CALIGRAFÍA TALISMÁNICA

EL MÁGICO PODER DE LA CALIGRAFÍA EN LA CHINA TAOÍSTA

Bajo la influencia chamánica, la mística del Taoísmo fabrica una inusual grafología de encantamientos y sortilegios protectores

El mágico poder de los talismanes deriva del hecho de que, según el credo taoísta, están permanentemente habitados por espíritus. El hombre puede comunicarse directamente con ellos por medio de los talismanes, sin la participación de un médium. La interdependencia del mundo espiritual taoísta con el mundo material, posible por el uso de talismanes, tiene mucha más significación de la que podemos ver en la espiritualidad occidental. Los talismanes constituyen la esencia básica para la práctica individual y los ritos comunitarios en la religión taoísta. Los sortilegios y encantamientos, previamente escritos y pintados, son muy comunes en China. La composición del carácter chino shou, que significa invocación a los espíritus, se muestra con los caracteres de dos bocas en la parte superior y una varita mágica, sugiere la participación de dos personas, una presumiblemente un médium, atraído por la tarea de invocar espíritus. Bajo la influencia chamánica, los médiums han jugado una parte muy importante en la experiencia mística del Taoísmo chino durante el período Han e incluso antes. Talismanes de particular poder fueron fabricados por místicos que les capacitaron supuestamente para comunicarse directamente con los espíritus.

Las fuentes contemporáneas Han y post-Han enfatizan invariablemente una inusual grafología de encantamientos y sortilegios protectores, recibidos por los místicos de los espíritus. Se refieren a varias escrituras de nubes, arcaica forma de escritura y comúnmente irreconocible forma de inscripción y composición gráfica, cargadas de mágico poder. Algunas de éstas fueron escritas en placas de madera de melocotón, semejantes a los talismanes –sellos (armas previsoras o desviadoras del período Chou, de 3 a 6 pulgadas (7,6 a 15,2 cm), escritas en 5 colores y dispuestas en puertas y ventanas durante los meses de pleno verano. Otros, como los talismanes post-Han de cinco colores, guardan de las pestes y de otra clase de calamidades, y se escriben en papel o seda de varios colores. Otros en oro o en tabletas de jade. Además de la tinta negra, usaban rojo cinabrio para la caligrafía. Los talismanes de Espíritu Rojo, por ejemplo, usados en el cuerpo principalmente para resguardar de la muerte o de heridas en las batallas, consisten en inscripciones de rojo cinabrio en líneas verticales sobre papel amarillo.

El tamaño de los caracteres escritos varía considerablemente: así, los amuletos para entrar en las montañas atribuidos a Lao-chün, para proteger a los viajeros, se escriben en caracteres especialmente largos y cubren completamente placas oblongas o tiras de papel. Otros, que solamente tienen uno o dos caracteres, como: Emperador del Norte, por ejemplo, proporcionan protección ante los cocodrilos, los insectos, los pozos y las tormentas. Algunos combinan una orden o requerimiento con representaciones semiabstractas de espíritus, montañas, constelaciones, demonios. Otros consisten en amuletos de tres cm., cuadrados, tallados en el agujero de una jojoba e inscrito con un sólo carácter: el amuleto Lao Tan, por ejemplo, que protege de los tigres, y simbólicamente contra la influencia del elemento yin (femenino). Son muy comunes, sin embargo, los amuletos que tienen sección oblonga con caracteres descendentes de una forma simple o combinada. La fuerte influencia esotérica de este formato de tira o franja alargada se observa en el hecho de que ha sobrevivido intacto en el arte chino y japonés de pinturas colgadas, particularmente en los paisajes, desde hace siglos.

Originado y habitado por espíritus, estas composiciones son tratadas con la mayor reverencia. Para recibir sus favores, uno puede realizar una breve introducción personal, con su nombre, reverenciarle al menos dos veces, y si es necesario, pronunciar el encantamiento prescrito. Cuando la ceremonia ha sido realizada, el talismán puede ser situado en ropas, puertas o ventanas, o quemado para proveer protección.

En una descripción del uso contemporáneo de los talismanes, el Pao-p’u-tzu (año 300)(1), describe varias maneras de uso. Entre ellas hay algunas escritas en rojo cinabrio y usado por viajeros en las montañas y bosques, otros se sujetan en puertas, esquinas, pilares y vigas, demarcando importantes encrucijadas y lugares públicos. Destacamos el hechizo de la Paz universal, atribuido al fundador del Taoísmo filosófico, Lao-tzu (siglo VI a.C.).

(1) Tratado del siglo III, atribuido a Ku-hong, que trata de fórmulas mágicas, alquimia y ejercicios del hálito.

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