Bonasso, Solanas & Cía. contra Barrick Gold y el mal

Con duras expresiones contra los negociados por parte de gobernantes nacionales y provinciales fue presentado en la feria del libro el último libro de Miguel Bonasso, El mal.No hubo insultos directos. Apenas si el autor de El mal – El modelo K y la Barrick Gold, amos y servidores en el saqueo de la Argentina tildó de rata a Carlos Menem. Pero el tono general de las exposiciones careció de medias tintas. Se hizo fuerte, en cambio, en denuncias de calibre grueso. Con nombres que trepan bastante más allá del chiquitaje: George Bush padre, Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador de San Juan José Luís Gioja, Adnan Khashoggi, el mayor traficante de armas del planeta, la CIA y desde luego Peter Munk, el húngaro que le pagó a Adolf Eichmann para huir de los nazis hacia los años de la segunda guerra mundial, dejando atrás a su madre, hoy propietario de la minera canadiense que desangra, entre otros, el suelo sanjuanino y a su gente.

Empezando por Pino Solanas, los oradores se despacharon contra la impudicia del gran poder concentrado y la connivencia de las autoridades políticas, no precisamente ad honorem. Al líder de Proyecto Sur le siguieron la activista en defensa de los derechos de los pobladores de Tinogasta Carolina Suffich, el diputado riojano Julio Martínez, los periodistas Susana Viau y Hugo Alconada Mon, además de Bonasso, quien cerró con vehemencia las exposiciones (ver video).

El nuevo libro del escritor, político y diputado nacional Miguel Bonasso se centra en los escandalosos acuerdos que permiten a la minera Barrick Gold y a sus empresas y capitales asociados esquilmar riquezas de numerosos centros estratégicos de nuestro país, incluidas las islas Malvinas, pero su fin último es deschavar las tranzas entre «el poder top», al decir de Solanas y sus «servidores en el saqueo a la Argentina», tal cual reza el subtítulo del libro.

—Miguel: Te estás metiendo con tiburones del poder mundial. Hay una valentía imprescindible para hacer eso. ¿Qué tipo de respaldo tenés, si tuvieras alguno, y cuáles son tus ideas al respecto?

—No tengo aparato detrás, no tengo partido detrás, lo único que tengo es el apoyo de los lectores, de la gente que va a venir ahora a que le firme el libro, de la gente que me lee y me cree. Ése es el único respaldo que tengo. Ni la Barrick ni el gobierno contestaron las gravísimas acusaciones que hice en El mal. Recién cuando Carmen Aristegui me hizo una entrevista para la cadena CNN la Barrick resolvió darse por enterada de que había un libro y mandó a uno de sus máximos ejecutivos, Joaquín Giménez Castellanos, que viajó desde Buenos Aires a México y su desmentida fue tan lamentable que mejor no se hubiera tomado la molestia de viajar. Porque lejos de desmentir confirmó la gran mayoría de mis realmente gravísimas acusaciones.

—Te han puesto una bomba, en otros tiempos…

—Y me amenazaron también antes de ir a México, ahora, hace poco, me dejaron una amenaza de muerte pegada en la camioneta, diciendo que ya me había salvado de la Escuela de Mecánica de la Armada y que tuviera cuidado. Eso tiene que ver también con que hay un represor en San Juan protegido por el gobernador Gioja y por la Barrick que se llama Rubén Osvaldo Bufano, que perteneció al batallón 601 de Inteligencia, del Ejército, en la época de la dictadura, que yo lo denuncio, y que no se ha hecho cargo absolutamente nadie de eso. Me resulta sumamente extraño incluso que organismos defensores de los derechos humanos no hayan tomado la causa de preguntarle al gobernador Gioja por qué este señor ha podido eludir a la justicia adentro de la provincia de San Juan, doblemente protegido por el gobierno provincial y por la Barrick Gold.
«Cogote» Bonasso, que fue reelecto en el Congreso para presidir la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, no dejó pasar la oportunidad de fustigar, a raíz del proceso de redistribución accionaria de YPF, a quienes en su momento «entregaron el petróleo». «¡Tienen que ir en cana!», dijo a voz en cuello. «El señor Julio de Vido, por ejemplo, si entregó el petróleo, tendrá que ir preso. Y Menem ni hablar», respondió ante una propuesta del público. «Pero recuerden que Menem ahora es oficialista. Ésa es una de las razones por las que yo he dejado de serlo. Estuve enfrente de él cuando era presidente de la República. No ahora que es una pobre cosa. No ahora que es un vejestorio protegido por la inmunidad parlamentaria, sino cuando era una rata que huyó de la segunda vuelta del ballotage con Kirchner. Y por eso estuve con Kirchner: porque enfrente estaba la rata.»

Se sabe que el ex militante montonero, periodista y responsable como autor de libros como Don Alfredo, Recuerdo de la Muerte y La venganza de los patriotas es implacable en sus trabajos de investigación y denuncia. El mal es una nueva y contundente comprobación de que su línea de trabajo no ha variado en ese sentido. Muy lejos de declinar en su vocación de evidenciar de quienes agreden seriamente el bien general, la muy grave precariedad de los más necesitados y la conducción honesta del país, Bonasso vuelve a emplearse a fondo en esta obra probatoria de los entuertos del más alto nivel, y desencubre para todos verdades imprescindibles con la valentía que ha caracterizado su accionar en la vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *