«Chávez es un García Márquez no desarrollado»

La soledad, el silencio y la infinitud, en ese orden, enumera Modesto Guerrero las particularidades del llano venezolano, ese territorio de donde es oriundo al igual que el sujeto de su biografía Chávez, el hombre que desafió a la historia(Ediciones Continente). «Es la zona del país con más acervo cultural de fantasmas y seres imaginados», explica el ex militante que asegura haber escrito las primeras 350 páginas en cuatro meses y medio, al ritmo del joropo llanero, el trancado y todas las formas musicales con las que él se crió y Chávez se formó como líder. «Eso se trasmuta en la biografía: el conocimiento del llano», dice, para después comenzar un balance de los años del chavismo y su legado.

-El gobierno de Chávez engendró un adjetivo, la chavización, ¿qué define ese adjetivo?  
-Define un tiempo, una época, una circunstancia y un montón de cosas adentro. Es un tiempo que tiene un corte histórico, comenzó en 1992 cuando Chávez aparece como un sermediúmnico en Venezuela, como un redentor. Y en un momento exacto: cinco años atrás o cinco años después Chávez no resulta lo mismo. Dedico la biografía a explicar cómo y por qué surge en el punto exacto en que la sociedad estaba a punto de quebrarse moralmente, de retoceder en todo e ir a cualquier cosa inesperada. Hace su aparición como rebelde, con tres consignas muy extrañas para un militar nacionalista de América latina: no pagar la deuda, no disparar contra el pueblo y barrer la corrupción… La gente lo invistió de un carisma y así transitó 20 años para morir. Chávez es una estrella política que se agotó en 20 años, como esas estrellas del universo, para mal o para bien.

Segundo, en ese tiempo histórico chavizar significa modificar el sistema político de Venezuela, es la constitución bolivariana. Modificar el grado de constraste que se habían instalado en el país por 40 años entre opulencia petrolera y miseria petrolera, la otra cara. Redujo todas las tasas estadísticas de miseria e incluyó a 7.800.000 personas a todos los sistemas: económico, educativo, de salud, arte, música, etc. En un país de 30 millones, es un número.

Y luego, al exterior también se puede llamar arbitrariamente chavización la pluripolaridad mundial de estados. Con esa perversión adjetiva también se llama al sentido de América que quedó con su muerte, por primera vez en 200 años. Hoy es común escuchar, en gente de todo tipo, incluso de derecha, decir «Patria grande». Andrés Oppenheimer, que es un hombre de derecha antichavista total, reconoce ese hecho y Vargas Llosa, el novelista , también. Piensa en diez años atrás quién decía eso: nadie. Ahora eso es común, quedó adquirido como una cultura, una simbolización.

También se puede llamar chavización Unasur, ALBA, CELAC, Petrocaribe, Telesur, Bansur, organismos de medición de la nueva América latina. Por último, chavización también se puede traducir o expresar en lo que hoy se llama la nueva izquierda de América latina, que rompe con la vieja, la que confiesa el socialismo del siglo XXI.

-Pero chavización es un adjetivo que también se utiliza para denigrar al chavismo en particular y al gobierno venezolano en particular. Porque el chavismo excede al gobierno venezolano. 
-Es verdad. Hay dos estudios sobre eso pero no tengo las conclusiones ahora, que muestran estadísticamente cuánto se usó, dónde se usó, al servicio de una idea y de la contraria. Una chavización opuesta, una suerte de negación dialéctica. Entonces, una chavización del discurso, por ejemplo, es que nunca en registro histórico se atacó a un personaje vivo, gobernante, de tal manera, con razón y sin razón, como se hizo con Hugo Chávez, al punto de que el diario El País lo mató sietre veces, ABC cinco veces y Miami Herald 17 veces dijo que había muerto. Pero por el lado que lo agarres, esa adjetivación adquirió un rango, no sólo en polítca, un rango cultural, adoptó formas que no estaban registradas hace 50 años en América Latina.

-¿Cómo se hace para retratar a un personaje cuando está vivo y que se muera en poco tiempo? 
-Primero, la investigación fue muy sencilla. Una parte en el terreno, donde se desarrolló antes de ser político, me fue muy fácil descubrir en los campesinos barinenses las claves de la conduccta del Chávez joven que permiten conectarlo con el Chávez adulto ya presidente, que es el que importa a la vida oficial o pública. Y, por otro lado, Chávez era una autobiografía caminando. Mira que registré archivos y memorias, pero no encontré un solo líder –no hablo de presidente–, que se haya contado tanto a sí mismo con la libertad que él lo hacía, incluso en cosas bastante personales. Gandhi era así, con muchos más límites porque era religioso… Con Chávez no hacía falta investigar mucho, él te daba las claves, los relatos recreados por él –que era un recreador de relatos. El es un García Márquez no desarrollado. Entonces lo que hacía era tomar las claves y ordenarlas, no sólo en orden cronológico sino orden de lógica de conducta y luego buscaba probar si era así o no, en cuanto exageraba por su capacidad literaria, de campesino, de recrear cosas, el cuento era incompleto. Y ahí fui construyendo el armazón de la biografía.

