en 1951. En el país existen aproximadamente doscientas asociaciones destinadas a promover la actividad sionista, la educación judía, la cultura, y la caridad. La mayoría de las actividades judías se lleva a cabo en el club de Hebraica en Sao Paulo. Todas las organizaciones sionistas internacionales importantes están representadas en el Brasil. El hospital Israelita Albert Einstein, apoyado por la comunidad de Sao Paulo, está considerado como el mejor del país.
La gran mayoría de los judíos brasileños es Ashkenazi y vive en las dos ciudades más grandes: Sao Paulo, donde hay noventa mil y Río de Janeiro donde habitan cuarenta mil. Existen comunidades más pequeñas en Bahía, Belem, Manaus, Porto Alegre, Recife y también en áreas más alejadas.
Brasil se caracteriza por la coexistencia armoniosa de varios grupos étnicos. Sin embargo, han habido manifestaciones ocasionales de anti-semitismo. Existe una coalición impresionante de los intelectuales, clérigos, y hombres de Estado, quienes son un componente importante en la lucha contra racismo y anti-semitismo. El éxito de los judíos, y la atmósfera liberal y tolerante en la cual viven, han acelerado el paso de la asimilación.
El Ministerio Nacional para la Educación y la Cultura es el que se ocupa de estas dos áreas y cada estado tiene su propio comité. Sao Paulo tiene seis escuelas ortodoxas y cuatro tradicionales. Hay varias escuelas judías en Río de Janeiro y también por su parte, la Universidad de Sao Paulo ofrece estudios judaicos. Existen periódicos judíos en portugués, incluyendo Tribuna Judaica, Morashá y Shalom.
Los movimientos de la juventud de Hashomer Hatzair, de B’nai Akiva, Chazit Hanoar, Netzach y de Habonim Dror son activos en el Brasil. Hay clubs de deporte afiliados con Hebraica en Sao Paulo y Río de Janeiro que proporcionan esparcimiento y recursos culturales.
La mayor parte de la comunidad judía en el Brasil se identifica como sionista. Hasta la década del 30, bajo la influencia de los inmigrantes europeos del este, la orientación religiosa principal era ortodoxa, pero con la llegada de judíos de Europa central también se introdujo el movimiento reformista. Hoy, la mayoría de las sinagogas son conservadoras o reformistas. En años recientes, el movimiento de Chabad ha hecho incursiones en Sao Paulo, estableció varias sinagogas, varias Mikvaot y un jardín de infantes. En ambas comunidades, el alimento kosher es fácilmente disponible y también hay un gran número de restaurantes kosher.

