Columna del Padre Jose Ceschi Tribuno 02-10-12 y su respuesta por parte de la CDI de la BBA

Más abajo podrás leer la columna del padre Ceschi en el diario «El
Tribuno», de Salta, del 2 de octubre de 2012

De:
Fecha: 03/10/2012 10:54:58
Para:
Asunto: FW: Columna Jose Ceschi Tribuno 02-10-12

Para que lo leas

>
> Padre Ceschi
> ¿Moral triste?
>
> ¡Buen día!
>
> En tiempos de Jesús, los judíos tenían que observar 613 preceptos. No todos
> tenían la misma importancia, pero sólo unos pocos entendidos estaban en
> condiciones de establecer un orden de prioridad más o menos razonable. La
> inmensa mayoría debía soportar una carga tan pesada que resultaba imposible
> de llevar.
>
> Ante esta situación, Jesús realiza una convocatoria al alivio y al
> descanso: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los
> aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de
> corazón, y encontrarán descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga
> liviana» (Mt 11, 28-30) .
>
> «El legalismo de los maestros judíos era un peso agobiante, un yugo
> insoportable, que originaba una religión triste y una moral estéril. En
> cambio la ley de Cristo es yugo llevadero y carga ligera, porque su clima
> es la amistad, que genera alegría y confianza. No obstante, la levedad del
> yugo de Jesús no significa que exija menos que los rabinos judíos. Al
> contrario, exige más, como vemos en el discurso del monte. Pero de otra
> manera; porque Jesús no es un mesías despótico, sino manso y humilde de
> corazón, como anunciaron los profetas» (Zac 9,9)».
>
> Lo dice Basilio Caballero en un bien documentado libro que recomiendo: «La
> Palabra cada día». Sugiero seguir leyendo:
>
> «No cabe duda, Jesús reprochó la religión de su tiempo, que imponía una
> dura disciplina a los hombres, sin comunicarles la alegría de la salvación.
> Por desgracia tal religión y moral sin alegría no han muerto del todo.
>
> Todavía hay quienes confunden el mensaje evangélico de Cristo, que es buena
> nueva de salvación, donación de vida y de filiación divina, libertad y
> gozo, solidaridad y amor fraterno, con un cúmulo de leyes, mandatos,
> prohibiciones, amenazas y temores al castigo de Dios.
>
> Tal moralismo es negativo, porque, en vez de suscitar la alegría de una
> buena noticia, produce tristeza y angustia cumplimiento ritualista y
> pesimismo, sentido derrotista y moral de esclavos que cargan con un pesado
> fardo…».
>
> ¡Hasta mañana!
>
>
>
>

 Buenos Aires, 11 de octubre de 2012
Sr. Director
Diario El Tribuno
S/D
Estimado Sr. Director:
                                     Adjunto a  la presente respuesta al artículo firmado por el Padre Ceschi el pasado 2 de octubre  con solicitud de publicación.  Aprovecho la oportunidad para saludarlo atentamente
Arq. Boris Kalnicki
Comisión de Diálogo Interconfesional
Buen día Padre Ceschi:
Hemos leído su columna del día 2 de octubre de este año en El Tribuno, y nos dirigimos a Ud, respetuosamente, con las siguientes observaciones:
           Desde mucho antes de los tiempos de Jesús hasta el presente los judíos intentamos cumplir algunos de los 613 preceptos, que son un camino de entrega a nuestro mismo Dios, el suyo y el nuestro. Porque como usted no ignora la raíz del cristianismo está en el judaísmo: si no se comprende al segundo resulta el primero incomprensible. Su interpretación fuera de contexto del mensaje de Jesús puede ser válida, también pueden serlo muchas otras diferentes que no es este el lugar para exponer. Por otra parte, como seguramente Ud, no ignora por su conocimiento de los Evangelios, Jesús también dijo «No vine a derogar la Ley de Moises, sino a hacerla cumplir». (1)
           El judaísmo es una religión de amor y de vida que sostuvo a todo un pueblo por dos milenios soportando y superando los infortunios y muertes causados por algunos que pregonaban humildad. Los cultos sabáticos y festivos judíos finalizan siempre con muestras de esperanza y amor, en un clima de alegría, de amor fraternal, de solidaridad y de libertad. Con objetividad le aseguramos que no encontramos que es «una religión triste y una moral estéril» como su artículo afirma, todo lo contrario.
          Ya en tiempo del Nazareno ademas del Templo existían las sinagogas. Jesús consideraba que el Templo y las sinagogas debían tener cambios rituales y conceptuales, pero a todos los consideraba propios y por ello instaba a que acepten un mensaje nuevo que según interpretaba provenía de las fuentes proféticas. Por ello encontramos reiteradamente en los Evangelios: «como se dijo antes» refiriéndose al Tanaj o la Biblia hebrea como fuente para legitimar lo escrito por los evangelistas.
            Predicó Jesús en Israel, su país, no en las cercanas Asiria, Persia o Fenicia, tampoco en Roma. En esos lugares la prédica cristiana se produjo años después de su muerte terrenal. Estaría horrorizado con tantas guerras y tantas muertes en el nombre de Dios durante dos mil años. Pero sumaría a este sentimiento un profundo dolor por lo que su pueblo sufrió y fue menospreciado por los que santificaban su nombre.
            Estamos seguros que Ud. coincidió con la mayoría de lo antes expresado, también le solicitamos considere que su artículo difundido en un medio de información pública merecía esta aclaración para que su mensaje llegue sin  confusiones, puro y noble como lo fue Jesús.
            Padre Ceschi, reiteramos nuestro respeto a su investidura y lo saludamos con afecto fraternal.
Arq. Boris Kalnicki
Comisión de Diálogo Interconfesional
B´nai B´rith Argentina
 

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