“Buen camino hacia Belén!”,

“Buen camino hacia Belén!”, el Papa celebra las Primeras Vísperas del Primer Domingo de Adviento con los universit ar ios de su diócesis 


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2013-11-30 Radio Vaticana

(RV).- (Con audio)  Esta t ar de en la Basílica de San Pedro se renovó la tradicional cita de Adviento con los alumnos de las Universidades de Roma, a los que se unieron los Rectores y Profesores de los Ateneos romanos e italianos. Y el Papa Francisco saludó a todos cordialmente, comenzando por el C ar denal Vic ar io, los Obispos, las Autoridades académicas e institucionales, los Asistentes de las Capellanías, los Grupos universit ar ios, y, de modo especial, a los queridos universit ar ios y universit ar ias.
Dirigiéndose precisamente a los alumnos, el Papa les dijo que son diversos los desafíos que están llamados a afront ar con fortaleza interior y audacia evangélica. A la vez que destacó que el contexto socio-cultural en el que están inseridos, a veces está rec ar gado de mediocridad y aburrimiento. Por esta razón el Obispo de Roma exclamó: “¡No hay que resign ar se a la monotonía del vivir cotidiano, sino cultiv ar proyectos de amplio respiro, ir más allá de lo ordin ar io: ¡no se dejen rob ar el entusiasmo juvenil!”.
En efecto, como explicó en su homilía, Francisco dijo que sería un error dej ar se aprision ar por el pensamiento débil y uniforme, como también por una globalización entendida como homologación. Y p ar a super ar estos riesgos, agregó que el modelo a seguir no es la esfera, sino el poliedro, que incluye una multiplicidad de elementos y respeta la unidad en la v ar iedad.
El Papa Francisco también les deseó que el empeño de camin ar en la fe y de comport ar se de manera coherente con el Evangelio los acompañe en este tiempo de Adviento, p ar a vivir de modo auténtico la fiesta de la Navidad del Señor. Y les dijo que podría servirles de ayuda el bello testimonio del beato Pier Giorgio Frassati, quien decía: “Vivir sin fe, sin patrimonio que defender, sin sostener una lucha por la verdad no es vivir, sino ir tirando… Nosotros no debemos nunca tir ar sino vivir”.
“¡Gracias – terminó diciendo el Santo Padre Padre – y buen camino hacia Belén!”.
(M ar ía Fernanda Bernasconi – RV).
Texto completo de la homilía del Papa

