Chinitos judíos

Chinitos judíos

El origen de los judíos chinos se debe a la emigración de muchos judíos provenientes de Rusia en época de los zares. Había muchas mujeres viudas. Los cosacos se divertían decapitando a los varones judíos. En los pogromos, capturaban a los varones judíos y los ataban a postes de madera. Entonces los cosacos -que eran muy buenos jinetes- se divertían corriendo con sus caballos y de un sablazo cortaban las cabezas de los judíos. A las mujeres, las violaban. Así nacieron muchos niños judíos rubios de ojos claros (descendientes de cosacos asesinos) que, por tener madre judía, eran considerados judíos.

 

La mayoría de los judíos muy rubios son de ese origen, lamentablemente, aunque muchos otros son descendientes de jázaros o de celtas – germánicos, provenientes de Ucrania, convertidos al judaísmo, principalmente como resultado de la convivencia de ambas comunidades Rutenia, expulsadas luego hacia Polonia. Una gran parte de los judíos Pelirrojos de Galitzia, son de ese origen.

La cuestión es que, durante la ocupación rusa de Manchuria, muchas mujeres viudas, buscaron refugio, huyendo hacia Harbin (China). Una vez allí formaron pareja (se juntaron o se casaron) con hombres chinos y, por ese motivo, ahora hay judíos que tienen los ojos como chinos y, de hecho, lo son.

Miren los niños con ojitos chinos y la kipá en la cabecita… en un centro de JABAD en Beijing – China.

 

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