BRASIL-EL BOSQUE ATLANTICO

Quinientos años atrás, el Bosque Atlántico de Brasil cubría aproximadamente 1.3 millones de kilómetros cuadrados, casi 15% del territorio del país. En la actualidad, resta no más que el 12% de su extensión original y lo que queda se encuentra muy fragmentado.
Sin embargo, el Bosque Atlántico sigue siendo una prioridad mundial de conservación. A pesar de su tamaño reducido , este ecosistema aún alberga una variedad de diversidad biológica similar a la de la Amazonía.

Ocupando originalmente la costa de Brasil, el Bosque Atlántico ha soportado el peso del desarrollo y el crecimiento de la población desde que los europeos llegaron por primera vez al país en 1500. La población y la actividad industrial brasilera siempre se han concentrado en esta área que, hoy, alberga mega ciudades como Río de Janeiro y Sao Paulo.

Ubicación
El dominio del Bosque Atlántico abarca desde las regiones del noreste hasta las del sur de Brasil y el norte de Argentina y el sureste de Paraguay.

Tipo de hábitat principal
Selva tropical húmeda.

Animales
El Bosque Atlántico alberga a aproximadamente 2200 especies de aves – de las cuales 200 no se encuentran en ninguna otra parte –, mamíferos, reptiles y anfibios. El ecosistema contiene el 5% de los vertebrados de la Tierra y el 60% de todas las especies de animales en peligro de extinción de Brasil.

Brasil es el líder mundial de la diversidad de primates: 26 especies se encuentran en el Bosque Atlántico, de las cuales, 21 no existen en ningún otro lugar del mundo.

Algunas de las especies más carismáticas del Bosque Atlántico incluyen el tití león dorado, el mono araña lanudo, el loro cola roja y el perezoso de tres dedos crinado.

Plantas
El Bosque Atlántico de Brasil también alberga aproximadamente a 20.000 especies de plantas, las cuales representan el 8% de las plantas de la Tierra. La vegetación del Bosque Atlántico tiene múltiples niveles de altitud y por ello presenta una mezcla de especies extremadamente rica. Esto incluye una diversidad sorprendente de helechos, musgos y epífitas (“plantas aéreas” o plantas que crecen sobre otras plantas), incluidas las lianas, las orquídeas y las bromelias.

Porqué TNC trabaja aquí
La porción del Bosque Atlántico que todavía existe se considera uno de los bosques más diversos y biológicamente ricos del mundo. El riesgo más grave para la supervivencia de la biodiversidad de este ecosistema es el estado de fragmentación de los retazos de bosque y el aislamiento entre ellos.

Las principales amenazas para estos fragmentos incluyen:

Tala ilegal y actividades de extracción de valiosas especies de madera.
Conversión de la tierra a la agricultura y la ganadería.
Expansión de áreas urbanas y sus periferias.
Estos problemas no sólo amenazan la diversidad biológica del Bosque Atlántico, sino que también son amenazas para las comunidades rurales más pobres que viven en la región, cuyos medios de vida están directamente relacionados con la conservación y el uso sustentable de recursos naturales.

¿Qué está haciendo TNC?
TNC ha estado trabajando en el Bosque Atlántico desde 1991 con socios locales. Tenemos un plan ambicioso para proteger y restaurar 12 millones de hectáreas de este magnífico bosque hasta el año 2015.

Conservar el Bosque Atlántico significa conectar un mosaico de áreas en diferentes etapas de desarrollo y bajo diferentes usos, creando lo que llamamos “corredores forestales”. Desde una perspectiva de biodiversidad, estos corredores – franjas contiguas de tierra que cubren millones de hectáreas – son esenciales para la conservación porque garantizan el intercambio genético entre las poblaciones, permitiendo la supervivencia del más amplio espectro de especies en comunidades estables y saludables.

Para poder construir corredores forestales es necesario primero identificar áreas clave para la conservación de la biodiversidad; luego volver a establecer la conexión entre fragmentos de bosque aislados mediante la creación de áreas protegidas públicas y privadas y, finalmente, la restauración de zonas deforestadas.

Pero, para desarrollar corredores viables en el Bosque Atlántico, no se puede ignorar las necesidades de las personas que viven en la región. Es indispensable desarrollar alternativas económicas que sean compatibles con la protección forestal.

TNC está implementando estrategias estrechamente integradas:

• La creación y conservación eficaz de áreas públicas protegidas.
• La creación de reservas privadas.
• La restauración de bosques degradados.
• La implementación de programas de Productores de Agua.

En el 2008, TNC también lanzó una ambiciosa campaña para restaurar mil millones de árboles nativos en el Bosque Atlántico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *