Buenos Aires exhibe una sucá en pleno centro de la ciudad

Buenos Aires exhibe un sucá en pleno centro de la ciudad

 Jabad Luvabich Argentina instaló una sucá en frente del Obelisco de Buenos Aires en la calle Diagonal Norte como festejo de la festividad judía Sucot.

En diálogo con la Agencia Judía de Noticias, el Rabino Tzvi Grunblatt, expresó que la construcción de la sucá “significa que la ciudad está madura como para que la comunidad judía pueda expresarse a través de sus tradiciones y símbolos. Con eso se da un servicio a la comunidad y también un mensaje a toda la ciudadanía acerca de lo que representa Sucot”.
Con la salida de las primeras estrellas del domingo, el mundo judío comenzó a celebrar Sucot, la fiesta de las cabañas, que recuerda el modo en que sus antepasados vivieron en el desierto tras la salida de la esclavitud en Egipto. Durante los siete días completos del festival, todas las comidas se hacen en la Sucá. El mandamiento de morar, comer y pasar tiempo en la Sucá es único en el aspecto de que la persona completa está involucrada.
El Rabino Grunblatt luego expresó la importancia de la sucá en esta festividad judía: “Estar dentro de una sucá tiene muchísimos matices. Un matiz es que es la sucá de la paz, que significa que todos podemos estar de manera igual bajo el mismo techo. El techo de la sucá representa la cobertura protectora del Altísimo. La sucá evoca las nubes de gloria que protegieron al pueblo judío en su travesía en el desierto desde Egipto a la tierra de Israel, y esa protección, esa presencia de Dios, nos cubre a todos por igual. La sucá es un significado de la presencia de Dios y de unificación”.
También expresó el significado que tiene como precariedad de los valores materiales: “Estamos una semana en una vivienda precaria para saber que la verdadera fuerza y valor están detrás del espíritu ya que lo material en sí mismo es absolutamente endeble. Este un mensaje fundamental cuando comenzamos nuestro nuevo calendario judío”.
“En Sucot todos los judíos comemos dentro de la sucá por lo menos la primer noche. Al final de los siete días decimos la bendición de “Las Cuatro Especies”, la cual simboliza los preceptos de unión y también, como está traído desde el Talmud en el que Dios juzga al mundo para las aguas en Sucot, que tomamos esas especies para despertar la pasión de Dios y para que caiga lluvia en la medida necesaria”, contó Grunblatt.
También agregó que las sucá se construyen en casas particulares bajo el cielo libre y en templos. “Podemos decir con orgullo que en la ciudad de Buenos Aires debe haber miles de sucot”, agregó.

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