ASTROFÍSICA Una nueva población de agujeros negros

El observatorio de rayos X Chandra, de la NASA, ha detectado un estallido ultraluminoso de rayos X (ULX) en la galaxia M83, a unos 15 millones de años luz de la Tierra. Por lo general, las emisiones intensas de rayos X proceden de sistemas binarios formados por una estrella y un agujero negro (o una estrella de neutrones) como consecuencia de las elevadas temperaturas que alcanza el gas de la estrella cuando cae hacia el agujero negro. Los ULX, por su parte, reciben el apelativo «ultra» ya que emiten mucha más energía de lo que suele ser habitual en este tipo de procesos. Cuando se observa un ULX, la compañera del agujero negro suele ser una estrella joven, de entre 10 y 20 millones de años, muy masiva y brillante.

Las intensas emisiones de rayos X observadas por Chandra fueron detectadas por primera vez en diciembre de 2010 y se mantuvieron durante todo 2011. Mientras tanto, en la misma región del cielo, las imágenes en el óptico revelaron la existencia de una fuente luminosa de color azul. La sorpresa llegó cuando los astrónomos se percataron de que esa misma fuente azul no había sido registrada por ningún otro telescopio con anterioridad al estallido:

La misma región del cielo antes y después de la explosión. Arriba, en rayos X, donde la intensidad de la fuente aumentó al menos en un factor 3000. Abajo, en luz visible. El punto azul que se observa en el centro de la imagen derecha no aparece a la izquierda. (RAYOS X: NASA/CXC/CURTIN UNIVERSITY/R.SORIA ET AL.; ÓPTICO: ESO/VLT, NASA/STScI/MIDDLEBURY COLLEGE/F.WINKLER ET AL.)
Según los investigadores, no haber detectado con anterioridad esa fuente luminosa indicaría que la compañera del agujero negro no es una estrella joven, sino una gigante roja mucho más débil y vieja, con una edad que estiman en al menos unos 500 millones de años. Según el artículo, que aparecerá publicado en el próximo número de The Astrophysical Journal, estos resultados demuestran que no todas las estrellas que alimentan a las fuentes de tipo ULX tienen por qué ser estrellas jóvenes del tipo OB, como se creía hasta ahora. Además, dado que en este tipo de sistemas binarios el agujero negro y la estrella compañera suelen ser de la misma edad, el descubrimiento apuntaría a la existencia de una población de agujeros negros de masa estelar más antiguos de lo que se pensaba.

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