Historia
Brasil está impregnado de historia judía, en los lugares más inusuales. Las ciudades brasileñas están influenciadas en muchas formas por su herencia católica ? el Cristo Redentor, en Rio de Janeiro, es un ejemplo que lo atestigua. Sin embargo, y aunque la comunidad judía de Brasil tan sólo cuenta con 130.000 residentes (dentro de una población de 185 millones) el judaísmo siempre ha jugado un importante rol en la vida del Brasil. La profesora Anita Novinsky, especialista en cultura judía de la Universidad de Sao Paulo, dice, orgullosa, ?Brasil fue hecho por judíos?.
El lazo entre el pueblo judío y Brasil comenzó a fines del siglo XVI. Durante los viajes de Colón, Gaspar de Gama (que era judío de nacimiento) acompañó al administrador portugués Pedro Alvares Cabral a Brasil. Poco después, la presencia judía en Brasil, que lleva medio milenio, comenzó escribirse en la historia del ?nuevo mundo?.
Muchos judíos que escapaban de la Inquisición fueron a Brasil, muchos como conversos (por obligación) que siguieron practicando su fe judía en secreto. Cuando, alrededor de esa época, comenzó a practicarse la agricultura en Brasil, las comunidades judías se involucraron en las primeras plantaciones de azúcar. En 1646, había más de 50.000 judíos europeos en Brasil, la mayoría de ellos, conversos.
Los holandeses tomaron el noreste de Brasil, y permitieron la inmigración judía en esa área, y la práctica abierta del judaísmo. La primera sinagoga de América fue construída en Kahal Zur, en la provincia de Recife, en 1636. En las provincias controladas por Alemania, la comunidad judía prosperó, involucrada en las plantaciones de azúcar, las granjas y la esclavitud. Aunque cueste admitirlo, muchos judíos del Brasil estaban involucrados en la venta de esclavos.
Hacia 1645, había 1500 judíos alemanes en la región. Era una comunidad organizada, con una Torá, un fondo de tzedaká y un comité ejecutivo.
Otros judíos, que también huían de la Inquisición en Portugal, fueron a parar a Sao Paulo, pero pronto desaparecieron. Se asumió que se habían asimilado al resto de la población, aunque recientemente se encontraron tribus que viven dentro de la selva amazónica y practican los rituales y tradiciones judías.
En 1647, las autoridades portuguesas de Brasil arrestaron a Isaac de Castro por enseñar prácticas judías, y lo enviaron de regreso a Portugal, donde fue quemado en la hoguera.
Una guerra de 9 años entre Portugal y Alemania expulsó a esta última de Brasil en 1654. Muchos judíos emigraron a New York y a Europa. Aquellos que decidieron permanecer en Brasil, se mudaron al interior del país, donde formaron estancias.
En 1655, los portugueses cerraron el principal símbolo de la judería portuguesa, la sinagoga de Kahal Zur. Este templo se reabrió recién en 2002, gracias a la generosidad de la familia Safra, dedicada a la actividad bancaria. Hoy, la sinagoga más antigua de las Américas es un popular centro cultural.
Portugal abolió la discriminación contra los judíos por decreto real en 1773. En 1822, Brasil logró la independencia de Portugal. Así, varias comunidades judías comenzaron a resurgir en otras áreas.
En 1824, judíos marroquíes inauguraron la primera sinagoga de Belem, una ciudad del norte de Brasil. La llamaron Porta Do Ceu (Puerta de Cielo). En Manaus, sobre el río Amazonas, una comunidad sefaradí comenzó a crecer durante la Primera Guerra Mundial.
La Asociación de Colonos Judíos conformó el primer asentamiento agricultor en Santa María, al sur de Brasil, en 1902. Al año siguiente, un segundo asentamiento se produjo en Bessarabia, donde 37 familias se instalaron.
Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, había sólo 7.000 judíos en Brasil, a los que, alrededor de 1920, se le sumaron más de 30.000 inmigrantes judíos europeos. En ese momento, había 20 escuelas judías en funciones. El número de judíos se incrementó nuevamente, más tarde, con la llegada de 3.500 judíos del norte de África.
En cuanto al gobierno, en 1967, seis judíos fueron electos para el Parlamento Brasileño. En ese momento, había ya 140.000 judíos en el país, la mayoría en Río de Janeiro, Sao Paulo y Porto Alegre.
Durante los 70, hubo una pequeña actividad antisemita, con algunos graffitis, y la distribución de propaganda del grupo ultraderechista ?Tradicao, Familia e Propiedade?.
En 2005 hubo un resurgimiento del antisemitismo con posters y volantes de propaganda islámica y palestina. En un episodio, un grupo de jóvenes judíos fueron atacados a cuchillazos, resultando uno de ellos gravemente herido.
La comunidad judía de Brasil ha estado en constante alerta ante la posibilidad de un atentado terrorista luego de que Buenos Aires sufriera los ataques a la Embajada de Israel, en 1992, y a la AMIA, en 1994.

Datos curiosos
Los arquitectos judíos son responsables de muchas de las construcciones modernas en el Brasil. En 1930, Gregori Ruso-Warchavchik construyó en Sao Paulo la primera casa moderna del país. El arquitecto brasileño más prolífico, trabajando en el estilo americano de los rascacielos, fue Rino Levi. El trabajo de Henrique Mindlin cambió el horizonte de Río de Janeiro y Elias Kaufman trabajó en los planos para Brasilia, la nueva ciudad capital del país.

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