Se renueva hoy la tradicional cita de Adviento con los alumnos de las Universidades de Roma, a los que se unen los Rectores y Profesores de los Ateneos romanos e italianos. Saludo a todos cordialmente: al C ar denal Vic ar io, a los Obispos, al Alcalde, a las Autoridades académicas e institucionales, a los Asistentes de las Capellanías y de los Grupos universit ar ios. Los saludo en especial a ustedes, queridos universit ar ios y universit ar ias.
El deseo que San Pablo dirige a los cristianos de Tesalónica, p ar a que Dios los santifique hasta la perfección, demuestra por una p ar te su preocupación por su santidad y por otra una gran confianza en la intervención del Señor. Esta preocupación del Apóstol vale también p ar a nosotros, cristianos de hoy. La plenitud de la vida cristiana que Dios cumple en los hombres, en efecto, siempre está insidiada por la tentación de ceder al espíritu mundano. Por ello Dios nos dona su ayuda, mediante la cual podemos preserv ar los dones del Espíritu Santo, los dones que el Espíritu Santo nos ha dado, la vida nueva que nos da, todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, se conserva irreprensible, integérrimo. Pero ¿por qué Dios, después de d ar nos sus tesoros espirituales, debe intervenir aún p ar a mantenerlos íntegros? Y esta es una pregunta que debemos plante ar nos. Porque somos débiles, lo sabemos, nuestra naturaleza humana es frágil y los dones de Dios se conservan en nosotros como en “recipientes de b ar ro” (cfr. 
2 Co 4, 7). Y es así la debilidad.
La intervención de Dios en favor de nuestra perseverancia hasta el final, hasta el encuentro definitivo con Jesús, es expresión de su fidelidad. Es como un diálogo, entre nuestra debilidad y su fidelidad. Él es fuerte en su fidelidad. Y Pablo dirá que él, es fuerte en su debilidad. ¿Porqué?, porque el diálogo con aquella fidelidad de Dios, la fidelidad de Dios nunca decepciona. Él es fiel sobre todo a sí mismo, por lo tanto la obra que ha iniciado en cada uno de nosotros, con su llamada, la conducirá a cumplimiento. Esto nos da seguridad y gran confianza: una confianza que se apoya en Dios y solicita nuestra colaboración activa y valiente, ante los desafíos del momento presente.
Ustedes saben, queridos jóvenes universit ar ios, que no se puede vivir sin mir ar , sin responder a los desafíos. El que no mira los desafíos, el que no responde a los desafíos, no vive. Su voluntad y sus capacidades, unidos al poder del Espíritu Santo que habita en cada uno de ustedes desde el día de su Bautismo, les permiten ser no espectadores, sino protagonistas de los hechos contemporáneos. Por favor no miren la vida desde el balcón. Estén siempre donde están los desafíos. Los desafíos ayudan a llev ar adelante la vida, el des ar rollo y la lucha en favor de la dignidad de las personas. La lucha por los valores y tantas luchas que tenemos que afront ar cada día
Son diversos los desafíos que ustedes jóvenes universit ar ios están llamados a afront ar con fortaleza interior y audacia evangélica. Fortaleza y audacia. El contexto socio-cultural en el cual están insertados, a veces está rec ar gado de mediocridad y aburrimiento. ¡No hay que resign ar se a la monotonía del vivir cotidiano, sino cultiv ar proyectos de amplio respiro, ir más allá de lo ordin ar io: ¡no se dejen rob ar el entusiasmo juvenil! Sería un error también dej ar se aprision ar por el pensamiento débil y uniforme, el que homologa una globalización entendida como homologación. P ar a super ar estos riesgos, el modelo a seguir no es la esfera, el modelo que hay que seguir no es la esfera, en la que se nivela cada relieve y desap ar ece cada diferencia; el modelo en cambio es el poliedro, que incluye una multiplicidad de elementos y respeta la unidad en la v ar iedad. Al defender la unidad, defendemos también la diversidad. Por el contr ar io esa unidad no sería humana, el pensamiento, de hecho, es fecundo cuando es expresión de una mente abierta, que discierne, siempre iluminada por la verdad, por el bien y por la belleza. Si no se dej ar án condicion ar por la opinión dominante, sino que qued ar án fieles a los principios éticos y religiosos cristianos, encontr ar án la valentía de ir también contracorriente. En el mundo globalizado, podrán contribuir a salv ar la peculi ar idad y c ar acterísticas propias, pero tratando de no baj ar el nivel ético. En efecto, la pluralidad de pensamiento y de individualidad refleja la multiforme sabiduría de Dios cuando se apoya en la verdad con honestidad y rigor intelectual, cuando se acerca a la pluralidad, a la belleza y cada uno pueda ser un don a beneficio de todos.
Que el empeño de camin ar en la fe y de comport ar se en manera coherente con el Evangelio los acompañe en este tiempo de Adviento, p ar a vivir de modo auténtico la conmemoración de la Navidad del Señor. Les puede ayud ar el bello testimonio del beato Pier Giorgio Frassati, que decía, un universit ar io como ustedes, decía: “Vivir sin fe, sin patrimonio que defender, sin sostener una lucha por la verdad no es vivir, sino ir tirando… Nosotros no debemos nunca tir ar sino vivir”. (C ar ta a I. Bonini) 27.II.1925.
¡Gracias, y buen camino hacia Belén!

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