Científicos descubren agujero en la capa de ozono sobre el lago Titicaca

HONGOS

A fines de la década de los años 50s, la humanidad se conmovía ante las alarmantes noticias que daban cuenta de la aparición de un gran agujero en la capa de ozono que sirve de escudo a nuestro planeta contra los rayos ultravioletas. Hoy el problema, que parecía tan lejano (en el Artico), ha aparecido en territorio boliviano, provocando lógica preocupación.


Los habitantes y visitantes del Lago Titicaca deben tomar precauciones ante el peligro del debilitamiento de la capa de ozono en la región.
Fotografía Fernando Escóbar-OEI

Por Fernando Escóbar Salas, Corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI. La Paz, Bolivia.

El laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad Mayor de San Andrés de la ciudad de La Paz, ha dado a conocer los resultados de una investigación realizada en la atmósfera sobre el territorio boliviano, según la cual, científicos bolivianos detectaron un agujero pequeño en la capa de ozono sobre el lago Titicaca.

El ozono es un gas formado por moléculas que tienen tres átomos de oxígeno y que forman verdaderas nubes sobre la superficie de la tierra. Ya en la década de los 50s. se descubrieron los primeros indicios del debilitamiento de esta capa de ozono en algunas partes del planeta como el Polo Norte, el sur de Argentina y Chile. Sin embargo, es en el Polo Sur donde se detecta un gran agujero en esta capa protectora, entendiéndose por tal, una región con muy baja densidad de ozono y no la carencia total de éste.

El debilitamiento de la capa de ozono, un gas que filtra los rayos solares amortiguando los dañinos efectos de los rayos ultravioletas, se hace patente en regiones del Artico, donde científicos de diferentes países confluyen para iniciar la investigación de las causas que provocan esta situación. A poco, se establece que son las acciones del hombre, en especial de los habitantes de los países industrializados, las que provocan este problema con la emisión de gases industriales.

El 16 de septiembre de 1987 varias naciones, preocupadas por esta situación, firman en Canadá el Protocolo de Montreal, identificando las sustancias que, al ser liberadas por el hombre, debilitan la capa protectora de ozono. Ese mismo protocolo fija un calendario para la eliminación gradual de esas sustancias.

Los científicos afirman que sustancias denominadas clorofluorocarbonos son las causantes de ese debilitamiento de la capa de ozono. Estos gases son utilizados por la industria en la fabricación de aerosoles, perfumes, sistemas de refrigeración, aire acondicionado y otros.

En Bolivia

El coordinador de la Comisión Gubernamental del Ozono en Bolivia, Alex Suárez, al dar a conocer el resultado de las investigaciones realizadas por la Universidad Mayor de San Andrés que establecen el enralecimiento de la capa de ozono sobre el Lago Titicaca, dijo que si bien esta situación no es crítica, es necesario que los habitantes de estas regiones tomen las precauciones que el caso aconseja, es decir, tratar de evitar las prolongadas exposiciones al sol como es costumbre en las áreas rurales del país.

El científico dijo no conocer aún con precisión las causas que provocan esta situación, pero se cree que tiene relación con las dos cordilleras andinas que rodean el lago y los vientos que se generan en las alturas, teorías que, sin embargo, no han sido probadas. Aseguró que este debilitamiento del ozono podría afectar, a corto plazo, la fauna y la flora acuáticas y, por tanto, el ecosistema del lugar. Además de las cataratas que provoca en el ser humano, este fenómeno debilita su sistema inmunológico.

En 1995 se creó en Bolivia el Programa Nacional para la reducción gradual del consumo de sustancias agotadoras de la capa de ozono. Este programa establece también la aplicación de acciones para mitigar el fenómeno ambiental global. De acuerdo con los compromisos internacionales, el programa prevía el control, sustitución o eliminación, hasta el año 2000, de los factores que inciden en la destrucción del ozono, aspecto sobre el cual se ha avanzado muy poco hasta ahora.

Los rayos ultravioleta

Un grupo de científicos, reunido a mediados del año 1997 en la ciudad de La Paz, analizó a fondo los efectos de los rayos ultravioleta (UV) en la formación del cáncer de piel de los habitantes de zonas altas.

Durante más de una semana, expertos procedentes de diversos países intercambiaron estudios y experiencias con sus colegas bolivianos en torno a los efectos de la radiación solar sobre los organismos vivos y, en especial, en la formación del cáncer de piel en los habitantes de las alturas.

La reunión, organizada en forma conjunta por la Unidad de Dermatología del Hospital de Clínicas y la Carrera de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Andrés, sirvió para enfocar este problema desde varios frentes. Todos coincidieron en que los efectos son letales en forma proporcional a los niveles de altitud y al tiempo de exposición a la radiación solar.

Algunos de los científicos coincidieron en señalar que estos niveles de afección varían en 4 por ciento por cada 300 metros de altitud a partir del nivel del mar; en consecuencia, a mayor altitud, mayor exposición a los UV y, por tanto, mayor peligro de contraer cáncer en las diferentes capas de la piel.

Paralelamente, comenzó una campaña médica respaldada por la Sociedad Boliviana de Dermatología, la Secretaría Regional de Salud y la Fundación Boliviana contra el Cáncer, para que los ciudadanos con síntomas de este mal fueran atendidos gratuitamente en los consultorios habilitados por el efecto.

Estadísticas preliminares arrojaron como resultado que casi la décima parte de las 2 mil personas que acudieron a esos consultorios durante la primera semana de campaña, evidenciaban diversos niveles de desarrollo de cáncer, sin embargo, la gran mayoría sólo aquejaban males menores producidos por diferentes causas además de los rayos solares. Esta campaña se reeditó en agosto de 1999.

Radicación

La luz solar constituye un bombardeo de diferentes tipos de partículas que contienen cantidades diversas de energía denominadas fotones. El espectro electromagnético que emite el sol contiene diferentes tipos de radiación con longitud de onda variable. La atmósfera y en especial la capa de ozono, constituyen un escudo contra la radiación. Este escudo se hace más sutil a mayor altitud y su protección es menor.

En este sentido los daños pueden variar dependiendo del tiempo de exposición, la estación del año, la latitud, la altura del sol sobre el horizonte, la altitud sobre el nivel del mar y la reflexión solar. A todo esto hay que agregar ahora el debilitamiento de la capa de ozono que hace cada vez más vulnerables a los habitantes de la región alta del territorio boliviano.

Durante las conclusiones generales del curso especializado sobre «Cáncer de piel» en los bolivianos, se pudo establecer que la piel de éstos tiene un rango de resistencia a la radiación solar de 3 puntos en una escala de 7, por lo que, como una medida de precaución, se aconsejó el incremento en el uso de protectores solares, así como de sombreros y lentes oscuros con el fin de proteger también la vista.

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