Luego, con una suma de datos de unos 80 libros y unas 25 entrevistas, incluido su gobierno, donde la única que me negué a utilizar fue la de él por dos razones: ya se había contado y la anulaba porque pasaba a ser una biografía en primera persona, lo que le quitaba el carácter crítico. Es lo que me permitía que sea lo suficientemente autónoma sin ser neutra. No existe obra humana neutra, sobre todo en política. Sin ser lírico ni épico, se trata de un relato de un personaje que terminó siendo épico, porque repotenció tres palabras muertas en 1992: revolución, antiimperialismo y socialismo.

-En cada país que visitaba, Chávez se inventaba un referente local, y en la Argentina en los últimos tiempos en sus discursos repetía «Viva Perón y Evita», algo que a la tropa socialista del chavismo le caía muy mal. ¿A qué se debe que usara esos recursos?
-A las dualidades y contradicciones de un hombre que no nació con un programa en la cabeza, y lo fue armando en el tiempo, aprendiendo a golpes. Perón es un resistente antiimperialista, limitado pero antiimperialista, antiyaquista en todo caso. Pero más grave para Chávez es haber sido tributario de un estafador político como Anthony Giddens, que era asesor tres imperialistas, entre ellos Clinton y Blair. Pero él se entusiasmó porque Chávez se enamoraba de las ideas, amaba el conocimiento. Pero peor que esto es haberse enamorado de Norberto Ceresole, por ahí comienza la biografía, que era un filonazi.

Yo le dedico un capítulo, «De la mano de Néstor Kichner» se llama, porque Chávez nunca reivindicó a Perón antes del año 2003. Era un nacionalista de América latina. Para los caribeños, los paraguayos y muchos españoles es mala palabra, a pesar de todo lo que hizo en sus dos primeros gobiernos, que nadie hizo ni antes ni después, porque en Venezuela fue el invitado especial del dictador que nos mataba, en Dominicana fue el invitado de El chacal del Caribe, Trujillo. Chávez se educó en esa cultura de Perón invitado con Isabelita y las prostitutas que tenía el dictador. Bueno, pero hay que saber diferenciar y eso es lo que aprendió Chávez con el Peronismo. Diferenció lo bueno de lo malo, por eso en Venezuela no se aplica Peronismo. Acá invoca a Perón, en Perú invoca a Juan Velazco. Es parte de la ductilidad y flexibilidad ideológica, teórica de los líderes nacionalistas que no tienen un programa, tienen en general varios programas. Y los personajes los van tomando según el lugar del programa. El mérito de un personaje como Chávez es que se superó a sí mismo como militar y como nacionalista: llegó al socialismo no habiendo tenido esa escuela. Y rompió con el nacionalismo, porque desde el año 94 cuando salió de la cárcel salió a la calle con un programa internacionalista. En el año 2006 llegó a plantear en Caracas la fundación de la quinta internacional. Búscame una figura en la historia humana que se haya superado a sí misma y haya llegado a ese nivel de concepto. Otra cosa es qué se pudo hacer, esas son las contradicciones. pero llegar es eso es una rareza, es un tipo anómalo en lo que era. Por eso lo construyo en la biografía con paradojas.

-¿Cuál es la posibilidad de que el Partido Socialista Unido de Venezuela siga unido?, porque tiene varias corrientes. ¿Nicolás Maduro puede ocupar ese lugar de gestor que siempre ocupó Chávez?  
-Maduro es un emergente líder político como presidente, no se ha probado como líder histórico. Esa es su prueba ahora. A él le toca la prueba más difícil en la historia del chavismo, varias veces superior a la que sufrió Chávez. El cahvismo es un movimiento de carácrter social plebeyo, es un movimiento de izquierda, no hay derecha en el chavismo, no hay capitalistas y burgueses en el chavismo, no hay capitslismas en el gabinete y las estructuras de mando del estado. El chavismo es contradictoriamente plebeyo y tiene un programa socialista, de algún tipo pero socialista. Eso está en marcha. El chavismo es el primer movimiento que pierde a su líder y queda montado sobre una gigantesca cantidad de victorias. Siemore fue: muere el líder, hay un derrota y se acabó el movimiento. Explota. el único que sobrevivió al pasaqdo fue el perobnismo, y tenía a los tres años 16 corrientes internas divididas. El chavismo puede sobrevivir un rato más largo porque está montado sobre victorias, 17 sobre 18, y grandes conquistas sociales. Pero podrá sobrevivir si en ese tiempo logra rearmar su economía, reconstruir un sistema político –porque el sistema personalista de chavez murió con él–, y derrotar al rentismo petroloero. Sin esas tres condiciones el chavismo puede entrar en absoluta decadencia y no electoral, decadencia social.

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