Comunicado Arzobispado de Buenos Aires y toda Argentina – Fallecimiento del Patriarca Ignacio

Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa del Patriarcado de Antioquía

Arzobispado de Buenos Aires y toda Argentina

 

L591/1212

 

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 5 de diciembre de 2012.-

 

Comunicado Oficial por el fallecimiento del Patriarca de Antioquía

Su Beatitud Ignacio (IV) Hazim

 

«Sin el amor, estamos muertos y nuestro mundo sería un cadáver»

Patriarca Ignacio IV de Antioquía

(+1921-2012)

 

¡Un duelo cayó sobre el Pleroma de la Iglesia Ortodoxa en el mundo! Su Beatitud Ignacio IV, Patriarca de la Gran Ciudad de Dios Antioquía y de Todo Oriente, nació en el cielo en este día en que la Iglesia conmemora a San Sabas el Santificado.

 

La Iglesia Ortodoxa de Antioquía, donde los cristianos fueron llamados por primera vez como tal (Hechos de los Apóstoles 11, 19-26), la que fue fundada por los corifeos de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, pierde su Padre y guía espiritual de un momento muy doloroso en todo el Oriente Medio y Siria y el Líbano en particular. El pleroma de la Iglesia Ortodoxa también perdió en Ignacio IV de Antioquía a uno de sus dirigentes más significativos.

 

Nació en 1921 en la ciudad de Mhardeh en la provincia de Hama, Siria, Ignacio IV de Antioquía fue elegido Patriarca Ortodoxo de Antioquía en 1979 en un momento muy sensible de la vida de la Iglesia, en un Oriente Medio constantemente agitado y amenazado por guerras, disturbios y codicias. Conducía con gran dignidad, pero también con valentía y determinación inquebrantable, el renacimiento y el posicionamiento de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía, cuyas raíces se remontan a los tiempos apostólicos.

 

Ignacio IV, quien solía a menudo repetir que “sin el amor, estamos muertos y nuestro mundo sería un cadáver”, era un gran pastor, un guía espiritual para los cristianos de Medio Oriente, como así también un constructor infatigable. Sus contribuciones a la irradiación de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía son múltiples e innumerables. Cabe destacar que fue uno de los fundadores, en 1942, del Movimiento de la Juventud Ortodoxa del Patriarcado de Antioquía, movimiento que contribuyó al renacimiento de la vida litúrgica y espiritual de la Iglesia Antioquena. Luego, fundó el Instituto de Teología San Juan Damasceno en Balamand (El Líbano) como así también la Universidad de Balamand, la que luego se transformó en uno de los más importantes campus académicos y universitarios de Medio Oriente. Además, fue uno de los fundadores del Movimiento de la Juventud Ortodoxa en el mundo, “Syndesmos”. El difunto Patriarca era igualmente co-presidente del Consejo de Iglesias de Medio Oriente, como así también, desde 1961, contribuyó por medio de su labor ecuménica a la tarea que lleva a cabo el Consejo Mundial de Iglesias.

 

Siendo obispo, visitó Argentina en 1962 en el marco de un encuentro del Consejo Mundial de Iglesias, y en 1984, como Patriarca de Antioquía.

 

S.E.R. Metropolita Siluan junto a los clérigos y los fieles de nuestra Iglesia elevan sus oraciones conjuntamente a toda la Iglesia por el eterno descanso en paz del alma de Su Beatitud el Patriarca Ignacio de Antioquía.

 

¡Que su memoria sea eterna!

 

Nota biográfica sobre el Patriarca Ignacio IV

 

Su Beatitud Ignacio IV (Hazim) fue el ciento diecisiete sucesor de San Pedro en la Sede de Antioquia.

 

Nació en 1921 en la aldea de Mharde cerca de Hama en Siria. Es hijo de una piadosa familia Ortodoxa y desde pequeño se sintió atraído a los servicios litúrgicos. Decidió estudiar en Beirut, Líbano, la carrera de Filosofía en la Universidad Americana de Beirut, y estando allí ingresó al servicio de la Diócesis de Beirut, primero siendo un colaborador del Santo Altar y luego siendo ordenado al Diaconado. En 1945 partió a París donde estudió Teología en el Instituto San Sergio. Desde los tiempos en Francia en adelante el deseo que movió su corazón fue descubrir las fuentes de la fe, sacando la Ortodoxia de su gueto, descubriendo en ella la Santa Tradición y dando respuestas vivas para los problemas de la vida moderna. Al volver a Medio Oriente, fundó el Instituto de Teología San Juan Damasceno de Balamand, en el Líbano, en el cual sirvió por algunos años como Decano. Teniendo dicho cargo, buscó entregar al Patriarcado líderes responsables por medio de un entrenamiento espiritual e intelectual, siendo testigos de una profunda fe personal.

 

Fue ordenado obispo en 1961 y Metropolita de Lattakia en Siria en 1970. Este nuevo Metropolita fue conocido por su amistosa manera de vivir, su profunda fe y su coraje en el servicio. Fue simple, directo y con los pies sobre la tierra. Su estilo rompió con la antigua tradición del alejamiento Episcopal e inauguró la autentica práctica de recibir la santa Comunión con frecuencia. El 2 de Julio de 1979, bajo el nombre de Ignacio IV, se convirtió en el Patriarca Ortodoxo de Antioquia, el tercer rango jerárquico de la Iglesia Ortodoxa, después de los Patriarcas de Constantinopla y Alejandría. Después de su elección, el Patriarca dijo: “Conozco que seré juzgado si no llevo la iglesia y a cada uno de vosotros en mi corazón. Me es imposible dirigirme a ustedes como si fuera diferente a ustedes. Ninguna diferencia nos separa, soy una parte integral vuestra; estoy en ustedes y les pido que estén en mí. Porque el Señor viene, el Espíritu desciende sobre los hermanos reunidos, juntos en comunión, y así se manifiestan una gran diversidad de carismas en la unidad del Espíritu”.

 

Como Patriarca, dio un nuevo dinamismo al Santo Sínodo, y ha promovido a obispos que estén cerca del pueblo y que sean motivados por el desarrollo de la vida espiritual y organizativa de la iglesia, separándola de las facciones políticas. Por sobre todo, el Patriarca ha buscado pastores que sean dedicados al llamado espiritual que recibieron así como él un día lo recibió.

 

Su Beatitud durmió en el Señor en el día de hoy, 5 de diciembre, fiesta de San Saba el revestido de Dios.

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