Cómo se reconstruye un dinosaurio

Reconstruir uno de estos animales es como reconstruir la figura de uno de nuestros antepasados a partir de una vieja foto encontrada en el altillo. Cuando mejor está la foto, más detalles se pueden conocer no solo sobre el personaje sino también sobre el ambiente que lo rodeaba y en el que vivió.

Lo mismo sucede con los animales extinguidos. Su reconstrucción se basa en las evidencias fósiles, principalmente los huesos, pero no se estudia solo el hueso sino todo lo que lo rodea. Muchas veces se encuentran huellas que por ejemplo indican cómo era el andar; los datos aportados por la Sedimentología permiten conocer los suelos en los que se movía, la Paleoclimatología el clima imperante, la Paleobotánica hace posible reconstruir la vegetación que lo rodeaba. Cuanto más completo es el hallazgo más fidedigna y exacta puede ser la reconstrucción que se logra.

Por eso es muy importante el respeto de los yacimientos completos, ya que son fuente de innumerables datos, que si se alteran aunque sea en parte, pierden claridad de «lectura». Es por ello que los yacimientos paleontológicos son patrimonio de la humanidad, y su conservación una responsabilidad de todos.

Cuáles son los pasos de la reconstrucción

1. Se reúne la totalidad de evidencia fósil disponible.

2. Una vez que se tiene toda la evidencia fósil, se busca todo el material bibliográfico relacionado con el grupo animal al cual pertenece la especie que se va a reconstruir.

3. Luego se recopila información de fauna actual de animales que cumplan un papel ecológico similar, si es que existen, por ejemplo el elefante para el caso de un saurópodo.

4. Se comienzan a hacer bocetos de distintas poses, utilizando el esqueleto como estructura base en la que se van adosando los músculos.

5. Una vez definido ésto, se hace una maqueta tridimensional a escala, generalmente 1:10.

6. Se estudia la estructura metálica que sostendrá a toda la masa de la reconstrucción.

7. Se realiza la estructura respetando las medidas.

8. Se cubre esa estructura con un material liviano como el telgoport, y se talla aproximando al máximo la anatomía.

9. Se cubre todo el animal con diversos materiales resistentes, tratando de imitar la textura de otros dinosaurios conocidos, por ejemplo para Giganotosaurus se utilizaron improntas de la piel del Carnotaurus sastrei como modelo.

10. Se pinta con pinturas resistentes, y el trabajo queda completo.

Una reflexión final
Ante el asombro que nos provoca la presencia de un dinosaurio, debemos pensar que nuestro asombro no debe quedar solo allí, sino que la naturaleza que nos rodea hoy es tan asombrosa como ese ejemplar de dinosaurio que la integró en tiempos remotos, y que es responsabilidad nuestra respetarla si queremos que no siga la suerte de tantas especies que hoy podemos llegar a conocer solo a través de los fósiles.

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