BIOGRAFIA DE CIRO ALEGRIA

Ciro Alegría nació el 4 de noviembre de 1909 en Quilca, Perú. Desde la edad de 3 años, su abuelo paterno, don Teodoro Alegría, hizo que Ciro aprendiera a leer. Entre los 5 y 7 años descubre el mundo fascinante de la magnífica biblioteca de la estancia familiar.
En 1916, entra al colegio «San Juan». Es alumno de César Vallejo, y lee sus poemas a escondidas aunque sin comprender todo. Ciro escribirá más tarde en un artículo: «El César Vallejo que yo he conocido», un recuerdo conmovedor de aquella época.
Termina su escolaridad en el «Instituto Moderno» de Cajabamba, de don Celso B. Calderón , profesor ilustre que marcará a Ciro a tal punto que, muchos años después, al volver del exilio, hará un viaje especialmente a Cajabamba simplemente para saludarlo.

Después Ciro retoma el contacto con la tierra y los paisanos como Manuel Baca, gran narrador de historias, y Gaspar Chiguala, venido de la comunidad de Bambamarca, personaje que se encontrará en una de sus novelas.
Se apasiona por la vida de la campaña y sus gentes, pero debe proseguir sus estudios e ir a Trujillo.

Ciro Alegría se inicia en el periodismo y funda, con otros estudiantes, el diario «Juventud» y luego «Tribuna Sanjuanista». Sus talentos periodísticos atraen la atención de Orrego quien lo invita a trabajar para «El Norte». Pero después de divergencias con Orrego, renuncia en «El Norte» y va a trabajar a «La Industria» donde es destacado por don Miguel F. Cerro, el propietario del diario, quien reconoce en Ciro talentos de redactor. Pero, por razones políticas, Ciro Alegría debe dejar «La Industria».

En 1930 las ideas vehiculizadas por el APRA llegan a Trujillo… Ciro, Orrego y otros 13 amigos fundan en Trujillo la filial del PAP, y se encuentran expulsados de la Universidad por este motivo.
En 1931 está a la cabeza de una manifestación en Cajamarca. Ciro Alegría es arrestado y torturado en la prisión de Trujillo. Será liberado en 1932 después de una revolución, la salud un poco debilitada.
Pero poco tiempo después debe huir a la montaña. Es detenido en Celendín, juzgado y condenado de nuevo a diez años de prisión, que hará entre el Panóptico y los cuarteles «Real Felipe», donde la humedad, la malnutrición, las humillaciones y las torturas empeorarán su salud ya frágil. Es entonces cuando escribe «El carnet de célula», relato dramático de su vida en prisión.

Sale de prisión después de una amnistía concedida por Benavides, y colabora con el diario clandestino «La Tribuna». Pero muy pronto debe exiliarse en Chile. Publica pequeños cuentos en «La Crónica» de Buenos Aires, el que rechaza aquel intitulado «La balsa», juzgado demasiado largo por el diario. Ciro Alegría hará una novela y la titulará «La serpiente de oro» que obtendrá el primer Premio en el Concurso «Nacimiento».

Se casa con Rosalía Amézquita, y tiene dos hijos. Es elegido miembro del Directorio de la sociendad de Escritores de Chile. Pero alcanzado por la tuberculosis es internado en el sanatorio «San José de Maipú», donde pierde la memoria y sus facultades de coordinación y de escritura. Como terapia se le recomienda… escribir. Va, entonces, a escribir, escribir, escribir, hasta que publica «Los perros Hambrientos» que recibe el segundo premio del Concurso “Zig Zag”. A pesar de todos sus problemas de salud, escribe “El mundo es ancho y ajeno”, que triunfa en el Concurso Internacional de Novela. Sus obras, prohibidas en el Perú, circulan clandestinamente.

De 1941 a 1957, Ciro Alegría vive en los Estados Unidos, en Puerto Rico y en Cuba, colaborando en diferentes diarios, escribiendo artículos para el «Overseas», dando conferencias y cursos en las universidades. Pero en realidad permanece pobre, siempre enfermo.
En 1948, en desacuerdo con Víctor Raúl, renuncia a la APRA. En 1952, invitado a un congreso en Bolivia, el presidente Odría no da la autorización al avión que lo transporta de hacer una escala técnica en suelo peruano… Ciro Alegría está realmente expulsado de su patria.
Durante este período, su nostalgia por su tierra natal se acrecienta.

En 1957 se casa con Dora Varona quien lo acompañará hasta su muerte, y con quien tendrá 4 hijos. Este año Manuel Scorza obtiene un permiso para imprimir una gran edición popular de «El mundo es ancho y ajeno» y para poder entrar al Perú a presentar su obra. En el aeropuerto, una multitud de amigos de siempre lo recibe, entre ellos Manuel Seoane y Antenor Orrego. Hizo una breve gira a traves del país, dando conferencias y recibiendo homenajes. En Trujillo, la Universidad lo hizo Doctor Honoris Causa y la Municipalidad le atribuyó la Medalla de Plata.

Regresa a continuación a Cuba y después de sus 26 años de exilio, regresa al Perú donde es elegido Miembro de la Academia de la Lengua. De regreso a la política, convencido por su amigo Belaúnde, es elegido diputado de Lima. Pero él no es verdaderamente un hombre político, es esencialmetne un combatiente social y un periodista. Colabora en diferentes diarios y revistas, participa en el «Primer encuentro de Cuentistas Peruanos», que reunió a la élite de la narración nacional, y en 1966 es elegido Presidente de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA).

Muere poco tiempo después, el 17 de febrero de 1967 en Chaclacayo. Se le rinde homenaje y se le concede las «Palmas Magistrales». Sus obras son traducidas a más de 20 lenguas y son objeto de estudio y tesis en todo el mundo. Es reconocido como uno de los más grandes representantes de la narración hispano-americana.

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